|
ASCENDER
Diario despertar
Cuentos
Reflexiones
Pensamientos
Onda positiva
SANAR
Cadena de sanación
Oraciones
Actos de amor
DESCUBRIR
Relajación
Esoterismo
Ovnis
Uritorco
Milagros
Sucesos extraños
Grandes maestros
Gnosis
Miscelánea
DESTINO
Horóscopos
Predicciones
VARIOS
Novedades
Tus
escritos
Foro actos de amor
Noticias
Club actos
de amor
Web
amigas
Premios
Traductor
Mensaje en la botella
OTRAS WEB
Remedios Naturales
Metafísica
|
Rodrigo
estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto.
Cuando un taxista se acercó,
lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien
vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien
planchados, el taxista salió del auto, dio la vuelta y le abrió la puerta
trasera del taxi.
Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer.
Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.
Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer
llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y
económica posible, brindándole un ambiente amigable”
Rodrigo quedó impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior
del taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha.
Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un
café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo
bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo:
“No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética,
agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomaré la
Cola dietética”
Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo
Etiqueta Negra, Caretas, El Comercio y Selecciones”
Al comenzar el viaje, Willy le pasó a Rodrigo otro cartón plastificado, “Éstas
son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si desea
escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenía el aire
acondicionado encendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él.
Luego le avisó cuál sería la mejor ruta a su destino a esta hora del día.
También le hizo conocer
que estaría contento de conversar con él o, si prefería, lo dejaría solo
en sus meditaciones.
“Dime Willy, le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus
clientes así?”
Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho,
solamente los dos últimos años. Mis primero cinco años manejando los gasté
la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día
escuché en la radio acerca del Dr. Dyer un “gurú” del desarrollo
personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás
cuando creas en ello”. Dyer decía que si tú te levantas en la mañana
esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te
cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Sé diferente de tu competencia. No
seas un pato, sé un águila. Los patos sólo hacen ruido y se quejan,
las águilas se elevan por encima del grupo”.
“Esto me llegó aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba
realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome,
entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Miré alrededor a los
otros taxis y sus choferes, los taxis estaban sucios, los choferes no eran
amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos
cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más
cambios”.
“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.
“Sí, seguro que sí”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila dupliqué
mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo
cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy
en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular
o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos, consigo un amigo
taxista águila confiable para que haga el servicio”.
Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi
normal.
Posiblemente haya contado esta historia a más de cincuenta taxistas, y
solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades,
los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me
cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.
Willy el taxista, tomó una diferente alternativa :
El decidió dejar de hacer
ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.
No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, Un
servidor publico, político, ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te
comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por
encima de los otros?
Recuerda: ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO
PARA TOMARLA
Que
tus problemas sean menos, tus Bendiciones más y que sólo la Felicidad
entre por tu puerta.
|