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GETSEMANÍ Visualizar
de distinta manera los llamados episodios de “prueba”, nos
facilita restablecer y asociar el símil de Getsemaní, trapiche, o
prensa… con el modus operandi seguido por el denominado acoso moral,
mobbing, hostigamiento psicológico, psicoterrorismo, o violencia
perversa a la que es sometid@ quien, exprimid@ por la cofradía de sus
apóstoles, víctimas, instrumentos, y fieles: l@s acosador@s, lo
convierte en opción para re-morir a sus limitaciones, y re-nacer a
sus proyecciones. Esta
forma de “moler” (acosar) a quien se le hace “merecedor/a”
(acosad@) de ser exprimido por un sistema recurrente a “bajar la
moral” como táctica probatoria de “superioridad” (acosador),
con sus circunstancias inherentes, sin intermediarios ni hermeneutas
emocionales, evidencia el desamparo humano sentido por quienes
sucumben a esta maniobra psíquica: devastándose sin
reedificarse; o, de quienes no lo hacen al resolver emplear la soledad
e indolencia experimentada, para contemplar, entender, e ir
corrigiendo la causa que remedie y erradique gradualmente el efecto,
sin azuzarlo. Esto es flamear la bandera de la sanación ante un
sistema estancado en la sola sanción. Resolverse
a innovar en vez de reaccionar como manda el formato, en una sociedad
habituada a juzgar, o justificar los efectos, sin observar ni explicar
las causas, conducta que desencadena la evasión de sanar
–equilibrar-, no así la adicción a sancionar. Expone a sus
practicantes al ataque de vampiros energéticos desconocedores de que
l@s acosad@s, perseguid@s, o deslegitimad@s nutridos de luz, no de
sangre chupada, con estas experiencias nos fortalecemos, en vez de
debilitarnos. Elección determinante para el devenir de experiencias
semejantes, diferentemente vividas. Observar
la apariencia visible al SER, presenta la fractura psíquica
–ausencia de unicidad- de quienes autómatamente endilgan razón,
culpa, justificación, atribución de cualquier atrocidad cometida, a
la víctima de ella; divorcio –separatismo- del Ser Espiritual con
el cuerpo emocional, mental, físico de la persona. Darnos cuenta de
ello, localiza el feedback
–retroalimentación- que el acoso psicológico representa –sí así
se lo ve- como adiestrador de la facultad de EXTRAER de sí mism@ el
aceite de la auténtica libertad legada por DIOS/A, discernible por
emancipada de esperanzas y miedos, por aceptante de amar tal cual a
todas las formas de vida, por acogedora de condicionantes fluidos del
orden dinámico de la creación, por receptora de coyunturas
re-invertidas en re-morir, re-nacer, re-crecer, re-crear en medio de
la naturalidad cósmica activante de soberanía individualmente
subversiva ante lo venido del pensamiento homogéneo uniformador.
Observar
sin juzgar ni justificar el acoso psicológico transitado como Ser
humano MUJER, asido al Útero Divino del que Soy coparte, abrió el
umbral de entendimiento al Getsemaní durante el cual confirme que
Dios es y está en el todo del todo. Conciencia que progresivamente me
dispuso a enraizar mi seguridad inspirada en el soltar, no en el
atesorar, tener, decir, hacer. Detonante directo de que el
subconsciente fuera "pasado por esta prensa", trapiche, o
feedback extractor-educador
de lo bueno y brillante que nos habita. “Cuando
comenzamos a descubrir quiénes somos realmente, vemos con más
claridad las necesidades de todos, inclusive las nuestras”[3]. Extraer,
sacar, recuperar, retomar el pedigrí de facultades, talentos y
virtudes inseminadas por Dios/a en el corazón de su Creación, es ir
incorporando la pasantía de salvación
significada en ir soltando el letargo personal, a la vez que ir
despertando al colectivo-individual social, familiar, nacional,
mundial, espacial, planetario; majestuosidad asumida por el alumnado
conciente de que el error o
piedra de evolución, va despojándonos del "bagazo"
arraigado dentro, cuya presencia tuvo sentido un día, no más, los
que echados fuera son tributo a una vida fertilizada por el anhelo de
crecimiento, metamorfosis, modificación, resurrección destinada a
los hij@s del INTI –Sol- abiertos de corazón a la lumbre limpiadora
de larvas implantadas por la educación que domestica para drenar
libertad. Haber
experimentado el hoy re-conocido “linchamiento social” montado y
descrito como escenificación del entorno correspondiente a una de las
fases del acoso psicológico, educativamente recogido en el link http://www.acosomoral.org/entorn13.htm,
sirve para decodificar la trascendencia de ser protagonista –no
comparsa- de "la agonía de Getsemaní" que promueve el
desarrollo de la facultad de desprendimiento de lo que hasta entonces
la conciencia de la raza, de lo material, y de los sentidos con todos
sus ídolos y placeres externos, habría implantado en mi cerebro vía
educación –domesticación-, religión –manipulación-, política
–enajenación-. Tinglados ahora potencializados con la estimulación
insana –desequilibrada- de unos medios de comunicación afincados en
depredar en vez de edificar. El
Getsemaní de cada historia de vida, es
Acto
(masculino) y actitud (femenina) destilante de lo distinto de darse
cuenta de que si bien el acoso psicológico es la plaga de la
civilización estancada en la barbarie, ante ella el individuo como
tal, tiene el poder soberano para hacer de su paso por esta
experiencia, Getsemaní, trapiche, o prensa, su Sátori o Umbral de
trascendencia, al elegir darle el sentido de re-evolución y
crecimiento que suscita, activa, despierta, o “fuerza”. Caso que
no, el miedo a perder la seguridad basada en el atesorar, tener,
decir, hacer sin ser, no da paso a la
seguridad florecida de soltar el sistema de culto a imágenes que
enjaula para controlar con una bien dotada banda de creencias,
dictados y verdades cerrazónicas. El
tiempo transcurrido muestra la sanidad –equilibrio- fluida de la
memoria recuperada en el Getsemaní, trapiche, prensa, o
psicoterrorismo experimentado; extracción venida de darse cuenta que
la violencia y sus mutaciones, se presenta como sistema de engaño
preconfigurado para separar a la criatura, a la parte, a la ola, a la
gota del Creador, de la Creación, del todo, del manantial, del océano.
Objetivo abortado cuando la criatura no lo conciente. Al punto de que sí
supieran los acosadores que en las batallas libradas por l@s
acosad@s, corren el riesgo de que se active nuestro poder de
reedificamos y ganar mayor fortaleza, inteligencia y amor -génesis de
sabiduría-, sí no por conciencia, sí, por conveniencia lo pensarían
dos veces antes de convertirnos en su tiro al blanco; “Todo
lo manifestado en la vida, en el universo, en la tierra se presenta
sin división, es la mente humana que para poder explicarse y entender
la vida que abstrae los conceptos, experiencias y ve todo como una
dualidad o polaridad… El mundo occidental basa su comprensión,
conocimiento y ciencia en la existencia de dos opuestos. Desde los
griegos que manifestaron sus conocimientos en la dialéctica, luego se
profundiza con Descartes en el cartesianismo, manifestado en la
existencia de los opuestos y en el tiempo moderno acrecentado por
Hegel y el materialismo
dialéctico de Marx”[5]
Ejercitar
en lo humano las herramientas divinas provistas por la Creación para
transitar el trapiche, prensa, Getsemaní, acoso psicológico, o
violencia perversa unificada sin separatismos clasificatorios,
conlleva que aceptemos CURSAR los exámenes y pruebas inherentes a El
Getsemaní, o acoso psicológico visualizado como aplastamiento, o
prensa vivenciada con la multiplicidad de sentidos resucitados en la
exprimida mediática, de así elegirlo, abre la capacidad de
receptividad dignificante, amorosa y estoica a retos, pruebas, agonías,
renunciamientos, sufrimientos, dolores, duelos portadores de mayor
iluminación. Episodio en el que estar de transeúntes de la violencia
psicológica, nos dispone a re-empoderarnos desde sí, para sí, por sí;
nos enlista para EXTRAER el aceite de lecciones, elecciones, opciones,
comprensiones, intenciones simbolizadas en SER Paz, serenidad, armonía,
estirpe, y ecumenismo reActivados y potencializados como Achik Ñan
Kasi (luminoso camino de Paz, en quechua); aceite primigenio liberado
de bagazos, que amaina las tempestades desatadas con dedicatoria por
acosador@s resuelt@s a mutilar, cercenar, exterminar, matar. Intensión
no venida del amor, que l@s acosad@s resuelt@s la combinan como almácigo
de amor, resurrección, renacimiento, integración, ascensión,
gratitud, y alabanza.
Para
finalizar este sincero intercambio de amor. Siento
que el Getsemaní o acoso psicológico asumido como seres espirituales
viviendo una experiencia humana, también nos hace dar cuenta de que
la lobotomía cerebral-educacional operada para alienar, es ocasión
precisa, preciosa, propicia y perfecta de defensa del PODER enraizado
en la consciencia interior como su Fuente, no en las jerarquizaciones
exteriores excluyentes. Verdad recuperada como realidad
transparentadora de las ficciones mediáticamente montadas por los
defensores –practicantes- del acoso, quienes conciente o
inconcientemente proveen el combustible que el sistema sobreviviente
de él necesita. Separatismo permisor de hacer al otro aquello que a sí
se creen no hacer. AFIRMACIÓN Alabo,
Amo y Agradezco a Dios Padre (Pachacamac) Madre (Pachamama) Espíritu
(Pachacutik), porque los viejos pensamientos en error han pasado. Alabo,
Amo y Agradezco a Dios Padre (Pachacamac) Madre (Pachamama) Espíritu
(Pachacutik), porque Soy una nueva criatura en Parafraseando
a Gandhi: “Nuestra
vida, es nuestro mensaje” Gracias
por dejarnos tu huella de Luz y Amor Génesis victoriassecretas2002@yahoo.com.ar [1]
Elizabeth Kubler Ross, médica psiquiatra y autora –Suiza- de
reconocidos libros.
[2]
Hernández Montalvo Temístocles, escritor ecuatoriano, 2002.-
“Deja que los muertos gobiernen a sus muertos, porque… Tú estás
vivo”. [3]
Eknath Easwaran, autora del libro
original en inglés "Ghandi, el hombre, [4]
Sanador universal ecuatoriano, mayo 27/2005. [5]
Coello Rodriguez Jorge, Allpa Sarapak Achikinti, ecuatoriano sanador
universal, mayo 27/2005.- “Destrezas para el manejo de la Energía
Personal”. |
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