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EL CINTURÓN ELECTRÓNICO El cinturón electrónico es una creación humana, pero debemos aclarar que no es consciente de ello, porque como humano-material no aprecia de algo que es aunque físico es invisible que se lo produce en cuarta dimensión. Si supiéramos sus consecuencias nos cuidaríamos de conformarlo, con ello se forma el karma negativo Primero se piensa (con el pensamiento que usa el cerebro como instrumento) luego se realiza (con el sentimiento, que proviene del corazón) ambos son sustancias invisibles, con estos dos elementos el hombre ejecuta en el mundo terrenal sus actos físicos o espirituales. Si el Hombre persistentemente actúa en forma negativa está formando Karma, ya sabemos que el Karma puede ser negativo o Positivo, puesto que karma significa trabajo. Cuando el Hombre está alineado a la Voluntad del Padre actúa en Bien, y todo Trabajo realizado se acumula en el Cuerpo Causal que es donde se guarda los tesoros que ni el orín corroe ni los ladrones roban, porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón (Mat.6:19). Conviene discernir que corazón quiere significar sentimiento y el sentimiento puede ser positivo o negativo. Ya vimos dónde va esa "sustancia" cuando es positiva, representa los tesoros, pero cuando esa sustancia originada por la conciencia, que está compuesta por el pensamiento y el sentimiento es negativa, sin luz, porque es humano, no se aparta del humano sino que se acumula alrededor del "núcleo" del ser carnal, todo es invisible a los ojos humanos, pero a la vista de los iniciados conforma una figura de una media naranja desde el plexo solar, donde está el chakra de las emociones, hasta por debajo de los pies; todo esto es karma no redimido de la presente y anteriores encarnaciones, que acompaña a la corriente de vida para su transmutación y lograr al fin su Ascensión a los Planos de Luz. A esta acumulación se le denomina cinturón electrónico , forma un campo de fuerza que induce a la corriente de vida por ley de Lo semejante atrae lo semejante a continuar con ese sentimiento de no luz, haciendo vidas desgraciadas y azarosas, hasta que alguna vez despierta y busca el retorno a la Casa del Padre o sea la ascensión que está descripta en la Parábola El Hijo Pródigo. José Ignacio Rigoni
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