página principal de actos de amor

Bio-ovnis, la teoría olvidada
por: Marisol Roldán & José Antonio Roldán
redaccion@aluzinformacion.com
sikan@eresmas.com

      

ASCENDER
Diario despertar
Cuentos
Reflexiones
Pensamientos
Onda positiva

SANAR
Cadena de sanación
Oraciones
Actos de amor

DESCUBRIR
Relajación
Esoterismo
Ovnis
Uritorco
Milagros
Sucesos extraños
Grandes maestros
Gnosis
Miscelánea

DESTINO
Horóscopos Predicciones

VARIOS
Novedades
Tus escritos
Foro actos de amor
Noticias
Club actos de amor
Web amigas
Premios
Traductor
Mensaje en la botella

OTRAS WEB
Remedios Naturales
Metafísica
Madrid

Desde que el año 1947 se implantó el concepto de ufología moderna, los
investigadores hemos estado preocupados y obcecados con recabar testimonios
y pruebas que estuvieran relacionadas con los ovnis.

Todo ha sido poco para una búsqueda, que hoy por hoy, sigue siendo estéril.
No por falta de signos que avalan su existencia (otra cosa es su origen y
procedencia), sino porque ninguno es lo suficientemente contundente para
mostrarlo al mundo como una realidad solucionada. Los ovnis siguen si
explicación. El que piense lo contrario ha incurrido en uno de los "pecados"
prohibidos al investigador, es decir, se ha dejado llevar por lo que él
cree, otros creen y todos deseamos. Pero en el fondo, continúan sin dar
claridad al oscurantismo del fenómeno de los No Identificados.

Hemos tenido medio siglo para engrosar las listas de avistamientos. Los
archivos con casos sin resolver están a punto de caer por su propio peso. Y
ni uno, ni uno sólo de ellos, por mucha publicidad que se le haya dado o por
muchos beneficios que haya dado han sido verificado como auténtico.

No por más famoso que se haya hecho un caso en concreto se ha transformado
en una realidad. Que a unos nos gustaría y que otros negarán hasta la
saciedad. Seguimos en el punto cero. Los más atrevidos intentan buscar
explicación. Se atreven a formular hipótesis. Los ovnis pueden ser
terrestres, extraterrestres o intraterrestres. Estos son los tres vientres
preñados de la madre Ufología. Uno de ellos, gesta la verdad. Los otros tal
vez también. Y en ese ambiguo camino nos debemos de mover los estudiosos y
los aficionados a este tema. Aunque los más afectados suelen ser los propios
protagonistas de las luces y de los seres que parecen manipularlas.

Si son terrestres, alguien nos está engañando. ¿Debemos suponer de que
paralela a nuestra sociedad han coexistido seres de elevada tecnología que
siempre nos han mantenido oculto su poder e intenciones?. ¿Existían
militares, proyectos secretos, prototipos...en la prehistoria? o debemos
pensar algo más...

Si son intraterrestres, alguien está viviendo absurdamente. Es magnífico
pensar que grandes filosofías y culturas viven gracias a un sol interno, en
nuestro planeta. Sea cual sea la leyenda apocalíptica que les llevó hasta
allí. Pero a estas alturas, con el maravilloso universo que nos rodea y la
aparente tecnología que representan estos ovnis si fueran suyos, ¿por qué
iban a seguir viviendo como prisioneros en su propio reino?. En el caso de
no querer mezclarse con nosotros, ¿por qué no buscarse otro planeta
habitable?. O acaso, ¿tanto tiempo bajo tierra les ha hecho ser
biológicamente adaptados a la vida interior, es decir, ya no son
humanos -tal y como nosotros entendemos-?. Otra vía-teoría inexpugnable.

Si la respuesta está más allá de nuestro sistema solar, los ovnis, por qué a
veces se dejan ver como objetos sólidos y materiales. ¿Tal vez porque
nuestras mentes aún no han entendido que viajar en vehículos por el espacio
es inviable a largas distancias, en la actualidad?. Alguien podría rebatir
esta interrogante, mencionando la palabra mágica...agujero de gusano, pero
es eso...simplemente magia y magia es igual a deseo, por ahora. Además no es
tan sencillo. Existiendo estos portales cósmicos no sabemos cómo afectarían
a la materia. Grandes aspiradoras estelares, succionantes de la materia y de
los campos gravitacionales, de la energía, en cuyo interior se desintegraría
todo átomo y de haber salida, posiblemente el elemento engullido no tendría
que ver nada con el resultante. Es curioso escuchar en distintos medios, a
presuntos expertos que apenas saben de física más allá de lo leído en un
artículo, hablar de lo viajes interestelares con tanta facilidad,
atreviéndose incluso a dar como veraces teorías de posibilidad matemática
dadas a conocer por sondas espaciales y radiotelescopios de observación
espacial. Que hablan de la posible existencia de agujeros negros más allá de
nuestra galaxia. Pero lo que nos están diciendo realmente, a nivel teórico,
es que hay con cada uno la posibilidad que el cosmos esté transmutando en
ese punto en concreto (es decir, que cada agujero de gusano sería una puerta
a la nada, roturas de nuestro universo y lo que entre por él desaparece,
transformándose en pura energía que está preparada para un nuevo proceso big
bang a pequeñas escalas). De todas formas, la astronomía y la astrofísica
humana, como todo, está dando sus primeros pasos y parte de pura teoría.

¿Quién sabe si ciertamente los ovnis, y los que supuestamente los tripulan,
no han logrado controlar esas aspiradoras cósmicas, de espacio y tiempo?. Y
afinando más,
¿quién nos dice que no vienen del otro lado?.

Pero si intrincado es inclinarse en la triple elección principal de su
procedencia, más complicado se hace entre otras clasificaciones que hacen
referencia a las formas de los objetos, de las luces...Triangulares,
circulares, ovalados, esféricos, romboidales, etc, es decir, lo que nuestra
geometría les permite variar. Y metamórficos, metafísicos, etc, lo que
nuestra imaginación les puede permitir.

Entre las miles de descripciones, en pocas ocasiones existen coincidencias
totales, lo que nos puede llevar a pensar que, o bien, sus autores nunca los
hacen iguales o que no son iguales todos sus autores. Implicando distintas
procedencias y posibilidades para el mismo fenómeno o para lo que a los
hombres nos ha parecido que es un mismo fenómeno, que podría no serlo.

Debemos de ser conscientes que la raza humana no tiene asumido que su lógica
puede no ser la lógica que reine en el universo. Y que no sería la primera
vez, que hemos estado conviviendo con un misterio al que le hemos creado una
leyenda, mientras llegaba el científico de turno que lo transformaba en ley.
El físico, astrónomo, matemático y filósofo inglés Isaac Newton bautizó la
gravedad, el astrónomo polaco Nicolás Copérnico hizo girar la Tierra
alrededor del Sol, el biólogo y religioso agustino austriaco Gregor Mendel
apadrinó la actual genética, etc...quién será el que encuentre o se tope con
la ley de los ovnis.
Más allá de las propias creencias, de las investigaciones periodísticas, han
existido personas que han intentado encontrar sentido científico a la
actuación de estas luces. Jacques Valleé quiso verle explicación a las
oleadas, Antonio Ribera nos mostró que cada cual asimila el fenómeno según
el prisma de la ciencia que domina y de la creencia que posee, Juan José
Benítez nos enseñó que la temática ovni nos interesaba a todos y desde todos
los tiempos, pensamiento que defiende el suizo Erik von Däniken. Pero,
¿ciertamente estamos dispuestos a buscar la verdad...aunque nos defraude? o
¿preferimos responder al interrogante ovni con una verdad que nos guste y
complazca a la mayoría?. Al fin de cuentas, ¿quién no ha dicho eso de "esto
es así...porque algo dentro de mí me lo indica"?.
No somos dioses. De nuestra naturaleza humana y de la que nos envuelve no lo
conocemos todo. En realidad, ahora estamos atisbando algunas posibles
respuestas de cosas que nos han preocupado desde la antigüedad: la
inmortalidad, la genética, criptozoología, etc...ya no suenan a misterio,
sino a ciencia. Y eso nos hace pensar que posiblemente aún estamos unos
lustros llevándonos sorpresas. Los pequeños descubrimientos que acontecen
día tras día y que los medios de comunicación se encargan de difundir van
atando cabos a los enigmas pendientes y los ovnis no se escapan. Cuando por
fin llegamos a asimilar el concepto de relatividad enunciado por Albert
Einstein, vimos la posibilidad de mundos paralelos, entrelazados en
dimensiones, teníamos casi explicada la premisa del fenómeno...alguien nos
dice que el universo es plano, que la Tierra posee más masa, que nuestro
planeta engorda diariamente varias toneladas gracias al material espacial
que le cae, o que en el planeta de la esquina existen vestigios de que su
geología fue habitable. Es el momento de plantearse nuevas hipótesis o tal
vez de rescatar y revisar algunas de las antiguas que se guardaron en los
cajones del olvido por parecernos absurdas, poco cientifistas.

Cuando tras el big-ban inicial se formaron los planetas al nuestro
comenzaron a llegar un bombardeo de asteroides portadores de elementos
químicos que cambiaron nuestra atmósfera y rebajaron el calor del planeta.
Entonces, al parecer se produjeron los océanos y se inicio la vida.

¿Pudieron llegar en esos asteroides...seres semicreadores?, que no han
perdido su adecuación genética a los lugares de origen. Lo que les podría
hacer adaptables a los medios hostiles que a otros seres vivos se les niega
por constitución física.

BIO-OVNIS, ¿PODRÍAN EXISTIR?.

Es lógico que antes de empezar a plantearnos la posibilidad de que cierto
número de objetos no identificados pudieran ser definidos cómo supuestos
bio-ovnis, tengamos claro que queremos decir bajo las siglas de este término
ufológico.

Biovnis serían organismo vivos no identificados que podría llevar a
confundir lo visionado con algo inanimado o no. En realidad los ovnis, en el
caso de estar tripulados no dejarían de ser una suerte de bio-ovnis, una
conjunción de máquinas y organismos vivos. No sólo porque los tripulantes
pudieran ser entes vivas, sino porque la misma aparente máquina o luz que
los transporta pudiera estarlo en parte. Nada descabellado para los que se
atreven abrir su mente a las posibilidades. A fin de cuentas ya tenemos,
aquí en la Tierra, un recien "parido" ordenador capaz de reproducir parte de
sus componentes. O chips de desarrollo biológico.

Cuando el matrimonio de biólogos británico Ekdman sostuvo entre sus manos un
celacanto recién pescado, una pieza del puzzle de nuestros enigmas volvió a
desencajarse. Un fósil extinto...en un mercado asiático. Cuando un grupo de
científicos se sorprendió ante la existencia de bacterias que metabolizaban
azufre se habían dado cuenta de que la vida se había desarrollado al margen
de nuestra ciencia, pero no por ello se podía negar la evidencia. Pero
claro, era muy sencillo hacerlo cuando ya estaba en el objetivo del
microscopio. Y ¿si parte del fenómeno ovni tuviera un origen biológico y
terrestre desconocido hasta ahora por nosotros?.

¿Podrían existir seres conviviendo con nosotros, seres invisibles, salvo
contadas excepciones en las que son vistos y tal vez confundidos por objetos
no identificados?. Nos referimos a tipo de vida cuya vibración energética no
es igual que la nuestra y de la que desconocemos cualquier característica
vital.
Los oceanógrafos Baisfield y Lebland son dos de los científicos que más
aportaciones han dado sobre especies desconocidas en las aguas marinas.
Escribieron en su libro Cadborosaurus: supervivientes de las profundidades,
acerca de saurios y reptiles que se creían no extintos sino imposible,
debido a que no son más que saurios "ya evolucionados" en el medio marino,
su hábitat.

Olvidémonos de la biología física y abramos nuestras mentes en un intento de
escrutar esta antigua hipótesis ufológica, a una auténtica fórmula vital. En
la que se entienden los seres vivos, no sólo como cuerpo, sino como un campo
energético, en un aparato inmunológico, etc...Y por otra parte, atrevámonos
a pensar a que los lugares que se creen no habitados de nuestro planeta
pudieran estarlo. Los fondos de los océanos, las grandes fosas marinas, son
una buena muestra de enclaves que pensábamos imposibles de morar y han
resultado estar totalmente poblados, eso si, por formas desconocidas de
vida, desconcertantes aptitudes y actitudes, producto de la necesaria
adaptación al medio. Desde el génesis de nuestro planeta, los propios
hombres hemos variado, nos hemos adaptado, sobrevivido y reproducido...¿no
pudieron otras especies haber hecho lo propio en lugares como la
estratosfera, hidrosfera, etc...?. Metabolismos sutiles y cambiantes según
la necesidad del medio.
Ivan T. Sanderson en su polémico libro Residentes invisibles hablaba de
razas anteriores a los hombres, descendientes directos de las primeras
formas de vida marina, que podrían haber logrado una evolución intelectual
igual o superior a la humana. Que saldrían de cuando en cuando a la
superficie, topándose con testigos anecdóticos.

Si tomáramos un vaso vacío y lo pusiéramos boca abajo en una mesa, en
condiciones normales, nosotros no veríamos nada...excepto aire. Desde
pequeños nos han enseñado que el aire eran elementos de hidrógeno, de
oxígeno y otros gases. Pero, cohabitando invisibles entre ellos minúsculas
formas de vida evolucionan y se reproducen igual que hacemos los hombres. Y
aunque no les echemos cuenta, están ahí y forman parte de nuestra vida. Eso
sí, para verlos necesitamos cambiar o modificar el medio, es decir, aprender
a verlos. Hoy en día, el mundo microscópico se nos hace más real. Muchas
enfermedades transmitidas por estos habitantes del micromundo fueron tomadas
ayer, entre los creyentes de la raza humana, como castigos de entidades
superiores.

Leviatán, el señor de los mares, conocedor de todas las lenguas del planeta,
con un aspecto monstruoso y gigantesco. Las leyendas hebreas lo describen
capaz de vomitar fuego, producir humo en sus fosas nasales. Dejando en su
vagar marino una estela plateada detrás de si.

El Talmud cuenta que dos sabios rabinos hacían una travesía marina cuando
vieron brillar una luz sobre las aguas. Creyeron ver los ojos de Leviatán.

Leviatán era una creación divina, un ser deforme, pero sabio. Impuesto para
cuidar a los hombres o castigarles. Capaz de volar hacia su creador.
Guardian de tesoros y lugares mágicos. Al que además la leyenda atribuye
muchos casos de secuestros de hombres sabios o de buscadores de sus "enigma"
a las que "engullía en su luz o fuego".

Entre las décadas de los 70 y 80 muchos estudiosos de lo inexplicable
examinaron concienzudamente el fenómeno ovni desde todos los campos del
saber posibles. Apoyados por estudios tecnológicos novedosos como el láser
empezaron a postular sobre la existencia de la mismísima antimateria como
algo real en el universo. Las mentes instruidas empezaron a ver enlaces
increíbles entre el campo de las energías y los fenómenos ufológicos.

La tensión tectónica o teoría de la TTT se formuló hace 20 años por Derry
Persinger y pretendían encontrar explicación a los ovnis con fenómenos
naturales. Según esta teoría la tensión tectónica de los volcanes podría
producir liberación de bolsas energéticas o gases, a veces, luminiscentes
que podrían resultar la explicación de muchos casos ovnis, sobretodo en
zonas marinas como Canarias.

De todas formas las Canarias es un ejemplo peculiar digno de observación,
pues al parecer estas islas no se cortan donde el mar parece delimitarlas,
sino que se extienden miles de kilómetros por debajo del mar, lo que podría
propiciar la existencia de una forma desconocida de vida y por qué
no...anfibia.

Lo que llamaba más la atención de estos objetos desconocidos era esa
"extraña luz" que describen los testigos y que suelen envolver al objeto o
salir del mismo. Las declaraciones de los observadores repiten
insistentemente esta constante lumínica, incluso en los casos en los que no
aseguraban que hubieran visto un objeto sólido.
Las extrañas luces con o sin relleno tangible y sólido variaban en su
intensidad y color, pero guardaban en común el hecho de no ser molestas al
ojo humano, pese a que por las dimensiones de sus focos en muchas ocasiones
debieron haber provocado deslumbramiento o ceguera momentánea entre los
observadores. Hecho que indica que se trata de un tipo de luz especial, de
un espectro o gama desconocida...Lo que podríamos llamar energía
fría...pero, ¿qué tipo de energía produce frío?. Desde luego no hablamos de
energía eléctrica ni de combustión de ningún tipo, en ambos casos hay una
pérdida calorífica. Y por el contrario pruebas realizadas por investigadores
ufológicos demostraron que tras la presencia de un ovni, los termómetros
instrumentales más sutiles no mostraban incremento en sus índices, más bien
sucedía lo contrario. Algo similar a lo que sucede en la paraciencia cuando
se registran presencias "extrañas". ¿Hablamos pues de energías que absorven
calor?, es posible. Tal vez sea una explicación lógica y prudente pare
entender el porqué los casos de ovnis lumínicos más espectaculares han sido
registrados en zonas de clima tropical o templado, pero también se han dado
casos en lugares de frío externo como en la estepa rusa o en Noruega, a este
respecto podríamos buscar la explicación en la nieve. Una especie de
acumulador natural del calor solar (algo parecido a placas solares o
espejos). Claro que todo puede ser coincidencias.

Otra curiosidad que ofrecen las lueces es su frecuente parpadeo o destello.
Algunos como el contactado italiano Siragusa, lo describían como latidos,
porque dan la sensación de seguir una constante. Los latidos del corazón de
los seres vivos producen un ritmo similar (sístole y diástole), pero eso no
sería un detalle suficiente para probar que los ovnis -alguna parte de
ellos- son seres biológicos, pues las máquinas creadas por los hombres (el
motor) reproducen estos movimientos.
Y ¿si lo que se llega a deducir es que se trata de un lenguaje similar al de
animales eléctrico como la ánguila?, debemos de pensar que el parpadeo no es
constante, sino con variantes perceptibles lo suficiente para la
construcción de un idioma. Pero, ¿cuál?. ¿Se tratará de un sistema básico
como el binario empleado en nuestro planeta o cómo el empleado en
telegrafía?. Tal vez.

Quizás la misma función tenga ese sonido sútil que presentan casi todos los
ovnis observados por los testigos a poca distancia. Muchos afirman haber
percibido un débil zumbido más similar al provocado por el vuelo de una
abeja que al de una máquina con motor. Un zumbido cuya intensidad variaba
según la propia luz expelida por el No Identificado.

La tercera peculiaridad que a estas alturas del fenómeno ovni no pasa
desapercibida nos viene señalada por su movimiento. Casi siempre zig-zag,
pero también por su extraña capacidad de pasar de estar inerte a adquirir
grandes velocidades. No importándoles lo sentidos arriba y abajo, derecha o
izquierda y su capacidad para realizar maniobras increibles. Solo aptas para
seres invertebrados o exentos de engranajes. Y cambios de sentido
imposibles, al menos para máquinas humanas.
Los calamares gigantes como los "pescados" en las últimas fechas (Canarias y
la Antártida, por ejemplo) y que forman parte de la leyenda de dichas zonas
son enormes ( y no tanto) seres tentaculares, cuyo nado vertical o
rectilíneo nada tiene que ver con un pez. Visto desde la superficie podría
dar la impresión de una bola submarina de enormes dimensiones pues pueden
llegar a medir 20 metros (Architenthis Dux) que además pueden provacar el
efecto óptico de luminosidad y que suele crear una estelas con su defensiva
expulsión de tinta. En el museo de Naturales de Tenerife se puede observar
un calamar de 10 metros. Igualmente resulta curioso que precisamente en esta
zona de la península se den constantes avistamientos osnis.

Sin embargo, los seres vivos más ágiles que las máquinas podrían lograr ese
efectos, suponiendo claro que pudieran las especies nadar, volar, bucear y
dominar los espacios conocidos, todo a un mismo tiempo, como parecen hacerlo
estas luminiscencias desconocidas o tal vez, ¿nos confundimos?.

En Canadá, donde frecuentemente se producen avistamientos y denuncias ovni,
existe un elevado porcentaje de los que se mueven exactamente bajo el mar
costero (OSNIS). Curiosamente es allí también (bahías como la de Cadboro)
donde se cuentan leyendas de serpientes marinas luminosas.

Este punto nos tiene muy divididos a los que buscamos una explicación a los
ovnis. La gran mayoría tras revisar la causística mundial (cada día se
reportan más de 300 ovnis a nivel mundial como media) creen que si, es
decir, un ovni tiene la extraña capacidad de dominar los medios y los
elementos que conocemos: el aire, el fuego, el agua, la tierra...más que
dominar tienen la aparente facultad de desenvolverse y desplazarse en todos.

Para un reducido grupo de investigación empiezan a abrirse nuevas
posibilidades con el estudio de los diferentes medios y los ovnis
característicos que se muestran en cada uno en concreto.

- O.V.N.I: serían los conocidos objetos voladores no identificados (medio
aire).
- O.S.N.I: objetos submarinos no identificados (medio interior marino).
- O.F.N.I: objetos flotantes no identificados (medio superficie marinas o
cúmulos de agua).
- O.E.N.I: objetos extraplanetarios no identificados (observados fuera de
nuestro planeta).
- O.S.B.N.I: objetos subterráneos no identificados (medio tierra).
- Foo-fighter: bolas de fuego no identificas (medio aire).

Durante la I Guerra Mundial los foo-fighters fueron observados por pilotos
de la contienda de ambos bandos implicados. Años después lo afirmarían, así
como el que no habían hablado pues creían que eran armas secretas del
enemigo.

Pero la historia, ya nos habló de carros de fuego, de dragones escupidores
de bolas de fuego o de dioses lanzadores de las mismas.

Por supuesto que nuestros antiguos tenían más facilidad en relacionar este
tipo de fenómenos con animales y dioses, su mente mítica no es nuestra
actual inteligencia tecnológica. Nosotros buscamos explicaciones más
complicadas a los fenómenos ufológicos, como el caso de los foo-fighters, la
definición de máquina voladora no es más tentadora que la del dragón...Pero
no olvidemos que también somos más imaginativos y que nuestros ancestros
explicaban las cosas que veían, a su manera, pero viéndolas. Porque no
hablaron de "artefactos o aparatos", sino de descripciones biológicas como
animales...¿tal vez porque eran más parecidos a algo vivo que no a un objeto
tecnológico? (ejem: Leviatán).

En este punto tendrían sentido seres mitológicos como los propios ángeles
"alados" o las sirenas, por citar ejemplos. Y sin duda, más cercano nos
queda el mundo de los dragones...de gran parecido con los saurios, que en su
forma alada o en su versión acuática (plesiosaurios), pudieron en pequeñas
cantidades haber sobrevivido a la extinción de los grandes saurios. Eso
enlazaría el misterio de los ovnis con otros, como el de los animales
lacustres, que pudieran ser no ya fósiles de los saurios vivos, sino
evoluciones adaptadas al medio. Algún día, quizás, nosotros también nos
convirtamos en bio-ovnis.

La medicina afirma que el hombre podría adaptarse, en mente y cuerpo, a un
hábitat marino. En la investigación actual, ya se experimenta con la
posibilidad de que el hombre pueda adaptarse a los medios marinos y
espaciales. Donde los problemas más graves a reducir serían la oxigenación
sanguínea y la presión atmosférica, que influye sobre la misma y el riego
cerebral. Jean Costeau, ya soñaba con esos adelantos. Y, ¿si los anteriores
moradores del planeta se hubieran adelantado, bien por vía natural de
selección o genética?.

Si vivieron y sobrevivieron en las profundidades ocultos, necesariamente
hubieran desarrollado, por las leyes de adaptación biológica evolutiva de
las especies, particularidades como la de la luz (caso como los peces de las
grandes fosas abismales ya las presentan) e igual ocurriría si la adaptación
vital se hubiera dado por encima de la estratosfera, donde la presión
atmosférica y la luz escasean...y la misma opción habrían sufrido los que
hubieran terminado morando en las grutas internas del planeta.

En el caso de ser posible la existencia de formas de vida desconocida en
nuestros cielos o mares, y suponiendo que tengan relación con la actual
ufología casuística. Debe subrayarse que deberían por su comportamiento de
ser seres individualistas, pues se muestran en poco número como norma
general. Aunque podrían vivir en manadas de 7 a 9 miembros, número máximo de
ovnis avistados...y que podrían tener enclaves preferidos para su
reproducción. Lo que explicaría su presencia máxima en lugares como las
Bermudas, donde generalmente barcos y aviones han desaparecido hallándose
décadas después parte de sus despojos. Justamente los bio-ovnis se
comportarían como cualquier otra especie ante un ser desconocido como el
hombre nos observarían, pero sólo nos atacarían cuando directamente lo
hiciéramos nosotros o cuando se sintieran amenazados ellos o sus familiares.

Hoy por hoy, la ciencia se ve a diario sorprendida por las posibilidades de
vida que aparecen en los lugares más insospechados. Algunos destinados para
el desarrollo biológico como eran los interiores de volcanes o los planetas
de alta radioactividad como Marte o Júpiter.


Dentro de un cráter en 1998 se hallaron unas esporas de bacteria que
utilizaban para vivir bases de azufre y no de carbono como era habitual en
los seres desconocidos. Marte nos trajo hace milenios unos meteoritos en
cuyo interior se encontraron bases para vida microbiana. Júpiter (y algunos
de sus satélites naturales)ha mostrado a los radiotelescopios de nuestra
ciencia grandes cantidades de agua helada que posibilitan la existencia, al
menos de los elementos necesarios para la vida.

Y la sorpresa llegó al mundo de los biólogos precisamente de la mano de un
saurio encontrado en Dakota del Sur (USA). Exactamente de su corazón
fosilizado que demostró al mundo que tenía cuatro cavidades y que había
producido sangre caliente para el gran Thescelosaurus "Willo".

Cualquier de estas ideas hubiera resultado absurda hace unos años, pero no
lo han sido tal vez por la misma ecuación de posibilidades. Las teorías de
que, sino los ovnis, si cierta partes de los que se dejan ver ante los
asombrados testigos pudieran tener su origen en una forma biológica
desconocida.

Al igual que los delfines sienten afinidad y curiosidad por el hombre, estos
bio-ovnis podrían ser tentados con los objetos voladores como aviones que
entran en sus territorios, desde hace apenas un siglo, que bajan a sus aguas
desde hace también poco más de una centuria y que en cuyo caso la novedad no
serían ellos, sino nosotros que nos atrevemos a introducirnos en su
dominios.

Quizás todo lo que apunta a la existencia de bio-ovnis definiéndolos no como
artefactos, sino como "seres vivos", parezca ante los ojos de los
aficionados a la ufología restar importancia al fenómeno ovni. Sin embargo,
no es así. Ya que se enriquece las posibilidades y daría la explicación a
parte del Misterio.



 © 2001 http://aluzinformacion.com
Este artículo lo podéis encontrar en Años Luz en:
http://aluzinformacion.com/articulos/biovnis/index.htm