ACOMPAÑAMIENTO

Acompañar, Amar, Abrazar, Abrigar, Acunar, Acompasar

"No uses las relaciones para aferrarte al pasado sino para que cada día nazcan de nuevo... Libera en lugar de atar, pues así es como tú has sido liberado....", Jesús.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño a bailar la danza de acompañamiento, a tocar el arpa del alma, con la caricia pura de los dedos convertidos en palabras...

Desde el sonido silencioso del pentagrama de la vida, cuan suave brisa musical, entonamos las claves y las notas de nuestra fecunda y mutua ascensión.

En actitud y gratitud eterna, reverenciamos la guía y compañía del Instructor de eones, nuestro Maestro primigenio: el Espíritu que habita y palpita ahí dentro, en el grial de nuestra alma.

Besamos la quietud transparente de la lección, elección y comprensión precisa, preciosa, perfecta, lista, dispuesta, abierta o encubierta; compañía del alma; arco iris vestido de mil formas, olores, sabores, colores, texturas; extracto mimoso de los cielos.

Con engolosinada alegría y gloria, sorbo a sorbo ingerimos la unidad conmigo, contigo, con Dios; hermandad recondita de luz y amor; vertiente cósmica de dignidad; misión, pasión y gracia de ser canales, carteros, emisarios, manos y chispas encendidas del multiuniverso en la Tierra.

Latimos en humanidad y divinidad del UNO encarnado; sentimos el acompañamiento sagrado del "casual" discernimiento espiritual traído por la circunstancia, hecho, pensamiento, idea, persona, libro, palabra, música, lluvia, sol, aire, viento, tierra, planta, ave, movimiento, quietud, agravio, elogio, forma, esencia, sentido, sabor, olor, mirada, caricia, chirlazo, hombre, nombre, mujer, niño, anciano, maestro, aprendiz, hacedor, dador, sonrisa, llanto, desaliento y entusiasmo, que sin prisa y con pausa nos acerca, acelera y asciende al trono originario: el AMOR.

Nos elevamos en la libertad de ser preñados por la esencia; danza multiuniversal de magia, milagro, misterio y maravilla sin nombre, sin forma, sin tiempo, sin redil, sin propiedad, con latido, con sustancia.

Somos mosaico de la consciencia y sus niveles; vigilia que con infinita devoción acompaña a cada semilla depositada en el útero-matriz de nuestro adentro; Centro gestante y gestor de lo aprehendido, recordado, resucitado, alumbrado.

Somos eco del sonido silencioso, intenso, manso, bravío, fluido y galopante del acompañamiento cósmico de complicidad y risa.

Bendecimos los tonos de infinita consciencia e ideas; coincidencia unísona con que el Gran Sol Central nos fecunda y circunda.

Mentalmente claros, emocionalmente quietos, espiritualmente alertas, aquí y ahora, a merced de lo sabio y lo divino.

Ungidos de LUZ sin normas ni formas que nos distraigan; como hijos/as del zumo de AMOR universal de lo perfecto en mi, conectado con lo perfecto en ti, de todos, de todo, de dentro, de fuera, de Dios.

"No estás para cuestionar antiguas formas, simplemente deposita la semilla de la verdad y deja, que el Espíritu haga lo suyo", Jesús.

Como el árbol debe su follaje a lo "oculto" en su raíz, brotemos la victoria secreta de ser presencia, vibración, testimonio y compañía mutua; anhelo, concepción, obra, gracia, Yo Superior parido en intimo dolor y amor; raíz balance de vida

Hoy eterno de nuestra leyenda unigénita; tributo al Ser que nos habita, Dios; UNO de quien esto lee, siente, recuerda; compañero/a, acompañante, amigo/a, hermano/a, amante, dios/a espiritual encarnado o desencarnado.

Amor invencible, egregio, valiente, imperturbable ante lo externo de la consuetudinaria circunstancia móvil, apariencia que boicotea el mandamiento de la vida: soñar...!!!!.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Amado templo, puerto y océano de existencia; perseverancia de la ilustre presencia; sueño misionero impulsor de libertad; savia de amor y totalidad.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Mágico padre-madre-hermano-abuelo-sobrino-tío-esposo-compañero; verbo encarnado, devoción, permisividad, fe, convicción, cautiverio, exilio, clandestinidad; ofrenda de abrigo incondicional.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Lucero titilante de amor; presencia de ausencia; entusiasmo de desierto, valle, nevado, colina, montaña, océano, sin fin.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Hijo, matiz de gloria convivida, fruto del útero del alma, majestdad del espíritu, onda de gracia, transparencia de libertad, cantar de alegría, oda de vitalidad.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Ramillete de bondad que el cielo regala; amor guerrero, paciente y consciente que los abuelos dejan.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Universal amigo/a tejedor/a de amor; casualidad celestial en el lecho de la vida; inmensidad de pasión y acción sin fronteras; red infatigable del espacio virtual; reencuentro luminoso del impulso sin tiempo; espiritualidad concreta y precisa; destino nuestros sonidos del alma; misiva de amor sin límite, luz sin medida, bregar sin tiempo, reevolución de lo auténtico; latido difusor de aislamiento; soberanía del pensar, sentir y actuar; enigmático arco iris cuna de lo elegido; autopista del fuego interior; lumbre que arde en la celda dulce y victoriosa del corazón.

 

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Latir anhelado por milenios de existencia; presencia de generosa y providencial ternura; tibieza de certeza y devenir; oración al divino amor sin forma, cerca, ni estuche; universalidad de amor solidario; metamorfosis de sensaciones resucitadas; estado, estilo y vida colmada de imagen y semejanza; protección, cobijo y amparo que acaricia con el bálsamo de la no indolencia; terapeutas del alma que vuelven, envuelven y devuelven caricias de mil colores; plenitud de sabiduría encontrada; tatuaje de silencio sonoro de palabras, aromas, texturas; contacto omniuniversal de dioses/as del olimpo; sagrarios convocantes de libertad, ternura, misterio, temple, ritual.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

Cibernautas, sembradores, edificadores todos; chips virtuales de inédito navegar; existir que inspira y exhala la obra cuántica que anima; piedra angular de acompañamiento convivido; trascendente reto a la vida; oro espiritual con apariencia de carbón; diamante debelador del Maestro del Amor: el Instructor, el Cristo nato del no tiempo.

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño...

A vencer ante la violencia, el ataque, la agresión, la opresión, la división, la incoherencia, la desesperanza; sin recurrir a ellas...

Me acompañas, Nos acompañamos, Te acompaño a Ser, Estar, Existir, Llegar, Amar...

¡¡¡ Gracias por elegir dejarnos tu huella de luz y amor !!!

Acompañamiento de nuestro eterno latir

victoriassecretas2002@yahoo.com.ar

http://www.actosdeamor.com/victoriassecretas.htm

 

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