Dejar Fluir y Soltar
...
¿Te has puesto a
pensar cuán perfecto eres?
Has reflexionado sobre
la precisión y la coordinación con la que trabaja cada órgano y célula
de tu cuerpo para que tú puedas abrir los ojos todos los días a la vida,
para que puedas realizar tantas actividades sin parar durante más de 10
horas diarias.
¿No lo has pensado
verdad?.
Eres perfecto.
Por qué entonces no
ha de ser perfecto lo que te rodea. Por qué tu vida funciona tan bien sin
necesidad de que controles tu respiración, tus impulsos neurológicos, tu rápida
cicatrización ante cualquier cortadura, cada uno de los movimientos y
acciones de tu cuerpo.
Todo funciona bien
porque allí no fijas tu atención.
Allí dejas fluir,
dejas ser. No pones trabas ni interferencias.
Asimismo ocurre con tu
vida, si tú dejas ser, si tú sueltas los procesos de la vida que te crean
preocupaciones, depresiones, angustias, rabias (esos acontecimientos que
llamas problemas y que no son otra cosa que
enseñanzas) verás
cómo las cosas sí tienen solución, verás cómo le encuentras una rápida
salida.
Sólo porque no lo
conviertes en el eje de tu vida.
Comienza
por pensar que en tu vida no hay problemas sino situaciones qué resolver,
un nuevo aprendizaje qué abordar.
Si lo ves así y dejas
de llamarlo problema, ya has ganado el 50% del trabajo.
Otra joya de mi
querida Bettina.
Un besote
Bendiciones Evelyn