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LOS BUENOS DE TURNO
"Errar es humano; perseverar en el error es diabólico",
San Agustín.
Enmendar el error es Divino.- Antes,
ahora, en el eterno presente de nuestra historia humana, encontramos
una prevaleciente disposición a juzgar, criticar, condenar
y matar al otro, con justificaciones vestidas de razón,
justicia, verdad, libertad. Esta actitud protagonista episodios de
fiera belicosidad; su circulo vicioso de violencia es sostenido por
una oficialidad, aún ignorante, del circulo virtuoso
del Amor. Antes y ahora, "la sociedad solo canoniza a los
que se conforman con ella. En el tiempo de Jesús y ahora. A Jesús no
pudieron canonizarlo y por ello lo mataron. ¿Quiénes creéis que lo
mataron? ¿Los malos?. No. A Jesús lo mataron los buenos de turno,
Los más respetados y creídos en aquella sociedad. A Jesús lo
mataron los escribas, los fariseos, y sacerdotes; Y si no andas con
cuidado, asesinarás a Jesús mientras vives dormido", Tony de Mello
Discernir con Amor, la actitud
de matar, nos devela su alcance, el que traspasando lo
carnal, asesina lo mental, lo emocional; su violencia física o psicológico,
forja un sistema de exclusión y barbarie civilizada que, con
pomposos pretextos cree encubrir su aún miseria espiritual, ambiciosa
de legitimar sus edificados intereses, apegos,
privilegios y prejuicios de turno, nacidos con la consigna de dividir
a la humanidad; flagrante incoherencia con la UNIDAD
divina y humana que somos; sistema de muerte que, asesorado por
su vanidad humana, estructura objetivos, ofensivas, batallas, operativos,
tácticas de guerra, de ataque, de exterminio, con la patente de
corso de ser "los buenos de turno", del momento;
su concepción humana de justicia, verdad y libertad bajo
pedido y a
la carta (de restaurante), me hago
entender ¿?.
Como hasta Dios nos concede el beneficio
de la duda; quizá, en un inicio la consigna de estos "buenos de
turno" de la historia humana, se inspira en los Superiores
Principios y Valores del Espíritu, sustituidos luego por
inferiores principios y valores humanos, encarnados por la mezquindad, avaricia,
codicia. Si bien, TODOS queremos libertad, justicia, verdad,
salud, educación, bienestar; el método que usamos para
lograrlo, marca nuestra diferencia; elegir ser Apóstoles del método testimoniado
por Jesús: el Amor, nos concede la trinchera precisa
y perfecta para materializar este sueño, utopía y realidad mágica
de infinita prosperidad, sendero de Ascención que nos
convierte en exitosos triunfadores de la Victoria Secreta Mayor, la de no
dejar de SER Amor, ante "los buenos de turno" de
este mundo, aparecidos en la adversidad.
Con amor, meditemos sobre la
involucionada y engañosa actitud de crueldad manifiesta en este
mundo hacia millones de hermanos perseguidos y rechazados, en
base a supuestos, especulaciones, intereses, razones y montajes
manipulados por "los buenos de turno", desde su
tinglado de poder, credibilidad y honor terrenal.
Contemplemos la violación de aquellos Principios Divinos de
Justicia, Verdad, Libertad, Amor, que dicen defender en
nombre de su concepto de Dios; entre otros: Las conquistas; La
inquisición; Las cruzadas; El Holocausto; La bomba de Hiroshima; La
guerra del Vietnam; La limpieza étnica en Serbia; La guerra de los
Balcanes; La lucha entre Irlanda del Norte y del Sur; El Plan
Colombia; El derrocamiento de un Gobierno u otro; La lucha contra el
terrorismo, con terrorismo; El ataque a tal o cual País; La
persecución, sacrificio.
La actitud viciosa de violencia, sin que
sea patrimonio de "los buenos de turno", rige a un
sector de esta humanidad; su enseñoreado doble estándar
como dicen lo sociólogos, o su doble moral, constituye el germen
nato de la incoherencia; su proceder predica una
abierta lucha contra la corrupción, desde lo público, sin dejar
de fomentarla y practicarla, desde lo privado; para lo cual, montan
maquilladas campañas publicitarias que justifican y/o condenan, según
el interés de turno, la violación del Principio Divino del Amor
Universal, aún desconocido para su dormida consciencia. Nuestra
consciencia yace dormida, mientras elijamos seguir encontrando
el demonio, la maldad, la corrupción, el infierno, lo oscuro, la
inmoralidad; en lo externo a nosotros, en el otro. Dormimos,
mientras no asumimos las consecuencias de nuestras individuales
acciones y/u omisiones.
Despertemos a la verdad unigénita de
saber que erradicar la primitiva actitud del "mal",
compete a cada ser individual, desde el fuero intimo de
nuestro interior, al elegir reaccionar con la calidad total de la
Bondad y el Amor, ante lo que una consciencia humana
involucionada lo haría desde la mediocridad del odio y la
venganza. Despertamos, al elegir Ser diferentes, sin pregonar que
lo somos; "lo que eres es tan fuerte que no escucho lo que
dices", Emerson; entonces, empezamos a desterrar desde
nuestro interior, aquella actitud ajusticiadora, propia de la era
de Tauro, cuando su ciego primitivismo espiritual, gestó la ley
del Taleón: "ojo por ojo, diente por diente". Despertar, es
elegir ¡SER vivo reflejo! de la Ley Espiritual del Amor, al
evitar ceder ante la tentación de alguna actitud anti - amor.
Entonces, nuestro Latir Universal descifra la
presencia de seres de Luz que siempre están y se
hacen notar de quienes encontramos en su huella, el indicio sorprendente para vivir la
aventura de Ser hijos de la Luz. Un poquito de silencio y dispuesta
quietud, nos acerca el Cielo de Ser, desde nuestro corazón, Amor
Universal "sin estuche"; manto sagrado y tenue que nos
vacuna contra la malicia venida de "los buenos de
turno" de cada historia, país, época, tiempo, lugar. Sí tú
los sientes, adelante, escúchalos y actúa en consecuencia. Aquí y
ahora, despertemos a la Luz de Ser Bondad eterna; así,
las tinieblas de ser "los buenos de turno" del momento, no
existirán en nuestro universo individual.
Gracias por sentirme, sentirte, sentirnos,
en Unidad perpetua.
Con amor universal
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