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Observando nuestro interior y afinando los detalles que la vida terrenal nos muestra, no hace falta esforzarse para descifrar que la
misma gira alrededor de dos polos: El y Ego y el Milagro, o lo que es lo mismo, la mente errada y la mente recta o la separación y la
unión. La mayoría de los seres humanos hemos estado inmersos en
situaciones similares, a continuación describo bajo mi óptica y
responsabilidad, lo que considero significan estos dos estados
mentales.
El Ego es la fábrica de pensamientos que hemos hecho realidad,
pensamientos limitantes, es el sistema de exclusión a Dios; aunque
nos recuerde que El está allí, es el miedo a dejarnos llevar por un
halo de esperanza que nos conduzca al verdadero amor, es la culpa, es
el odio a nosotros mismos y la creencia de nuestra separación con el
Espíritu Santo.
El Ego es carencia, que indica que nos hace falta algo, que tenemos
razón de ser, sin saber que el Ser no lo indica una convicción sino
más bien una actitud; y para llegar a ésta debemos pasar por
situaciones no tan fáciles, reflexivas y por demás sanadoras, pero al
fin y al cabo paradójicas e inexplicables hasta que tu decides y lo
aceptas. En realidad, el problema no radica en el cuerpo, tomando como cuerpo, lo físico, lo tangible, radica "en la mente- es el problema de la
culpa y nuestra culpa es una defensa en contra del amor que en
realidad somos. Vemos lo que queremos ver o lo que necesitamos
ver "como escuchar o ver agua en un desierto- no podemos cambiar el
mundo, pero podemos cambiar la forma de mirar al mismo.
Sustituimos la culpa de nuestros Egos, que hemos hecho realidad, por
lo real de nuestra identidad como espíritu, la cual el Espíritu Santo
nos lo recuerda constantemente, pero el Ego se encarga de decirnos
que no es así, háblale a tu Espíritu Santo y pídele que te aclare tus
pensamientos. Recuerda siempre esto Los Pecados se castigan, los Errores se corrigen y los errores son corregidos por el Espíritu
Santo y así se deshacen.
Ahora, ¿Qué son los milagros?- Los milagros son como gotas de lluvia
regeneradora que caen del cielo sobre un mundo árido y polvoriento,
al cual criaturas hambrientas y sedientas vienen a morir y ahora
tienen agua; ahora el mundo está lleno de verdor y brotan por donde
quiera, señales de vida para demostrarnos que, lo que nace jamás
puede morir, pues lo que tiene vida es inmortal, lo expreso como
poeta ya que en este instante me inspiro y me transporto; El Milagro
es El más sano de todos los lugares de la tierra; es aquel donde un
viejo odio se convierte en un amor presente.
Es la corrección de un pensamiento erróneo o de una percepción
equivocada. La mejor forma de corregir ese error, el cual hemos
internalizado dentro de nosotros es decidirnos a ir a la raíz del
problema, que no es más que la voz del Ego y Perdonar, porque cuando
perdonamos, lo que hacemos realmente es sanar dicho problema, porque
la fuente básica del mismo es la interpretación y se basa y fundamenta en la culpa.La importancia de reconocer la primacía de
perdonar a alguien que está fuera de nosotros, radica en que toda
nuestra culpa está solo en la mente, es inconsciente, esto significa
que no vemos el problema, no podemos hacer nada al respecto.
Una vez más, el Ego fabrica, el Milagro crea.
El milagro, en verdad es la afirmación de la vida eterna, lo cual se
convierte luego en un Renacer en términos de que pensamos de manera
distinta.Si me siento molesto o disgustado contigo, en este preciso
momento, es porque no estoy viviendo contigo justo este momento;
estoy trayendo algo del pasado.
Por esta razón y por experiencia propia vivida muy recientemente lo
manifiesto: Es imprescindible Perdonar ya que el perdón es el cambio
de la forma de mirar del Ego a la del Espíritu Santo.
Un milagro es un servicio, ya que es una manera de llevar amor a alguien que cree en el miedo y al darle amor o ser un canal de amor
para ti que estás atemorizado o atemorizada, también lo estoy
canalizando hacia mi, lo más amoroso que jamás pudiéramos hacer, no
tiene nada que ver con lo que hacemos a nivel de formas, es más bien
unirnos los unos con los otros a través del perdón. Cuando en verdad
perdonemos y cambiemos nuestra relación de la culpa del Ego al Perdón, entonces sabremos que Dios está allí, los velos de la culpa
que lo mantenían oculto, desaparecerán.
Para finalizar este artículo, les quiero dejar una reflexión que de
alguna manera me ha ayudado a sanar mi relación en la manera de ver
el Ego hacia el Espíritu Santo, es sencillo pero no es muy fácil, hay
que trabajarse mucho, con constancia y dedicación y es la siguiente:
El verdadero milagro es el amor que lo inspira....Renuncio a la
manera del pensar del Ego- ataques, agresiones, ira, mentiras, etc- y
escojo la manera de pensar del Espíritu Santo " Perdón y Unión, al
ver todas las cosas como oportunidades para aprender, que estoy perdonando.
Por Rafael A. Casique P.
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