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DEFENDER
SIN ATACAR
Defender es SER, no atacar. Si
te atacan, DEFIÉNDETE SIENDO lo que llevas dentro. “Cuando
te ataquen, sonríe y sigue trabajando”,
me decía Madre Teresa de Calcuta. Desde
que la cultura patriarcal insertó la normalidad -no natural- del ataque
como herramienta de defensa, de poder, de estar mejor, de ser inocente,
de tener razón. La visión guerrerista de un mundo bárbaro, legitimó
el que se repita la creencia generalizada acerca de que “en la guerra,
la mejor defensa es el ataque”, argumento de un general norteamericano
de apellido Fosh, copiado y usado para violar la vida desde el instante
en que se acepta como necesidad exterminar para tener seguridad, matar
para sobrevivir, saquear para prevalecer, exterminar para competir,
ocupar para ganar, enajenar para mandar, esclavizar para organizar,
desechar para ascender, culpar para ser inocente.
Dogmatismos erigidos sobre el no ejercicio ni lealtad a lo que se
dice defender, sin siquiera Ser. Defender
sin atacar, es ABORDAR la lógica patriarcal que sitia el cerebro humano
con la impronta de la “neurona única”, bloqueo que paraliza la vida
en un triunfalista atacar que simule defender, en un cerrazónico sí o
no, en un inexplicable en contra o a favor, en un manipulable conmigo o
contra mi. PARA RECUPERARLA al Magnificante reUnir y reSurgir incesante
de Magia Indi-In-visible (interiormente-visible) sin juicio que la
clasifique; sustancia devenida del Sentido que aupa Defender
sin atacar, es impulsar el desarrollo individual por ende colectivo al
cumplir (se) destinos, metas, objetivos y sueños de un aquí y ahora
sin violar principios, almácigo divino significado en no dañar a
nadie, ni dañarse por nadie. Defender
sin atacar, es DISCERNIR desde el Espíritu sin juicio, culpa ni miedo
en la manifestación de toda forma de ataque, una expresión de vacío
existencial, un pedido de amor, una exclamación de carencias vitales,
una muestra del estado de separación de la criatura de su Creador;
ansiedades, todas, a ser rehabilitadas desde el Espíritu Sanador de sí
mism@s. En vez de un motivo de ofensa y castigo, como el sistema
fabricado por el ego impulsa se ejecute desde un bando u otro (revolución
sin rebelión); arenga usada por la barbarie inquisitorial para lograr
enmendar lo que solo la toma y aplicación de consciencia (reevolución
interior) del UNO consigue. Defender
sin atacar, es la mirada reevolutiva de una vida que reConoce en el amor
omniversal la metodología, herramienta, escudo y espada que sin herir,
atacar ni asesinar consigue Ser expresión de
Justicia Divina, principio remedado por una justicia humana que
justifica dañar, torturar, prontuariar, perseguir. Sentir supremo de
luz encarnada en el alma como principio del Principio de no - violencia
y no – agresión. Defender
sin atacar, es néctar fortaleciente y fortalecido de nuestra misión/visión
de Ser Paz como un natural valor de vida, no como un transitorio estado
de ánimo. TRASCENDENCIA floreciente, cuando coAprehendemos a limpiarnos
del ego/apego y/o adicción a querer tener la razón (vibración de 3ra.
dimensión). Al extremo de que por sobre nuestro destino de vida: ser
libres manantiales de felicidad sin cercas, estuches, limitaciones ni
formas, sostenemos la razón como eje separatista de una sobrevivencia
alienada del Centro Confluyente[1]
que somos. Al respecto cito lo que Mariela[2]
acercara a mi horizonte de contemplaciones: “ Defender
sin atacar, es potencializar el conocimiento venido de saber que nacemos
a la Tierra completamente provistos del bouquet de herramientas
imprescindibles para, acompañados por la sincronía -sin cronómetro,
ACTIVAR en ella la fuerza del Amor DivinoHumanado: Dar Luz a la materia
hasta hacerla Uno con el Espíritu. Destino de tod@s l@s unigénit@s de
Dios/a Padre Madre Espíritu Eterno. Defender
sin atacar, consiste en Ser/Siendo Valor ejercido sin temor ni favor;
devenir consagrado a recolectar un rosario de Victorias Secretas
vertidas del trono de la práctica de valores universales, sin excepción
que los degenere. Semilla de Paz, cuyo fruto reconoce en la guerra el
nivel más primitivo de su plegaria, Semilla de Amor, cuyo fruto
vislumbra en el odio la expresión menos evolucionada de la luz. Defender
sin atacar, es discontinuar un sistema montado para sostener la creencia
de personas divididas en un campo de batalla, escenario confrontado
entre lo inferior y superior, lo material y
espiritual, lo de este mundo y del otro mundo, lo bueno y malo,
lo de Dios y del Diablo, lo de ustedes y nosotros. Estructura fabricada
para obstruir el potencial de poder humano integrado en la diversidad
del Espíritu. Estratagema concebida para disociar al hombre
auto-atacado/atacante como especie, con el concepto de dos creaciones
paralelas: la del "esto o aquello", del eres materialista o
espiritualista. Impronta que lo desvía de ser el UNO en ambos:
cuerpo/alma. Laborar
para superar la violencia en la humanidad, significa situar a la reacción
del ataque, como el reflejo de quien en nombre de la paz se concede el
derecho de violar el principio de lo que quiere erradicar, ignorando que
es desde su interior de donde primero lo debe hacer. Disfuncionalidad de
quien (es) se resiste a reconocer que el otro le recuerda lo que por
dentro lleva y no quiere activar y/o desactivar; o, que el haber logrado
lo utiliza para autorizarse a juzgar en vez de comprender los móviles
de su manifestación, para sanarlos. Por ejemplo, quienes promueven
discursos y campañas “antis….”,
como el menú con el que violan la Paz, la Verdad, Defender
sin atacar, contempla el reAsumir la responsabilidad de diluir el burka
del alma con el que una patriarcal mentalidad disimula su cacareado
slogan de paridad creyente de que el “empoderamiento” necesario para
cambiar el estado de las cosas, proviene del aumento de cargos o puestos
de decisión política, social, económica en una sociedad etiquetada de
discriminatoria. Toma de consciencia que aplicada desde la integralidad
de espíritu, cuerpo, mente, corazón cumple el destino para el que nació,
si no funge de lo que aún teoriza sin practicar, dice sin sentir,
buscando en el afuera lo que en el adentro se encuentra. Defender
sin atacar, es detectar el florilegio de congéneres gobernad@s por su
ambición personal hinchada de traición social. Fractura psíco
espiritual de un pensamiento rector de seguridades provenientes del
ataque a lo desconocido por distinto, fundamento de que "en la
guerra la mejor defensa es el ataque". Premisa constituida en
excusa, soporte y justificación de un sistema que elige encubrir con
honor y valor la actitud involucionada e improductiva de depredar
en nombre de desarrollo, justicia, libertad, moral; ACTITUD
exhibiente de doble moral –germen nato de todas las formas de corrupción-.
Por ejemplo, cuando opta "castigar" con la cárcel, cadena
perpetua, o pena de muerte a quien quita la vida a un individuo, etiquetándolo
de asesino, desprestigiándolo como violador del orden social, declarándolo
como desecho humano. Mientras de otro lado ese mismo sistema proclama
como digno de condecoraciones, gloria y posteridad a quien mata a
millones de personas, amparado por lo que el interés e intelecto humano
denomina como guerra. Defender
sin atacar, es ejercer la contundencia surgida del trono de la praxis
del principio universal de Paz como estado del alma a ser multiplicada
–sin ser mutilada-. Es saber que por más hondo que sea el dolor
ocasionado por la injusticia, el desamparo, la persecución, la
indolencia, el abandono, nada justifica violar el supremo mandamiento
del Amor defendido al afirmar su Esencia de Bondad, negada al aceptar la
agresión como mecanismo de defensa. Energía que ACTIVADA en cada
criatura, coposibilita el ascenso y recuperación de la consciencia Crística
de la humanidad. Defender
sin atacar, es vencer ante la provocación urdida por un mundo exterior
que nos induce a reaccionar con violencia. Circunstancia que la prueba
-vista como oportunidad para adiestrar nuestro potencial divino para
toma de decisiones- significa para quienes optamos SER/Siendo amor
universal sin bandos, separatismos, dogmas, divisiones ni templos. Defender
sin atacar, es la alternativa luminosa develada en Un Curso de Milagros
comParido (omito la “t” para departir sin partir) por Wanda[3];
del que recupero mi memoria Crística: saber que el mundo dominado por
el ego divide a su prójimo entre enemigos (odio especial) o salvadores-ídolos
(amor especial). Cocausa de que la verdadera Identidad de Cristo en los
demás se obscurezca. Transito en el que el juicio basado siempre
en el pasado, no en la aceptación del presente, hace de principio
orientador del ego. Lo cual explica que por medio de relaciones
especiales (odio especial: enemigos; amor especial: salvadores,
ídolos), el ego mantenga su existencia al perpetuar la culpa, puesto
que utilizar a otros (depredación) para que satisfagan
nuestras necesidades constituye un ataque, y el ataque en la forma que
sea refuerza la culpa. Lo que pone en marcha el ciclo
culpa-ataque, en el que a mayor culpa, mayor es la necesidad de
proyectarla y de atacar a otros por medio de relaciones especiales, lo
cual simplemente incrementa la culpa, y aumenta la necesidad de
proyectarla, o sea de atacar. Defender
sin atacar, es aprehender a contactar con nuestra sabiduría interior,
la que sin juicio ni culpa es canal del SER palpitante de intuición,
ilustración e instrucción luego convertida en opinión, más tarde en
conocimiento brotado de la convicción del corazón. Templanza que
arrecia ante la adversidad desde la divinidad traducida en SER
embajadores del Cielo. Autonomía y Autoridad vertida sin asomo de
separatismos. Latir del UNO en toda la creación, que encuentra en el
ataque al prójimo el ataque al Dios/a. Circunstancia que muestra la razón
de ser de una creología estructurada entorno al ego -niega o culpa a
Dios-, como una divinidad de excepciones sin principios. Origen
primigenio de no poder visualizar a Cristo en el otro. Defender
sin atacar, es Discernir que en la "Constitución del Amor"
cada ser elige defender/defendiéndose de no ceder ante la seducción de
condenar, juzgar, justificar en vez de Observar, Contemplar,
Recordar el Compromiso de comprender, compadecer y aprehender
desde dentro, lo que afuera sucede. Defender
sin atacar, es activar el omniverso de diversos e iguales, UNO de
diferencias y semejanzas espiritualmente leídas desde la conciencia
reevolutiva y sus matices. Disponiéndonos a hacer de este don otorgado
por Dios/a Padre Madre, un espacio de cocrecimiento y reUnión, nunca de
jactancia, ataque personal y/o división. Defender
sin atacar, es USAR la consciencia de que SOMOS SERES de LUZ, sin
excepción, con igual software de arranque, radicando su diferencia en
el uso, desarrollo y destino que cada hij@ Soberan@
elija dar a las facultades, talentos y virtudes divinas
concedidas por el Creador, e inéditamente aplicadas en esta experiencia
humana. Defender
sin atacar, es DEFENDER principios universales, no violándolos.
Multidimensionalidad en la que el reto es no reproducir el modelo que se
limita a declarar, escribir, denunciar y exhortar sobre el cumplimiento
de valores, descuidando lo sustancial: encarnar su
contenido/cometido/espíritu. Ideal no codependiente de ningún interés
ideológico. Defender
sin atacar, es parir, en consecuencia comParir (omito la “t” para
departir sin partir) SIENDO testimonio de la reevolución germinada del
ejercicio unificado de la conciencia de cada convencido. Éxtasis
semejante al de la luna durante una noche estrellada; al brillo del oro
o el diamante ante las inclemencias de un temporal. Poética opción que
alumbra el enigma de la oscuridad como coparte de la luz. Señorío
poseedor de las propiedades de resistencia, riqueza y fortaleza propias
de los materiales preciosos de la naturaleza. Eje, no accesorio, en
nuestra forma de concebir y asumir la vida. Defender
sin atacar, nos suministra la inmortalidad de la vida, materia prima
precisa y perfecta que usa todo lo bueno y perfecto que la Creación nos
dona para sembrar/gestar nuestro Resucitar Espiritual. Siendo nuestra
responsabilidad divina humanada multiplicar lo confiado por el Creador.
Por ejemplo, experimentar pruebas dolorosas nos renace a la oportunidad
de meditar sobre el contenido que en ellas se envuelve; nos concede Defender
sin atacar, es Ser más que decir y hacer. Es atender para invertir el
error (sin voluntad ni conciencia), o equivocación (con voluntad y
consciencia) presente en la pereza espiritual que gobierna a quien elude
cobijarse en el manto amoroso de la enmienda. Transfiguración mostrada
en lo sostenido por Jesús: "Conocéd la verdad y ella os hará
libres". Verdad que al recuperarnos nos inmuniza y empodera para
ante el error y la equivocación, elegir no ajusticiar
ni culpar a nadie de lo ocurrido. Forma camuflada de atacar,
agredir, violentar con el pretexto de defenderse. Defender
sin atacar, es esparcir semillas de coherencia, no disparar balas de
inconsistencia. Es defenderse/defendiendo principios, no personas, práctica
que constituye el mejor negocio de exportación, por las divisas
generadas del principio supremo de SER Amor sin el virus devastador que
el atacar representa. Prosperidad que mientras más la entregamos, más
ric@s nos vuelve; que mientras frutos de mejor calidad dona, más
divisas de Paz multiplica a favor de todo y de tod@s. DEFENDER
PRINCIPIOS sin atacarlos, no depende de averiguar si alguien es culpable
o inocente para manifestar Defender
sin atacar, proviene de saborear el néctar de la intimidad recomendada
por Madre Teresa de Calcuta, comunión consciente de que la proximidad,
intimidad, emanada como una actitud de ternura hacia los demás, es base
del AMOR fraternal sin excepción. Intimidad
traducida en devoción ante el CRISTO interno que cada ser ES;
magia diluyente de cualquier intensión de ataque. Sustancia diferente a
la mentira teorizada por un pensamiento de "intimidad"
entendida como el hábito de compartir rumores, chismes, confidencias,
críticas, secretos en detrimento de uno y el prójimo. Normalidad, no
natural, impuesta por el dogal de una costumbre que merced a la
intencionalidad de sus practicantes, termina contaminando a sus acólitos.
Una
actitud de amor fraternal no asumido, causa la defensa de una verdad
recurrente al ataque como método de su demostración y resolución de
lo que creyéndose correcto, se permite. Por ejemplo, cuando la historia
de 1857, cobijada por la razón de que éstos no eran personas, registró
la vanagloria de agredir, combatir, degradar y atacar a nuestros
hermanos negros, actitud de racismo hasta hoy vigente, con diferente
vestuario. Lo
dicho por Ralph Waldo Emerson: “Lo que eres es tan fuerte que no
escucho lo que dices”, muestra Defender
sin atacar, es SER ola de amor curvo que envuelve, acaricia y fusiona la
vida, en vez de reacción lineal, rígida y grotesca que rompe, separa y
la fragmente. Por ejemplo, observemos el movimiento acogiente de una
caricia física, curva que acaricia el alma de lo que toca; observemos
el movimiento partidor de un chirlazo,
que de un tajo rompe y hiere lo que toca. Observar el
comportamiento multidimensional colmado de naturalidad, nos lega el
GRIAL de VIVIR para DEFENDER ideales practicándolos cuando resolvemos
–sin excepción- no atacar a nadie ni a nada, por nada. Defender
sin atacar, es tomar la opción de SER por sobre el decir o hacer. Opción
de DEFENDER la felicidad desde un estado de Paz interior; Amor que
progresivamente enciende ese estado de Gracia concedido por ser ejemplo.
Disposición que elige ser, hacer, decir y dar con el ingrediente que lo
vuelve ÚNICO: el amor, SIENDO lo fundamental no lo que defendamos, sino
con cuanto amor lo defendamos. Defender
sin atacar, es aplicar los frutos del Espíritu a la realidad cotidiana
que nos visita, diferencia entre un soñador desvaído y un realista soñador
responsable de SER evangelio vivo de lo que predica. Ejecutor natural de
soluciones nutridas de sabiduría, cariño, ternura, equidad y bondad
aplicada al día a día estelar por el que se transita. Defender
sin atacar, es SER/siendo ideal de AMOR y CARIDAD UNIVERSAL. Paraíso en
el que desde el cenáculo del corazón se disipa el ímpetu de guerra y
confrontación en nuestras relaciones, Amanecer a una ACTITUD
descubridora de ternura en quienes nos rodean. Acariciar autor del
milagro que sustituye la estancada inquietud, por la vocación
aprehensora en quietud. Estilo de vida iluminado de templanza divina, en
el que calza a la perfección lo testimoniado por Jesús: “Pasarás
por momentos en los que nada podrás hacer ni decir, simplemente SER,
porque ello por añadidura dirá y hará”. Defender
sin atacar, conlleva dolencias de lo elegido, consecuencias del sendero
parturiente del ejército de Amor ejercido. Significa incorporar
amorosamente y de un modo consciente, los matices vestidos de dificultad
y soledad sumida en un para qué es y está. CLIC de bienvenida a
experiencias humanas nuevas, luego convertidas -por Obra y Gracia del
Dios/a que nos habita- en ejercicio formador de mayores destrezas
espirituales. Defender
sin atacar, es un estilo de vida y estado de conciencia simplificado en
DEFENDER lo que se Es/Siéndolo. Transparencia acunada por el cosmos,
para ser testigo presencial y vivencial de la dulzura y fortaleza
invencible del PODER del UNO en acción, el que sin catálogo externo, sí
con inspiración interna, hace que cualquier cosa experimentada vaya en
pro del amor universalmente ofrendado. Defender
sin atacar, obra el milagro que elige manifestar aquello que el ojo se
detiene a mirar, LUZ de cristal encendido desde dentro. Alquimia
explicativa de que como se ve el mundo así se lo concibe. Supremacía
yaciente en nuestra Opción de Vida: ser manantiales DEFENSORES de la
VERDAD, desde el ejercicio pleno de principios universales, sin ceder a
ser charcos desertores dispuestos a delatar, culpar y denunciar al prójimo,
para conservar la paz que justifica hacer justicia, sin Ser justicia;
preservar la moral y las buenas costumbres, sin Ser evangelio puro de la
Ética legada por Cristo. Diamante que supera la norma con la
responsabilidad divina humanada de amar a su prójimo por sobre todas
las cosas de este mundo. Potencia Ética usada para Defender/Siendo
revolucionarios en acción de Amor, sin castigar ni atacar. Diferencia
de SER sin parecer. Defender
sin atacar, proviene de que un día sintonicé el sonido hallado en un
letrero que decía: "primero Se ÉS Luz; luego Se ÉS fuerza".
Entonces, tomó forma la savia interior que me susurrara: la fuerza sin
luz destruye y precipita, la luz sin fuerza con paz+ciencia (ciencia de
la paz) se empodera. Savia conciente de que solo podemos reconocer
aquello que contemplamos con los ojos del Alma, no del intelecto. Sí no
vemos, no sabemos, así de simple. Defender
sin atacar, desarrolla los dones concedidos por Dios/a Padre Madre Espíritu,
cuando elegimos ver ejerciéndolos para fructificarlos. De ahí la
promesa bíblica acerca de que "los ciegos verán", Chip cósmico
que nos destina a Ser Fuente de vida que limpia la presencia de estacas,
piedras y contaminación encharcada. Defender
sin atacar, es atender y fluir en aquello que nuestro ojo
multidimensional ve, distingue e incorpora para reencontrarse con la
Esencia anhelada. Realidad que discierne la nocividad de una comunicación
sin bondad -sentimiento superior a la inteligencia-, como vehículo
fomentador de primitivismo pasional. Defender
sin atacar, resuelve ELEVAR la historia de una humanidad postrada en
alimentar consignas de bandos
“despojados de toda respuesta” distinta a la de creer que
triunfo es atacar y ganar guerras que dejan vencidos en el camino.
Vandalismo revestido de bien, justicia, desarrollo, modernidad, tecnología
para desviar el crimen que significa su ocupación económica – social
- política en lo mental, territorial, cultural de pueblos. HACIA Defender
sin atacar, es triunfar ante la provocación gestada por una conciencia
meramente carnal, incrédula y criticona a lo que del ESPÍRITU
proviene. Inspiración que multiplica el Amor de DIOS/A, sin
pretensiones de pasar a la historia por ello. Sí, de trabajar para
recuperar la historia de nuestra individual experiencia humana,
convivida desde la FUENTE que la origina: Defender
sin atacar, enciende la compasión que quienes eligen atacar inspiran y
necesitan, cuya reacción transparenta el hecho de que viven y
experimentan su propia violencia. Siendo su mundo elegido, el de la
in-eficiente teoría del bla – bla intelectual sobre no-violencia,
atajo con el que se cree superar a nivel mundial, lo que a nivel
individual no lo consiguen, a pesar del promovido circuito de
seminarios, conferencias, campañas, talleres sobre no – agresión.
Jornadas en las que se proclama su erradicación, sin darse cuenta de
que la violencia hallada en el afuera es producto de la violencia que
bulle dentro de cada persona partícipe de ella – ¿como excepción?-
para la consecución de Paz, Amor, Equidad, Verdad, Justicia. Defender
sin atacar, ubica la doble moral tangible en limpiadores de sepulcros
blanqueados con discursos de no - violencia, no – agresión, mientras
a la par multiplican la actitud de violencia psicológica más atroz, la
de inacción y acción depredadora lacrada por la indolencia,
desencibilización, acostumbramiento, justificación y/o legitimación
del más cruel de los ataques, el del mobbing a quien un pensamiento en
la sombra decide debe ser acosado porque no piensa del modo social y públicamente
considerado como correcto, cierto o verdadero. Víctimas de la
inconciencia de un sistema con vocación de caza a todo lo que tenga
vida, para matar, devastar, saquear, dañar, estigmatizar. Cuyo dolor
es benéficamente asistido en los efectos dejados por el ataque,
mientras a la par se exhibe una cínica permisividad ante la causa
–miedo, culpa, violencia, juicio- de esta barbarie civilizada inflada
de odio, fanatismo, prejuicio, segregación,
perversidad. Defender
sin atacar, es una filosofía de vida que acciona desde el podium divino
que nos faculta ser "amos y señores" de nuestras
circunstancias, no sus esclavos. Natos arquitectos de nuestra actitud
ante las experiencias. Creadores que diseñamos ejercer el mundo, según
como lo concebimos. Grandiosidad y belleza nutrida de no señalar con el
dedo de la crítica aquello que observamos fuera de nosotros, sino de
integrar el significado otorgado a todo lo que del afuera provenga. GUÍA
invertida para que en unción con lo vivenciado e inspirado en Defender
sin atacar, es DIGERIR en lo que nos sucede Defender
sin atacar, es encender nuestra LUZ interior para sentir lo que somos:
seres eternamente nuevos, sin divisiones, íntegros, enteros, no
atacantes. Como Osho enuncia al “nuevo hombre”, sabiendo que la
división y ataque interno, es causante de su igual externo. Defender
sin atacar, cohesiona lo dicho por San Agustín: “Dondequiera que
te planten has de saber florecer”. Porque al son de mi latir,
concreta el Milagro de que dondequiera y ante quienquiera que nos
ataquen, hemos de saber DEFENDER/SIENDO Semilla del Espíritu que nos
creó, de cuyos frutos somos l@s responsables directos ante el/ "No
hay necesidad de guerras, ni de celos, ni de odio... La
vida es corta y el amor es precioso. Y
sí, pudiendo llenar tu vida de amor de armonía, de felicidad. Sí
pudiendo ser tu vida una poesía en sí misma… Te
la pierdes... Sólo
tú eres el responsable de la pérdida; nadie más[4]" Gracias
por elegir dejarnos tu HUELLA de Luz y Amor, CRISTAL de DEFENSA de Génesis [1]
Sonido
multicolor acunado por Peco (Verónica Ayllón Alban), diosa
ecuatoriana de savia ternura [2]
Mariela
Moreno Pérez, hermana Guerrera, Renacedora cósmica venezolana. [3]
Wanda
E. Soto Vásquez, empoderada hermana sideral, educadora puertorriqueña
de galaxias. [4]
Gracias
Mariela de mi corazón, llegaste justo…, como todo lo que d la Luz
proviene… |