Cuando estamos en situaciones precarias o de gran dolor, algunas explicaciones no tienen razón de ser, por lo absurdas que se oyen, es como si le pidiéramos a alguien que sufre dolores que se aguante y ya no los sentirá.
Por eso es bueno tener una poca de fe en la esperanza, esperanza que las penas no duren mucho , o que el dolor no nos afecte demasiado, para que no nos nuble el entendimiento , el mejor bálsamo para una alma adolorida, es un acto de amor y consideración al momento de dolor que esta viviendo.
Por esa razón, ojalá que cuando nos toque el turno de ayudar a alguien que esta sufriendo, nuestra actitud no sea nada mas , de simpatía o de lastima , sino de una honesta esperanza en que su dolor pase pronto y la resignación haga acto de presencia acuciada por nuestra insistencia y nuestro amor a quien en ese momento sufre.
Pero no asistamos a quienes ya han muerto, o a quienes ya están tendidos en una funeraria , vayamos con los vivos, con los que afrontan un dolor dentro del camino de su vida, esos mis amigos, esos si necesitan de nuestra amor.
autor Sergio Perez lo envió Bebo
|