AFIRMACIÓN PARA EL HOMBRE NUEVO

Procuraré cambiar de dimensión y después, sin forma ni nombre, ser el mensajero contactado que en divina paz recorre los oscuros ángulos del pensamiento, ascendiendo a la luz de la paz acuñada en los talleres del silencio cósmico.

Conseguido mi cambio de plano, ayudaré a los enfermos para que obtengan salud y paz.

También guiaré a mis hermanos y los ayudaré para que sean fuertes, para que encuentren trabajo adecuado y puedan ser útiles.

Buscaré el material etérico para que el templo de mi alma sea edificado, y tomaré conciencia de que Dios mora en él.

Repartiré con otros los frutos de mi devoción cósmica, para que queden vinculados y se sientan inmensamente pacíficos.

Serviré con espiritualidad y alegría.

 

Trigueirinho