- limpia el cuerpo de toxinas
- rebaja los niveles de azúcar,
colesterol, ácido úrico
- depura la piel en casos de
dermatitis, acné, psoriasis, eccemas
- en infecciones renales y en
cálculos
- artrosis, artritis
- mala circulación de la sangre,
trombosis, arteriosclerosis
- problemas digestivos de estomago,
hígado o intestinos
- infecciones graves o recurrentes
- hongos en cualquier parte del
cuerpo
- prevención del cáncer