De mi madre
aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de
nuevo; ahora mismo le puedes decir basta a los hábitos que te
destruyen, a
las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros
que te
envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida por el
camino
perdido. Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida
es
aquí y ahora mismo. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar
atento
porque todavía no gozaste la más grande alegría, ni sufriste el más
grande
dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua
nueva en el Nuevo
día Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la
historia
es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?
No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la tierra. En la
tranquilidad hay salud, como plenitud, dentro de uno. Perdónate, acéptate,
reconócete y ámate. Recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la
eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu
padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te
trataron
ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no
sabe,
perdónalos y te liberarás de esas cadenas. Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá,
entonces serás
siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este
mismo momento, el
poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada
instante,
!pero no digas NO PUEDO ni en broma, porque el inconsciente no tiene
sentido
del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo
intentes! Si quieres recuperar la salud, ABANDONA la crítica, el resentimiento y
la
culpa, responsables de nuestras enfermedades.
Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es
distraerse de ella.
El bien y el mal viven dentro tuyo, alimenta más
al bien para que sea el
VENCEDOR cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos
problemas Son
lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.
NO TE QUEJES, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa
camisa que llevas, ya son ganancia. Cuida el presente, porque en él
vivirás FACUNDO CABRAL lo envió Hernán |