ARQUEOLOGIA ACTITUDINAL

Creer que lo único valioso lo tienen enterrado bajo tierra, hace que sepa a rancio su presencia, que huela a muerte su constancia…

Misterio del ocaso que anuncia la llegada de benditos despertares, de nuevos amaneceres, de enigmáticos senderos…

Que por fin se destierre de nuestro corazón la actitud que escudriña para medrar del pasado convertido en pecado, en gloria...

La arqueología actitudinal aquí mirada, representa el comportamiento fabricador de escándalos, que usa el pasado cercano o lejano de algo o alguien para beneficiarse de la interpretación que le da; gatillador directo de juicios de valor que vertebran un objetivo no venido de la Luz.

Es la tendencia actitudinal a satanizar o canonizar al otro según el fin previsto. Es la práctica que se abastece de lo que califica y promueve, es la proyección del "pecado" del acusador en el acusado, es un comportamiento que convierte a cualquier pasado en problema, a cualquier hecho, pensamiento, persona o circunstancia en eje protagónico del antagonismo que su concepción de “éxito” dicta.

El antivirus para este improductivo comportamiento actitudinal está en la Luz que transparente la oscuridad que esconde, en la información que evidencia su ignorancia, en la sabiduría que discierne su manipulación. Luz, información y sabiduría que nos compromete a no reproducir su estancada manera de sobrevivencia, Grial ejercido desde el corazón por quien tiene o tuvo la bendición de vivenciar en carne y espíritu propio el colmillo de su presencia. Experiencia que nos induce a SER simultáneos exploradores, maestros, aprendices y hacedores de una mayor reevolución. Victoria Secreta que siente e intuye que "aquel que posee la verdad no intenta convencer a nadie.

La arqueología actitudinal enfoca su quehacer en un pasado sin reevolución,  dialéctica cerrada al fresco del eterno presente perfecto por perfectible; tendencia que para lograr el fin insano de perennizar la división de unos vs. otros, acude a medios insanos. Proselitismo humano desleal con la verdad divina de ser puente de servicio y UNIDAD universal.

Su metodología, partidaria del reduccionismo mental de la “neurona única” o sistema del absolutista Sí, o, No, eleva al plano de verdad única los selectivos e interesados hallazgos del pasado de pueblos, naciones, personas, familias, situaciones, etc., cuando establece la infalibilidad de prejuicios nacidos de maniobras, conjeturas y ligeros análisis históricos sociales, políticos, económicos. No le interesa la verdad, sino que su versión sea declarada como tal.

Indaga con ánimo perverso el pasado de todo y de todos; intencionalidad para la que la inocencia o culpa no cuentan, porque se forja. Es más, la inocencia estorba y se oculta por desafinar con la emisión del juicio condenatorio anticipado, mentira mil veces repetida hasta hacerla aparecer como verdad. Su premisa de partida es simular acusación, para disimular la condena en ciernes.

Mientras a la ley divina le interesa la verdad; a la arqueología actitudinal le interesa las pruebas, mismas que de no convenir a su versión de verdad, se ignoran o forjan según el móvil de prestigio o desprestigio emprendido. Saberlo hace que lo dicho por Jesús sea una trascendente Verdad: "quien ha conocido el sistema, ha encontrado un cadáver, y quien ha encontrado un cadáver, de él no es digno el sistema".

La arqueología actitudinal vestida de impugnación moral –aureola de la envidia-, antaño usaba las hogueras prendidas en las plazas públicas para quemar al individuo y pensamiento censurado por inconveniente. Hoy,  usa la hoguera encendida en los medios de comunicación, para flagelar y linchar “ejemplarmente –léase intimidatoriamente-” a quien o a lo que, sin Dios ni Ley, someten y declaran “pecador”, “el mal”, “inmoral”, o su no aliado. Este oficio inquisidor padece la crisis de la Identidad Mayor , la de la inteligencia sin amor, vileza que corroe las entrañas de la vida. Ignora el advenimiento de nuevas y superiores formas de colaboración y fraternidad entre los seres que habitan el Planeta universal llamado Tierra. Escenario divino de cooperación edificada sobre la base de SER criaturas responsables en lo divino y humano de la lección, elección y comprensión aprehendida por discernida.

La arqueología actitudinal es un modelo de sobrevivencia –incapaz de convivir- nacido sin la autoridad de SER ejemplo divino de AMOR sin atajos de confrontación o división. Estilo de vida que usa el autoritarismo humano del que se alimenta, para dictaminar qué es malo y no. Mundo de ficción ignorante de que lo que adentro se lleva, traspolado en el afuera se encuentra. "Los únicos demonios del mundo son los que están en nuestros corazones. Es ahí donde se luchan todas las batallas".

La arqueología actitudinal, usa el arma de la difamación especulativa para convertir el espíritu de unidad en crimen, y éste en éxito. Patología que da de lo que le sobra: exaltar como premisa de trabajo, la exploración y explotación de la sombra con su discurso que aparenta luchar por los valores, cuando lo que hace es exaltar los anti-valores de cuyo comercio obtiene ganancia: odio, muerte, mentira; que ignora al individuo –indiviso- como UNO de lo humano iluminado por lo divino. Separatismo adicto a chapotear en las limitaciones, sin alzar el alma a las posibilidades engendradas en los valores divinos; que necesita repetir y repetir lo que fabrica, para sostener lo no creado por Dios, sino por su pensamiento no inspirado en la Luz. Dimensión divina en la que los SERES despiertos a su luminosidad de origen se reencuentran con la cotidiana unidad universal de los 7 rostros de Dios: amor, vida, verdad, inteligencia, alma, espíritu, principio.

Según la ciencia, dos o más reunidos dan como resultado su correspondiente científico en un tercero. La unidad de con+ciencia= consciencia, nos devela como EJEMPLO que inteligencia+amor+acción= sabiduría; por consiguiente, el equilibrio cocrea la unidad interdimensional en acción. Vibración que sana, sirve e ilumina un amor solo que abruma, una inteligencia sola que envilece, una acción sola que enajena. Siendo el Amor el nivel mayor a la emoción, es el eje aglutinador que atrae, cohesiona, adhiere y convoca. Como diría Miguel de Unamuno "yo no doy ideas ni conocimientos, solo pedacitos de mi alma".  

La vacuna que nos salva de caer en la tentación venida de la arqueología actitudinal, está en vivir nuestra experiencia humana en estado de MUGA o conciencia plena del momento, del aquí y ahora; Gracia que nos impulsa a SER UNO con el presente como estado de vida. Vivencia que desde adentro se consagra, dona y ofrenda a lo que tiene entre manos. Disposición en la que un esfuerzo total, recolecta una victoria completa sin otra expectativa que no sea la de ser sustancia de amor expresada.

Quizá la arqueología actitudinal es más visible en el quehacer político, espacio en el que sus voceros hablan, o de lo que hicieron o de lo que van a hacer; o de los que les hicieron o de lo que les van a hacer. Evadiendo de este modo, estar en unidad de alma, vida y corazón en el acto presente del ahora. Cárcel de los transeúntes de dilatorias. 

En lo divino aguas pasadas no mueven molinos. En lo terreno la arqueología actitudinal acarrea aguas pasadas para mover artificialmente molinos que siembren caos, los que usa como recurso distractor de la verdad. EJEMPLO: Los discursos anti - algo o anti – alguien, jornadas ajusticiadoras de un antes reproducido en el ahora, que no hacen sino manifestar la corrupción, el terrorismo y la adicción interior de un sistema que usa y proclama la "moral" como el escudo encubridor de su sed de venganza, figuración, vanidad, ira, odio, vendetta, extorsión, chantaje; orden establecido que idolatra la fama, el poder, el dinero, el prestigio, como las drogas sociales legitimadas para saciar la dependencia que entronizada el "éxito" de un consumismo material sin sustancia, sin espíritu, sin trascendencia.

La arqueología actitudinal como comportamiento social, económico, político, de credo, perpetúa por que de ella sobrevive, la ignorancia, la oscuridad, la limitación, mediante prácticas destinadas inevitablemente al fracaso, gracias a la luminosidad del amor universal que triunfa SIENDO ante los vestuarios que utiliza para aparentar luz. Actualmente el teatro de operaciones montado para legitimar la actitud anti-vida como buena y salvadora, utiliza el caos que fabrica para desconectarnos – dividiéndonos- de nuestro Centro perfecto de unidad, luz y amor. El escenario mundial de los hijos de la luz cuenta con el auxilio, soporte y apoyo del Dios - Padre - Madre - Espíritu universal, cuya firmeza proviene de su mayor LIBERTAD, la Ley Espiritual del AMOR.

Mientras la arqueología actitudinal usa su ley marcial para dominar y manipular con el terror y miedo que inocula en la mente humana. Los seres ínter dimensionales trascendemos la física cuántica hacia la conciencia Crística, matrimonio alquímico en el que se encuentra la clave que nos devela los verdaderos secretos de la Creación; Verdad ante la que la oscuridad pierde fuerza, fracasa; Verdad ante la que los seres nutridos de entusiasmo –por que sale de adentro- hincamos el alma a la Bendición del azar, recibiendo en correspondencia el estado de Gracia Divina, escudo protector de patrones egóicos de arrogancia que gobiernan un mundo que se derrumba sobre la cabeza de sus creadores. "... Incluso el gran acontecimiento del 11 de septiembre, denunciado de ser utilizado para mantenerse en el poder, esta comenzando a desentrañarse. Estas circunstancias, y la intensa presión aplicada subrepticiamente por las cabalas que habían sido sus aliadas con anterioridad en Europa, Asia y América, los preocupa grandemente. Así es que, dándose cuenta de que están solos, algunos de ellos desean ejercer algún tipo de política de 'tierra arrasada... Esto ha resultado en diversas medidas que han exacerbado enormemente los conflictos en áreas tales como el Medio Oriente y Asia del Sur".

La arqueología actitudinal me recuerda el pasaje bíblico de la mujer de LOT, quien por regresar a mirar la destrucción de Sodoma y Gomorra se convirtió en estatua de sal; lo asemejo con la momificación de quien elige detenerse a mirar frente a la pantalla de un televisor las escenas de horror creadas por la involución humana de quienes usan el morbo a la violencia, para escudriñar en lo ensombrecido de su naturaleza inhumana llenándola con la carroña que contiene la titulada “crónica roja” producida por un pensamiento humano sin inspiración divina, usufructuador del escombro, la ruina, el error, la equivocación, la debilidad, el pecado, lo no venido de la Luz, o lo que llaman subdesarrollo del tercer mundo, hábilmente convertido en elemento distractor de una realidad real, por no fabricada ni promovida, ya que la verdad no la necesita para estar. Sin percatarse de la pobreza como sinónimo de la debilidad espiritual campante en su llamado primer mundo; patrones de conducta reforzados diariamente por los medios de comunicación, con el cuento de que cuentan la realidad. En el supuesto de que así es, cuenten su realidad, pero sin dejar de integrar la diversidad de realidades también experimentadas ¿…?.

Llevar y narrar hasta el delirio la “crónica roja” de la “calle” a la pantalla, no hace sino mimetizar o copiar lo visto como “normal” por un sistema que sobrevive de espaldas a lo natural (no imagino al mundo canino, recurriendo al cadáver y conflictos de sus integrantes para hacer “noticia”). Quehacer rastrero de un vampirismo emocional que edifica su "poder terreno" comunicando con el ropaje de “información”, la proyección sombría y exagerada de su propia inconciencia. Modelo de muerte alimentado de la denuncia, el escándalo, la malicia inquisitorial y la persecución promocionada como lucha del bien vs. mal, de la verdad vs. mentira; reflejo fotostático o copia de su propia primitivéz. Incluso, vemos como se montan programas de opinión que encaramados en su “realidad”, hacen apología de la “crónica roja”, hecho que muestra la sujeción, no el señorío a circunstancias superadas.  "Yo Soy el amo y no el siervo de mi circunstancia y esto me permite saber que soy yo y no otro, el que toma las decisiones que necesita mi vida... No basta espantar a las moscas…".

La arqueología actitudinal usa la destrucción del otro para apuntalar su vana-gloria; ignora que el verdadero sentido de la vida ES y ESTÁ en donarse con pasión, devoción y BONDAD al servicio del supremo ideal universal: Amar sin excepción la Creación, germen multiplicador de paz; dimensión en la que toda provocación venida de la arqueología actitudinal –como comportamiento- fortalece la convicción de sabernos aquí y ahora para SANAR, SERVIR e ILUMINARNOS. Piedra angular del divino Magisterio del Amor encarnado en la Tierra.

La reevolución de nuestras propias conciencias manifestadas, nos hace invencibles ante el orden de lo establecido que aparenta éxito y vida cuando por dentro la decadencia, la corrupción, la vieja energía y la pestilencia lo corroe. Nuestro estado de receptividad ante ello, escucha la sabiduría bíblica de Proverbios 23:12: "Aplica tu corazón a la enseñanza; y tus oídos a las palabras de sabiduría". Magnificación de lo perfecto en cada SER consagrado a lo testimoniado por Jesús cuando dijera: "Al amigo y al que consideras tu enemigo; solo así encontrarás el Reino de los Cielos en tu propio corazón".

La presencia de la arqueología actitudinal, como comportamiento, es la oportunidad de hacer gimnasia y ejercitar nuestra musculatura espiritual del amor, la libertad y la voluntad que valora, rentabiliza e invierte la diversidad y adversidad de una tendencia creyente de que el otro es o debe ser como su autoritarismo humano manda. Opción de vida, no conciente de que "es de mentes obtusas y cerradas, la pretensión de que todo tiene que ser idéntico a ellos sin desviarse un pelo".

Un Ser Iluminado, atiende su intuición que divisa sin dividir, la magia del desierto sin aparente rumbo; cuando desde dentro fluye una misteriosa presencia que susurra el inequívoco de ¡"todo está en orden"!; cuando la firmeza del espíritu y la generosidad del corazón poco a poco devela el sentido de lo sucedido; cuando el tiempo como  el mejor aliado de la verdad, nos concede sus mieles de Gracia, Sabiduría, Templanza y Coraje Superior resumidos en SER a la vez escudo, armadura y espada.

Ignacio de Loyola, al hablar de la certeza de la fe, usa la trilogía simbólica de un desierto, un camello y un caballo. Dice que cuando no se puede divisar el horizonte próximo, vayamos sobre un camello, garantía de ser conducidos a salvo, dado que no precisa guía, alimento ni atención, porque está hecho para transitar el desierto como un asceta; mientras el caballo al no estar listo para cruzar la crudeza del terreno extremo del desierto, demanda de lo contrario, lo que en situaciones límite, es imposible proveer.

La fe convertida en convicción e invertida en el entusiasmo de sabernos hijas o hijos del cielo al servicio amoroso de nuestro prójimo, nos resucita para recuperar la luminosidad que el desierto casual de una experiencia humana nos lega, por ser el instante perfecto y preciso para ser aprehendido; nivel que nos induce a interiorizar las lecciones que su tránsito nos da, abandonándonos a los brazos del día y de la noche sin deseos personales que desvirtúen nuestro desierto de magia divina, mosaico de aprendizajes, memoria y ascensión vivida también con dolor, pero sin sufrimiento porque se lo acoge con la Gracia de sabernos dignos de la confianza y a la altura de las circunstancia de dificultad que la prueba presente demanda. MUGA sapiente de que somos –si así lo elegimos- amos, dueños y señores de nuestras circunstancias, no esclavos a merced de ellas.

La arqueología actitudinal, como comportamiento, no imagina la bendición de su presencia; desconoce que su crudeza cocrea una mayor y más rápida reevolución; no visualiza que su manifestación nos despierta la curiosidad de ascender para ver más allá de lo aparente; como cuando niños nos subimos a los lugares más altos para divisar el otro lado; panorama, paisaje humano y divino diferente al que el intelecto terráqueo encuentra con los cinco sentidos físicos de su puntual análisis carnal; holismo de vida que da la bienvenida al cambio con sus correspondientes ajuste, revisiones y modificaciones de una conciencia carnal gobernada por el ego que mutila lo universal para fabricar lo personal, amanece a una conciencia Crística gobernada por el SER impersonal que nos habita. "Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios", Jesús.

 

La arqueología actitudinal regresa al pasado, no para aprender de él con la herramienta de la enmienda; sino para fundamentar su afán estigmatizador y ajusticiador de lo que su concepción humana determina como censurable. Intencionalidad que delata su arcaísmo y barbarie disfrazada de civilización productiva. "A mi tiempo le corresponde tomar conciencia de esta gran distorsión y ensayar desde la práctica y el testimonio individual de vida, formas orientadoras; la valorización de las diferencias entre hombre y mujer; acogerlas, abrigarlas, amarlas al punto de convertirlas en un DON, inaugurando la Nueva Era en las relaciones menos conflictivas y más enriquecedoras", Leonardo Boff.

 

El PODER DEL ESPIRITU –cimentado en esculpirse a uno mismo- ama y defiende – desde la practica - por sobre la incertidumbre del dolor, la Verdad; sale adelante de la mano de su SER, consciente de que "Dios está conmigo; una con Dios es mayoría; dos o más somos totalidad". Es portal de florecimiento a los frutos del Espíritu, entre otros, la tolerancia y la compasión que sin juzgar, justificar ni atribuir, comprende, observa y emprende la libertad de la enmienda. Espiritualidad universal, citada en Juan 10:34, dice: "¿No está escrito en vuestra ley?; Yo dije, Dioses sois".

 

Ser blanco de francotiradores militantes de la arqueología actitudinal, asida a la sugerencia de vida sembrada por mi abuelo José Arriostro: "Con amor hasta los cuervos son blancos", nos resucita a cursar el postgrado de vida que reafirma nuestra convicción de SER Cristo para el otro, o ver a Cristo en el otro. Discierne que si la oscuridad ataca para mantener privilegio, prestigio, poder, fortuna, ficción, la indiferencia la mata. Entiende que ella destroza y difama lo que siente la opaca, estorba o transparentar sus escondidos; conoce que su doble moral, germen nato de la corrupción según el mexicano Carlos Cuactecmoc Sánchez, se desboca al elegir hacer, romper o dañar con el fin de mantenerse asido a la droga que el prestigio humano le representa, así este se encuentre  reñido con su integridad divina. "Hay quienes al lavarse las manos se ensucian la conciencia".

 

En la dimensión de lo divino, el prestigio no es virtud puesto que lo único que persigue es que sus adictos, no escatimen dañar para conseguir más prestigio –sin reputación por sus métodos-, que luego es usado para poner precio, tarifar y mercadear su colaboración, presencia, apoyo, figuración. Modo de vida que los induce a legitimar que lo que no consiguen por la sutileza de la seducción, lo hacen por la fuerza de la violación y toda su parafernalia de componendas, contactos e imposiciones. El mexicano Miguel Ángel Cornejo plantea: "¿Saben cuál es la diferencia entre seducción y violación? ¡¡¡ Tiempo señores, tiempo”!!!

 

De manera estelar, la vida me ha dado la preciosa oportunidad de observar la arqueología actitudinal -como comportamiento- que toma por la fuerza de la violación, aquello no logrado con la sutileza de la seducción. Instante en que se ve a personas vistas como "correctas" ceder a la tentación de hacer lo contrario, a cambio de lo que cada una considera su pago o justo precio en dinero, especie o cuerpo cierto. Estilo elegido y regido por un personalismo generador de diversas formas de violencia resucitadora de discordias, que usa el arma de la denuncia y el escándalo para fomentar miedo, intimidación, terror, bloqueo; que argumenta el prejuicio que no admite prueba en contrario, para con el discurso de la moral estigmatizar a un cierto mundo individual (personas), a un cierto mundo colectivo (países), a un cierto mundo global (la tierra), con sus dictámenes otorgadores de gracia o desgracia. Personalismo esclavo de su propia división interior, reflejada en como ve la vida, y reducida a lucrar, desechar, apropiarse, aprovecharse y beneficiarse de los recursos naturales y humanos del Planeta.

 

En vez de servir al prójimo universal, se sirve de él. El arqueólogo actitudinal no sabe de proceso, sino tan solo de resultados conseguidos para lo cual no escatima en  montar todo tipo de tramoya o teatros de operaciones adecuados para desprestigiar, acosar, hundir según su concepción, a quien su fijación alimentada de creología sin sabiduría considera como no aliado. Ante lo que surge la reflexión de ¿aliado de qué interés?.... Como decía Madre Teresa de Calcuta "Si no tenemos un espíritu bueno y una intención buena, nuestro trabajo es en vano". Qué intensión persigue la arqueología actitudinal ¿…? Aliada a la vida o no.

 

la Era de Piscis potencializaba lo emocional. Si la Era de Acuario potencializa nuestro poder mental o mentalismo, la arqueología actitudinal como comportamiento, presenta la opción de reciclaje perfecto y posible en el Hoy eterno, Gracia de fusionar y esculpir la armonía de lo emocional y mental con lo espiritual. Coincidencial y divinamente con ello, nuestro Dios - Padre - Madre - Espíritu omniuniversal vestido de casualidad, nos da la bienvenida a una EDUCACIÓN y EDUCARE enraizado en equilibrar los desfases hallados en lo que se denomina "inteligencia emocional"; arte de recordar, aprehender y recuperar nuestro poder para gobernar las propias emociones en vez de ellas a nosotros, para que progresivamente afinadas impulsen la creación mental de un mundo que soluciona, supera, sana e ilumina sus conflictos desde y con la Pedagogía del Amor –arte de los encuentros provechosos-, no más desde el "dime y direte" acosador e inquisidor de la arqueología actitudinal.

 

Esta metodología nos lleva a reafirmar lo que somos, individuos conectados con nuestra original Esencia específica y pacífica de amor universal sin cercas, estuches ni limitaciones venidas de una concepción humana sin inspiración divina. Asignatura de libre albedrío abierta por el comos para todos los escolares omniuniversales de este Planeta, sin que importe la edad cronológica, tenemos la opción de recuperar nuestra Estirpe: Ser UNIDAD. En esta línea asocio lo dicho por el Dr. Phineos Quimby en 1802: "El reconocimiento de nuestra propia Divinidad y nuestra íntima relación con lo universal, equivale a atar el cinturón de nuestra maquinaria a la fuerza motriz del Universo".

 

Mantenernos conectados con nuestro Centro Divino, nos mantiene a tono con el infinito que significamos; frecuencia vibratoria que en lo humano experimenta las conmociones más sublimes de lo divino. Bendita tercera dimensión que nos da la oportunidad de ser y materializar luz multidimensional, Gloria en la que el Espíritu toma su lugar de HONOR, el primigenio, lo que abre las compuertas del alma para dejar fluir desde dentro la revelación majestuosa que nos indica que todo conflicto actitudinal destructor se genera por ausencia y ansiedad de amor y caridad divina. Elegir ser Leales al principio divino expresado en lo dicho por Jesús "que nos amáramos todos como el nos amo", nos reevoluciona y asciende al trono de saber que todo transito representa el acercamiento a la dimensión de la que procedemos: la LUZ del AMOR y sus enigmas decodificados. Como cuando Jasón, personaje de la obra “Caballo de Troya" escrita por el periodista español J.J. Benítez, al comentarle a Jesús sobre los males de su tiempo (1973), escucha que Jesús le sonríe y dice: "EN TU TIEMPO COMO EN ESTE, LO UNICO QUE FALTA ES AMOR".

 

Descubrir en el evangelio de Juan, las vicisitudes o experiencia humana transitada por Jesús hombre en lo que la Iglesia Católica denomina "Vida. Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo", nos devela la arqueología actitudinal enquistada en el corazón de sus actores y creyentes, para quienes el "calvario" de no encontrar el camino en y de su vida, sobrevive de la ceguera de no saber que dentro de sí está, yace y les espera. VERDAD reevolutiva porque no repite errores ni equivocaciones. Transfiguración contenida en el axioma: "Yo soy el camino, la VERDAD y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí".

 

Asumir que Dios mora en cada uno de nosotros, expansión que nos hace morar en las distintas moradas del Reino de la LUZ, potencia nuestro "Mazar" o fortaleza interior; estado de Gracia que nos mantiene salvos de no dañar de palabra, obra u omisión a nadie por nada. “Mazar” que ante el ataque venido de la arqueología actitudinal, se rehúsa a difamar para ser canonizado como inocente, que se reafirma siendo parte de la verdad universal que sabe que no lo es a costa de terceros, por lo que la gallardía del amor ante el insulto la sostiene; galardón de felicidad, convicción y gloria; templaza radicada en ejercer Lealtad a los principios universales de caridad y amor divino, muchas veces proclamados, menos veces encarnados.

 

También la arqueología actitudinal como comportamiento, despertará a la Esencia de lo justo, al océano del Valor y a la Magnificencia de la Bondad Superior. Mientras, su presencia es válida para fortalecer nuestra convicción de SER Luz amorosa, gozosa, integra y contundente ante un sistema fundamentado en la ley del “sálvese quien pueda”, del “del mejor postor”, del “no es conmigo”, del “ataca y vencerás”, del “tira la piedra y esconde la mano”, del “lavado de manos o ponciopilatismo”, etc. Sistema que seduce a quienes hacen de su adicción a la fama, el poder, el dinero, el prestigio, la egolatría, su seguridad, su norte de sobrevivencia asida a la periferia.

 

La arqueología actitudinal tomada como la prueba a la que se refiere Juan 15:2, cumple la magnifica misión de podarnos como la más hermosa planta, proceso al que debe el reverdecimiento y alumbramiento de renovados sarmientos. Un ser divinohumanado podado y esculpido –retira lo que sobra- alumbra frutos espirituales de mayor calidad; ocaso y amanecer de y en Luz, que discierne la grandiosidad del espíritu femenino de la creación, ese que circular y ascendentemente, con la dinámica de una caricia, presenta su marca o atmósfera de equilibrio, amor, consolación y firmeza. ELEGIR asumir ser amiga, hermana UNO de Jesús desde el comienzo del no tiempo, nos convierte y despierta la savia que clarifica y transparente el consuetudinario método usado por la arqueología actitudinal, para inducirnos a desertar de nuestro principio de vida: SER –sin excepción- AMOR UNIVERSAL, justeza consolidada por Confucio cuando dijera: "Conocer lo que es justo y no practicarlo es una cobardía". 

 

Elegir SER por sobre el hacer o el decir, nos dota del Valor y Coraje preciso, precioso y perfectamente brotado de las entrañas mismas del cosmos que significamos, trascendencia que nos concede los bríos necesarios para afrontar cualquier actitud no inspirada en la Luz, desde la invencible autoridad de ser aquello que por ser mayor en evolución, la vence: el AMOR.

 

Salaam Aleikum… Aleikum As Salaam

Genesis

Por elegir dejarnos tú HUELA de LuzAmor

victoriassecretas2002@yahoo.com.ar

http:///www.actosdeamor.com/victoriassecretas.htm

 

 

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