Vengan del Cielo a nuestras casas el ángel de la paz, Miguel, venga portador de serena paz y relegue al infierno las guerras, fuentes de tantas lágrimas.
Venga Gabriel, el ángel de la fuerza, eche a los antiguos enemigos y visite los templos queridos del Cielo, que él triunfador, han hecho elevar sobre la Tierra.
Nos asista Rafael, el ángel que cuida la salud; venga a curar a todos nuestros enfermos y a dirigir nuestros inciertos pasos por los senderos de la vida. Así sea y será |