Déjame sentir la honda paz presente en cada experiencia, la armonía de vivir. Dame calma, Señor, de manera que pueda entrar en la honda paz dentro de mi corazón. Dame paz de manera que vea la bendición escondida en todas las cosas.
Guárdame
de palabras ociosas y vanas fantasías.
Calma la carrera de mi mente para que mis pensamientos tengan
la claridad y movimiento fácil del fresco aire que respiro.
Busco la serenidad de un lago tranquilo, la fuerza de un roble,
el inmutable, sólido poder de las montañas. Dame
calma, Señor, para que pueda emplear tiempo en gozar la paz, en la
belleza que has creado a mi alrededor.
Necesito tiempo para pensar, tiempo para considerar soluciones
a problemas; tiempo para conformar mi interno ser y mi vida en amor y
divino orden.
Dame
calma, Señor, es mi oración, y mientras oro, siento que me aquieta
tu presencia, siento la suavidad de tu mano en la mía, estoy
tranquila, estoy quieta, estoy en paz.
Gracias
Padre, que me oíste.
Nila Tadic´de Ossio lo envió Paola |