GETSEMANÍ

“Si uno protegiera el Cañón del Colorado de las tormentas de viento, jamás podría apreciar la belleza que ellas esculpen a su paso”[1]

“…conviértete primero en individuo y abandona todas las manadas, trasmuta la energía agresiva y autodestructiva en energía creativa”[2]

“Hacer de cada piedra arrojada una flor avivante del fuego del corazón, en vez de lapidar, transforma” (Achik Ñan Kasi 2005)

Localizar el significado de Getsemaní, palabra griega nacida del arameo, lengua hablada por Jesús el Cristo: Jesús su nombre. Cristo su profesión de Amo del Amor, equivalente a trapiche o prensa provista de rodillos de madera utilizados en los tiempos bíblicos, y aún en el presente, para EXTRAER el aceite de la fruta del olivo o la aceituna. Abre la FACULTAD de educar –educándonos- para acoger la vida y sus circunstancias, sin calificarlas o descalificarlas de normales o naturales. Instante en el que la llegada de “tormentas de viento”, de inducciones a hacer de manada, de convocatorias a suplantar el individuo (indiviso) por la persona (personalidad), etc., son la ocasión para activar el auto-empoderamiento progresivo en quien opta paladear de otro modo la vida.

Visualizar de distinta manera los llamados episodios de “prueba”, nos facilita restablecer y asociar el símil de Getsemaní, trapiche, o prensa… con el modus operandi seguido por el denominado acoso moral, mobbing, hostigamiento psicológico, psicoterrorismo, o violencia perversa a la que es sometid@ quien, exprimid@ por la cofradía de sus apóstoles, víctimas, instrumentos, y fieles: l@s acosador@s, lo convierte en opción para re-morir a sus limitaciones, y re-nacer a sus proyecciones.

Esta forma de “moler” (acosar) a quien se le hace “merecedor/a” (acosad@) de ser exprimido por un sistema recurrente a “bajar la moral” como táctica probatoria de “superioridad” (acosador), con sus circunstancias inherentes, sin intermediarios ni hermeneutas emocionales, evidencia el desamparo humano sentido por quienes  sucumben a esta maniobra psíquica: devastándose sin reedificarse; o, de quienes no lo hacen al resolver emplear la soledad e indolencia experimentada, para contemplar, entender, e ir corrigiendo la causa que remedie y erradique gradualmente el efecto, sin azuzarlo. Esto es flamear la bandera de la sanación ante un sistema estancado en la sola sanción.

Resolverse a innovar en vez de reaccionar como manda el formato, en una sociedad habituada a juzgar, o justificar los efectos, sin observar ni explicar las causas, conducta que desencadena la evasión de sanar –equilibrar-, no así la adicción a sancionar. Expone a sus practicantes al ataque de vampiros energéticos desconocedores de que l@s acosad@s, perseguid@s, o deslegitimad@s nutridos de luz, no de sangre chupada, con estas experiencias nos fortalecemos, en vez de debilitarnos. Elección determinante para el devenir de experiencias semejantes, diferentemente vividas.

Observar la apariencia visible al SER, presenta la fractura psíquica –ausencia de unicidad- de quienes autómatamente endilgan razón, culpa, justificación, atribución de cualquier atrocidad cometida, a la víctima de ella; divorcio –separatismo- del Ser Espiritual con el cuerpo emocional, mental, físico de la persona. Darnos cuenta de ello, localiza el  feedback –retroalimentación- que el acoso psicológico representa –sí así se lo ve- como adiestrador de la facultad de EXTRAER de sí mism@ el aceite de la auténtica libertad legada por DIOS/A, discernible por emancipada de esperanzas y miedos, por aceptante de amar tal cual a todas las formas de vida, por acogedora de condicionantes fluidos del orden dinámico de la creación, por receptora de coyunturas re-invertidas en re-morir, re-nacer, re-crecer, re-crear en medio de la naturalidad cósmica activante de soberanía individualmente subversiva ante lo venido del pensamiento homogéneo uniformador.


Merced a la sincronisidad cósmica comadrona y parturienta de coincidencias significativas, un día navegando en http://www.acosomoral.org, fue estremecedor encontrarme cara a cara con el  artículo “Linchamiento Social”, puesto ahí por alguien sensible a mi Getsemaní. La piel se me erizó, el corazón se me inflamó, los sentimientos líquidos se amotinaron en las pupilas absortas ante lo que era un capítulo de la historia de mi experiencia humana en este Planeta, aquella que un lejano 5 de octubre/96, en un país de la “Mitad del Mundo” (Ecuador-Latinoamérica), me permitiera re-conocer de cerca, en vivo y en directo, en carne y espíritu propio, cómo opera la violencia perversa –hoy- mediáticamente instrumentalizada para depredar al ser humano –mujer en mi caso-, con la sistemática repetición voceadora de acoso moral (mortal), eficazmente perpetrado por el brazo ejecutor de saqueo mental masivo en que el poder financiero global resolvió convertir a los medios de comunicación, como custodios directos de su propiedad e intereses.

Observar sin juzgar ni justificar el acoso psicológico transitado como Ser humano MUJER, asido al Útero Divino del que Soy coparte, abrió el umbral de entendimiento al Getsemaní durante el cual confirme que Dios es y está en el todo del todo. Conciencia que progresivamente me dispuso a enraizar mi seguridad inspirada en el soltar, no en el atesorar, tener, decir, hacer. Detonante directo de que el subconsciente fuera "pasado por esta prensa", trapiche, o feedback extractor-educador de lo bueno y brillante que nos habita. “Cuando comenzamos a descubrir quiénes somos realmente, vemos con más claridad las necesidades de todos, inclusive las nuestras”[3].

Extraer, sacar, recuperar, retomar el pedigrí de facultades, talentos y virtudes inseminadas por Dios/a en el corazón de su Creación, es ir incorporando la pasantía de  salvación significada en ir soltando el letargo personal, a la vez que ir despertando al colectivo-individual social, familiar, nacional, mundial, espacial, planetario; majestuosidad asumida por el alumnado conciente de que el error  o piedra de evolución, va despojándonos del "bagazo" arraigado dentro, cuya presencia tuvo sentido un día, no más, los que echados fuera son tributo a una vida fertilizada por el anhelo de crecimiento, metamorfosis, modificación, resurrección destinada a los hij@s del INTI –Sol- abiertos de corazón a la lumbre limpiadora de larvas implantadas por la educación que domestica para drenar libertad.

Haber experimentado el hoy re-conocido “linchamiento social” montado y descrito como escenificación del entorno correspondiente a una de las fases del acoso psicológico, educativamente recogido en el link http://www.acosomoral.org/entorn13.htm, sirve para decodificar la trascendencia de ser protagonista –no comparsa- de "la agonía de Getsemaní" que promueve el desarrollo de la facultad de desprendimiento de lo que hasta entonces la conciencia de la raza, de lo material, y de los sentidos con todos sus ídolos y placeres externos, habría implantado en mi cerebro vía educación –domesticación-, religión –manipulación-, política –enajenación-. Tinglados ahora potencializados con la estimulación insana –desequilibrada- de unos medios de comunicación afincados en depredar en vez de edificar.

El Getsemaní de cada historia de vida, es la MAESTRIA comprendida en discernir que no resistirnos a soltar, es dejar de ser sustantivo o teoría del cambio, para transformarnos en verbo activo de él; magia confluyente que encara el espiral evolucionario de la naturaleza, como oportunidad de iluminación, transfiguración,  acuariación como siente sonar el Allpa Sarapak Achikinti[4]. Gen potenciador de renovados amaneceres de sabiduría nutrida de discernimiento del coproceso de depuración preparatoria de integración -sin separatismo- del Reino de los Cielos que aquí y ahora activamos en nuestro corazón; realidad, estado de gracia, de conciencia, estilo de vida que sumerge/emerge el alma para sentir e invocar lo que Jesús: "No mi voluntad, Padre, sino la Tuya , sea hecha", “Heme aquí y ahora, hágase en mi según tu voluntad, no la mía”.


Getsemaní vivido como antecedente de resurrección arribada luego de la triple “prueba” experimentada con los maestros de amor, dolor, y/o sufrimiento/no soltar. Despertar quántico en el que nuestros sentidos espirituales se manifiestan en la capacidad de ver la diferencia entre *l@s combatientes del acoso que sumidos muchas veces en el comodismo, cobardía, letargo, envidia, e incoherencia, desinteresados se hallan en superar su bienvenido grito de consigna en contra de esta patología como actitud u opción despersonalizada, que por faltos de compromiso, profesionalismo, generosidad y humanidad de la de adeveras, censuran a l@s acosad@s hallados en el camino. De la descubierta en *l@s defensor@s del no acoso, que al no juzgar, justificar ni excluir cada caso, limpian su mirada para sin análisis ligeros, veredictos conjetúrales previos, ni el cumplimiento de requisitos considerados EXPLICAR, OBSERVAR, AMPARAR, ATENDER la versión de l@s victimas acosadas por la estructura –sistema- LEGITIMADORA de la cadena de violencia y Fraude a la Ley, perversamente instrumentalizada.

Acto (masculino) y actitud (femenina) destilante de lo distinto de darse cuenta de que si bien el acoso psicológico es la plaga de la civilización estancada en la barbarie, ante ella el individuo como tal, tiene el poder soberano para hacer de su paso por esta experiencia, Getsemaní, trapiche, o prensa, su Sátori o Umbral de trascendencia, al elegir darle el sentido de re-evolución y crecimiento que suscita, activa, despierta, o “fuerza”. Caso que no, el miedo a perder la seguridad basada en el atesorar, tener, decir, hacer sin ser, no da paso a la seguridad florecida de soltar el sistema de culto a imágenes que enjaula para controlar con una bien dotada banda de creencias, dictados y verdades cerrazónicas.

El tiempo transcurrido muestra la sanidad –equilibrio- fluida de la memoria recuperada en el Getsemaní, trapiche, prensa, o psicoterrorismo experimentado; extracción venida de darse cuenta que la violencia y sus mutaciones, se presenta como sistema de engaño preconfigurado para separar a la criatura, a la parte, a la ola, a la gota del Creador, de la Creación, del todo, del manantial, del océano. Objetivo abortado cuando la criatura no lo conciente. Al punto de que sí supieran los acosadores que en las batallas libradas por l@s acosad@s, corren el riesgo de que se active nuestro poder de reedificamos y ganar mayor fortaleza, inteligencia y amor -génesis de sabiduría-, sí no por conciencia, sí, por conveniencia lo pensarían dos veces antes de convertirnos en su tiro al blanco;
si supieran los prensadores que asumirnos como energía nos empodera en el arte de sanar –balancear- el exceso recibido invertido en soltarnos del maniqueísmo mercadeado con la ley de los contrarios: malo/bueno-; concienciación enraizada en el grial de diferencia o energía libre de separatismos, que cual vasija sagrada recepta el Jelsuri –manantial o vertiente- alquimizado en aras de equilibrio -salud- de la humanidad naciente a lo indivisible, simultáneo, complementario, y proporcional de la energía creadora.

“Todo lo manifestado en la vida, en el universo, en la tierra se presenta sin división, es la mente humana que para poder explicarse y entender la vida que abstrae los conceptos, experiencias y ve todo como una dualidad o polaridad… El mundo occidental basa su comprensión, conocimiento y ciencia en la existencia de dos opuestos. Desde los griegos que manifestaron sus conocimientos en la dialéctica, luego se profundiza con Descartes en el cartesianismo, manifestado en la existencia de los opuestos y en el tiempo moderno acrecentado por Hegel  y el materialismo dialéctico de Marx[5]

Ejercitar en lo humano las herramientas divinas provistas por la Creación para transitar el trapiche, prensa, Getsemaní, acoso psicológico, o violencia perversa unificada sin separatismos clasificatorios, conlleva que aceptemos CURSAR los exámenes y pruebas inherentes a la MAESTRIA que vinimos a cumplir –cumpliéndonos- en esta escuela de libre albedrío llamada Tierra –manifestación-. Masterado que experimentado en unidad de acto nos empodera de firmeza germinada del Espíritu, y amor fluido del corazón. “La manía humana clasificadora, útil como método de estudio e investigación, es castrante a la hora de ver la verdad” (José Martí)

El Getsemaní, o acoso psicológico visualizado como aplastamiento, o prensa vivenciada con la multiplicidad de sentidos resucitados en la exprimida mediática, de así elegirlo, abre la capacidad de receptividad dignificante, amorosa y estoica a retos, pruebas, agonías, renunciamientos, sufrimientos, dolores, duelos portadores de mayor iluminación. Episodio en el que estar de transeúntes de la violencia psicológica, nos dispone a re-empoderarnos desde sí, para sí, por sí; nos enlista para EXTRAER el aceite de lecciones, elecciones, opciones, comprensiones, intenciones simbolizadas en SER Paz, serenidad, armonía, estirpe, y ecumenismo reActivados y potencializados como Achik Ñan Kasi (luminoso camino de Paz, en quechua); aceite primigenio liberado de bagazos, que amaina las tempestades desatadas con dedicatoria por acosador@s resuelt@s a mutilar, cercenar, exterminar, matar. Intensión no venida del amor, que l@s acosad@s resuelt@s la combinan como almácigo de amor, resurrección, renacimiento, integración, ascensión, gratitud, y alabanza.


Las variables de VIENTO traído por el Getsemaní o acoso psicológico, nos hacen crecer en flexibilidad; por ejemplo, cuando como el pajonal de la montaña a su paso –el viento- nos acaricia y sacude, inclinándonos a besar la tierra –manifestación-, enraizamiento consistente en SER aquello que vinimos a SER en coherencia de hacer, decir, tener. Sacritud activante de lo que su alejamiento convoca: levantarnos a besar el cielo. Acto (masculino) y actitud (femenina) de retroalimentación suministrada para lo porvenir.

Para finalizar este sincero intercambio de amor. Siento que el Getsemaní o acoso psicológico asumido como seres espirituales viviendo una experiencia humana, también nos hace dar cuenta de que la lobotomía cerebral-educacional operada para alienar, es ocasión precisa, preciosa, propicia y perfecta de defensa del PODER enraizado en la consciencia interior como su Fuente, no en las jerarquizaciones exteriores excluyentes. Verdad recuperada como realidad transparentadora de las ficciones mediáticamente montadas por los defensores –practicantes- del acoso, quienes conciente o inconcientemente proveen el combustible que el sistema sobreviviente de él necesita. Separatismo permisor de hacer al otro aquello que a sí se creen no hacer.

 

AFIRMACIÓN
Alabo, Amo  y Agradezco a Dios Padre (Pachacamac) Madre (Pachamama) Espíritu (Pachacutik) por el Getsemaní, trapiche, o prensa que ha tenido lugar en mí, con la presencia del acoso psicológico o violencia perversa.

Alabo, Amo  y Agradezco a Dios Padre (Pachacamac) Madre (Pachamama) Espíritu (Pachacutik), porque los viejos pensamientos en error han pasado.

Alabo, Amo  y Agradezco a Dios Padre (Pachacamac) Madre (Pachamama) Espíritu (Pachacutik), porque Soy una nueva criatura en la Verdad.

 

Parafraseando a Gandhi:

“Nuestra vida, es nuestro mensaje”

Gracias por dejarnos tu huella de Luz y Amor

Génesis

victoriassecretas2002@yahoo.com.ar


[1] Elizabeth Kubler Ross, médica psiquiatra y autora –Suiza- de reconocidos libros.   

[2] Hernández Montalvo Temístocles, escritor ecuatoriano, 2002.- “Deja que los muertos gobiernen a sus muertos, porque… Tú estás vivo”.

[3] Eknath Easwaran, autora del libro original en inglés "Ghandi, el hombre, La Historia de Su Transformación", U.S.A 1997

[4] Sanador universal ecuatoriano, mayo 27/2005.

[5] Coello Rodriguez Jorge, Allpa Sarapak Achikinti, ecuatoriano sanador universal, mayo 27/2005.- “Destrezas para el manejo de la Energía Personal”.

 

 

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