Estaba en NY, en situaciones difíciles familiares y
económicas, y me encontraba trabajando en un jardín, en un lugar que vendían plantas.
Trabajaba desde las 6 de la mañana hasta 8 o 9 de la noche, sin tiempo para comer si habian muchos clientes. Me
sentía cansada y deprimida, y en un pequeño momento de soledad me aleje y dije: Dios, si existes en
mi vida por que esto? por que esta situación? hay salida? Yo había sufrido mucho el ano anterior y
parecía que esto no terminaba nunca.
Cuestione a Dios, y le dije, si existen en verdad los Angeles, mandame a uno, que aparezca
aqui, quiero verlo. En seguida me di cuenta de lo
que estaba diciendo y alzándome de hombros, regresé a donde estaban los demas. En ese momento una mujer entro, vestía un calentador blanco, y
se acercó a preguntar por los geranios. No los compraba solo me preguntaba por su cuidado, pero era tan llena de paz y luz, que me la
transmitio inmediatamente y me senti mejor. Ella se despidió y al irse, se volvió y me dijo: como te llamas?, le contesté, ella me sonrió y
nombrándome, me dijo, que tengas un lindo día, yo regresaré. Cuando se alejaba, algo me hizo reaccionar y rápidamente también le pregunté su
nombre: Angel, contestó. Casi me muero de la impresión y me quede anonadada. Sin poder moverme de
la impresión, al reaccionar, que fueron solo unos segundos, salí corriendo tras ella, y cosa rara, aunque la calle era larga, ocupada
casi toda por la jardineria y de ahi se divisaba todo el entorno, ella habia desaparecido. No se como ni donde se fue, no habian carros a la
vista y ella debería ir caminando por la avenida, y sin embargo, no habian rastros de
Angel.
Para mí, fue la contestación de mi Dios. El me envió un Angel dulce que me lleno de amor, luz y sobre todo, esperanza. |