Mario es mi amigo, el único
amigo que se puede llamar de verdad ese que esta contigo mas en
las malas que en buenas, con el cual puedes compartir una sonrisa
como también todas tus lagrimas.
Mario me salvo la vida
no solo una vez sino muchas veces...
Lo conocí en el
trabajo, solo era el hola y el chao y un a veces de mi parte como
estas?, en cambio el todos los días con la simpatía que lo
caracterizaba me saludaba y me preguntaba que como había amanecido
hoy.
De repente sin querer
nos fuimos de a poco contando nuestras cosas, no me di ni cuenta
cuando Mario conocía toda mi vida, como nunca nadie la conoció.
Yo soy una persona muy
depresiva y ese año 2001 fue en el que tuve mas crisis y Mario
estaba a mi lado, nunca me dejo sola, en ese tiempo tuve anorexia
y Mario hay estaba siempre detrás de la puerta del baño,
tratando de escuchar si vomitaba lo que comía.
Salíamos del trabajo
tomados del brazo y a veces caminábamos por horas y el me
escuchaba.
Mario a pesar de sus
23 años tenia cáncer y hacia 5 años que estuvo a punto de
morir, cuando me lo contó no lo podía creer, y ese era el
porque Mario vivía cada día como si fuera el ultimo, jamás lo
escuche quejarse de la vida. Jamás lo escuche decir porque
yo, siempre trato de ser feliz. Muchas veces el se olvidaba de su
enfermedad para preocuparse de la mía y muchas veces dejo su
almuerzo de lado solo escucharme con atención.
Mario todos los días
llegaba con alegría y contándome cualquier cosa que sacara de
mis labios una sonrisa, El era mejor que el psicólogo, que el
siquiatra o mejor que el montón de pastillas que a veces tomaba
para olvidarme del mundo. El, su sonrisa, sus consejos eran mejor
que todo lo demás, ahorra lo comprendo.
Poco a poco Mario me comenzó
a dar vida y ser luz en mi existí, lo quería mas que un hermano,
el me salvo de la droga y muchas veces voto todas esas pastillas
que yo andaba trayendo, jamás le importo si yo me enojaba, el lo
hacia por mi bien, llamaba casi todos los días a mi madre para decirle
si comí, si tome pastillas, o simplemente para decirle
"ya la deje en la micro va camino a casa".
El era de los que me seguía
y no me dejaba sola, esos días cuando quería dejar de existir.
A Mario jamás le
importo el tiempo la hora el lugar, Mario siempre estuvo ahí lo miraba
y no podía creer que existieran personas como el.
Mario era mi ídolo y
aunque era muy humilde, sin profesión, con poco dinero en los
bolsillos, El para mi era la persona mas admirada y querida, era
mi ídolo,
Aun recuerdo cuando reíamos
y cuando soñábamos que el mundo era de los dos y que descansábamos
guatita al sol, aun recuerdo sus chistes y las historias que a veces
inventaba, Mario mi mejor amigo, el me saco adelante y lucho para
que poco a poco superar mi enfermedad, hasta que lo logro, el
estaba feliz porque poco a poco comenzaba a engordar y comía un
poco mas.
Llegaba con su pancito
con queso que compartía conmigo al desayuno.
El un día me contó
que había pasado a una iglesia, y yo le pregunte si había pedido
por mi y el con lagrimas en los ojos me dijo que si, y que sabia
que el Señor le iba a responder.
Mario tenia sangramientos
de su nariz, y me decía que no era nada importe que yo no me
tenia que preocupar de eso.
MARIO, un día
03.01.02 me llamo a mi casa y me dijo que me amaba mas que a su
hermana, que era su mejor amiga y que siempre nos íbamos a
encontrar en el mismo lugar. Cuando el hablaba conmigo tenia los
ojos cerrados, mucho frío en su cuerpo y mucha fiebre a la vez, Mario
estaba a punto de morir y yo no lo sabia, recuerdo que ese día
antes de colgar yo le dije que también lo quería que era mi
mejor, mejor amigo, y que a el le agradecía el que cada día
pudiera respirar.
Al otro Día llegue a
la oficina, pasaban las horas y Mario no aparecía por esa
puerta... llame a su casa y el teléfono sonaba ocupado, llame a
su celular y me contesto su hermana cuando pedí hablar con el
ella me dijo, mi hermanito murió.
Mario el día
04.02.03, partió al cielo a encontrarse con los ángeles y el Señor.
Ese día no podía
llorar por que no lo podía creerlo que estaba pasando, llore
cuando fui a comprarle flores para llevara a su funeral, hay llore
y le pedía al Señor que me devolviera al amigo, a mi único
amigo, a quien le volvería a contar mis cosas, quien me escucharía
con tanta atención, Mario partía y me dejaba sola un vacío tremendo
invadía mi corazón, esa persona que se acerco a mi sin ninguna intención
mas que ser mi amigo y ayudarme ahorra no estaba junto a mi.
Todas las personas
pensaron que yo no iba a poder reponer y que volvería a mi
depresión.
Pero Mario un día
cuando mi depresión volvía, apareció en mis sueños era una
sala blanca donde había mucha gente, en eso se habría una puerta
y en el umbral aparecía el, mas gordito y con mucho mas pelo en
su cabecita, al yo verlo partía a sus brazos y le decía que me sentía
mal, que desde que el había partido, una parte de mi partió con
el, pero el me dijo que el estaba a mi lado cuidándome que todo
lo malo iba a pasar que el siempre estaría hay, esos abrazos
fuerte de amistad nunca jamás en vida lo olvidare, luego de un
rato el me dice que se tiene que ir.. me aparta de su lado y me
dice una frase que siempre repetíamos sonriendo "somos
amigos amigos o no somos amigos".
Nunca mas me vuelto a
sentir sola todos Días desde que partió hablo con el en las
noches fumándome un cigarrillo, y cuando puedo puedo puedo le
llevo flores a su tumba.
Mario esta en el cielo
conociendo su amor se que esta guardando un lugar para cuando yo
parta y se que será el que me estará esperando el día que yo
entre a vida eterna.
Se que no hay amor mas
puro que dar la vida por los demás y Mario dio su vida por mi, al
olvidar su enfermedad para que yo pudiera vivir.