IDENTIDAD

IDENTIDAD de SER conectado con mi/tu/nuestro Espíritu Sagrado…

IDENTIDAD de ESTAR plantado/a en uno/a mismo/a, Autoridad y Soberanía de donde brota la Dignidad…

IDENTIDAD o INDIANIDAD del estado de consciencia dispuesto a orientar, alentar, impulsar, inspirar, educar sin imponer ni inquirir…

IDENTIDAD de la firmeza emergida del Espíritu, y la bondad surgida del corazón…

IDENTIDAD de la fragilidad que hace de cada “adversidad/diversidad” su fuente de empoderamiento, clave de libertad…

IDENTIDAD o SEÑA de intimidad-afinidad con Dios Padre Madre omniversal, MOSTRADA en el Espíritu –enraizado- con que recibimos y resolvemos lo que ocurre, no en lo que ocurre (Achik Ñan Kasi 2006).

Sentirnos conectados/as con la Identidad de origen y destino que nos habita: Dios/a, nos provee de raíz, fuerza, cordura y ternura suficientes para resistir y fluir sin perder el sentido de la compasión. Indianidad provista de rasgos, facultades, talentos, virtudes, y potencialidades destinadas a manifestarse en la experiencia que como “seres humanos” -no meros “hacedores humanos”-  venimos a transitar en el planeta Tierra especializado en adiestrar el uso de la facultad de libre albedrío; masterado de dualidad en la que graduarse es refusionarse con la unicidad restablecida.

Identidad es sabernos Esencia en acción corporizada al SER –siendo- vertiente omniabarcante, omnipresente, omnisciente en la materialidad del día a día; clic espiritual que trasciende la letra, el dato, la fisicalidad tridimensional, el “debate” intelectual, la creología de la propiedad con su baile de apropiaciones y expropiaciones, la adicción a querer tener la razón…. Es aquello que sin imponer nos empodera, inspira, reÚne, y restablece amable y gradualmente a la unicidad bloqueada mediante el miedo, juicio,  culpa y demás fabricaciones inoculadas por la concepción dual divisionista de la creación.

Identidad es sentir la danza re-cognoscente de que cuando el impulso ante algo o alguien es culpar (se), temer (se), y agredir (se), no es el Espíritu el que instruye, sino el ego confeccionado a la hechura de una educación impostoramente estructurada para desde afuera invadir, y en consecuencia bloquear –con nuestro transitorio olvido de quienes somos- el paso de la energía savia, titilante, y confluyente desde el interior.

IDENTIDAD es re-conocernos como unicidad de comadronas/es, parteras/os, parturientes de la multiplicidad cósmica de gestaciones, embarazos y alumbramientos. Discernientes de que el apego a creaciones, concepciones, o engendros sin vida propia, se evidencia en la actitud de resistencia a extraerlos o abortarlos desde dentro, estancamiento o perseverancia que corrompe y desnaturaliza nuestra sagrada misión de SER manantiales de fluidez con vida propia. Parafraseando a Carl Jung sería que es preferible caminar con nuestra propia oscuridad, antes que hacerlo con luz prestada.

Enraizar el Dios Diosa Creador-a que por origen y destino somos, restablece el ConoCimiento (lo humano pone el cono, lo divino pone el cimiento) que, entendido y comprendido nos lega el gen del apreHendizage fundido en la docencia de una coherencia profundamente expandida en la tierra, y elevadamente reverdecida como follaje de verdad celestial, Nos reconecta con el consuelo, consonancia, consultoría, guía e instrucción suministrada por el Espíritu que da vida, jamás por la letra que sin él da muerte. Es alquimia vivificada en medio de la certeza interior y sus paisajes visibles en la incertidumbre exterior; como cuando el mar agitado en su superficie se conecta con la quietud de su profundidad dispuesta a sanar, servir, e iluminarnos desde el placer del movimiento.

El significado sentido de INDIANIDAD, como identidad o estado de conciencia del que brota la aurora que orienta, alienta, impulsa, y acompaña por elección sin imposición, por inspiración sin inquisición, por plantación sin suplantación, emerge del sí erguido en autoridad compasiva ante toda circunstancia, actitud o comportamiento inesperado. Fruto que devela nuestra intima relación con Dios Padre-Madre-Espíritu; rúbrica misteriosamente transparentada, no a través de lo que ocurra o no, sino a través del cómo optamos recibir y resolver lo que ocurre o no. 

Identidad es el estado de feliz convivencia con el entretejido de unicidad cósmica familiar; panal interestelar que trascendiendo la relación biológica, se conecta con la espiritualidad o fibra óptica del alma única; multidimensionalidad en la que toda experiencia –ni negada ni aceptada- es APREHENDIDA; identificación de reconocernos como espíritus transitando una experiencia de “seres humanos” retornantes al útero matriz de filiación divina con el UNO/a que individual y colectivamente, sin divisiones, somos. Ello es –según lo discierno- reApreHender a ser suma de madre, padre, hermano/a, pareja, amigo/a, marido, mujer, y todo el Nido Primigenio para sí mismo/a, estado que nos permite soltar con dolor, pero sin miedo a quedarnos abandonados, porque nos sabemos acompañados por la inseparable unidad de Creador/Criatura.

Sentir la presencia del universo en sí, y la de sí en el universo, activa los sellos de encuentro con la IDENTIDAD que resucita nuestro ADN espiritual, Semilla Crística materializada desde el interior. IDENTIDAD emergida del retorno al HOGAR, o sea ese espacio sagrado que late en nuestro interior y que en todo momento está atento a escucharnos sin horario ni juicio, acariciándonos, acogiéndonos y dándonos la extrañada hospitalidad divina no dependiente de lugar, distancia, tiempo, ni condiciones. Hospitalidad que nos recuerda que al tenernos a nosotros mismos/as, nos sabemos acompañados por nosotros mismos/as, porque estamos en intimidad con el latido divino del que nacemos y al que retornamos. Entonces a nada ni a nadie le permitimos nos haga sentir desamparados, ya que el gen del real empoderamiento cifrado en la raíz que representa asumirnos como hijos/as de la Creación divina, despertó de su sueño, olvido, separación.

CoNacemos a la indianidad de saborear la llenura interna sin saturación, la completud de cualquier vacío interior desfogado en el exterior. Co-saboreamos la constelación de la soledad y sus estrellas. Co-percibimos el detonar del alma lista a enlistarte en otra jornada de servicio en el aquí y ahora de todo lugar. Co-chispeamos como espíritus capacitados para asumir y superar los retos de trasladarse a la Nueva Energía.

Identidad es también paladear la consciencia de sabernos necesitados por el Gran Espíritu, siendo sus manos, y canal manifestador de Gracia. Es alabar, agradecer y amar la posibilidad de acunar-Sé en la transición a la “tierra prometida”; responsabilidad promotora de ser y estar como guía humana para el viaje de transito de la vieja energía a la nueva energía.

Indianidad es también discernir que el sendero en este momento recorrido nos proporciona las vivencias precisas, preciosas, perfectas y propicias para verter la maestría del Nuevo Humano Divino consciente de que por solitario y oscuro que a veces parezca el viaje de retorno, nunca estamos solos, sí nos reconocemos llenos/as de nosotros/as mismos/as. IDENTIDAD que desde la piel del alma visiona, como opera la vieja energía para distraer, confundir, engañar, y conseguir alejarnos de la sensación tibiamente venida de presencias de luz augurantes de travesías ancladas en la estirpe del Espíritu conductor de savia nueva.

Identidad es vivir asida a las raices de tierra con follaje de cielo; es emitir los acordes resonantes del alma, vibración, sonido, canción, y amor que susurrantemente nos transporta al horizonte luminoso del instante que nos ocupa; es leer nuestra particularidad, unicidad y propósito humano nutrido de consciencia divina, cuando de nuestro interior aflora la luz que guía nuestra ofrenda al Plan Evolutivo.

Indianidad es SABER por vivencia –no por letra- que el dolor nos visita como maestro de conexión con nuestro transitorio vacío interno, oquedad que recuperada nos lega adultez espiritual. Madurez visible en apreHender a soltar como símil de seguridad obtenida por la práctica del desapego, el autocontrol, la paciencia; señas de la auténtica identidad retornada. Identidad de SENTIR –no creer- que a mayor crecimiento, menor desgarro ante lo perdido, ido, ausentado; desgarro parturiente de la bondad hallada en saber que el soltar antecede al estado previsto por el cosmos, para recorrer con mayor fluidez el camino que sigue. Identidad parida como elixir descubridor de que la madurez espiritual trae consigo el discernir que aquello que por propia decisión dejamos, dolorosamente, porque sentimos que el momento llegó, da lugar a lo nuevo que el corazón anhela, y que luego se visualiza con nitidez.

Merced a lo contado en este diálogo, vale descifrar el sentido de lo que el soltar desde el espíritu –no desde el ego- como cuna de IDENTIDAD conectada, significa:

-Gran maestro -dijo el discípulo-, he venido desde muy lejos para aprender de ti. Durante muchos años he estudiado con todos los iluminados y gurús del país y del mundo y todos han dejado mucha sabiduría en mí. Ahora creo que tú eres el único que puede completar mi búsqueda. Enséñame, maestro, todo lo que me falta saber.

-Badwin el sabio le dijo que tendría mucho gusto en mostrarle todo lo que sabía pero que antes de empezar quería invitarlo con un té.

-El discípulo se sentó junto al maestro mientras él se acercaba a una pequeña mesita y tomaba de ella una taza llena de té y una tetera de cobre.

-El maestro alcanzó la taza al alumno y cuando éste la tuvo en sus manos empezó a servir más té en la taza que no tardó en resbalarse.

-El alumno con la taza entre las manos intentó advertir al anfitrión: - Maestro...maestro

-Badwin como si no entendiera el reclamo siguió vertiendo té, que después de llenar la taza y el plato empezó a caer sobre la alfombra.

- Maestro –gritó ahora el alumno-, deja ya de echar té en mi taza. ¿No puedes ver que ya está llena?

-Badwin dejó de echar té y le dijo al discípulo: Hasta que no seas capaz de vaciar tu taza no podrás poner más té en ella. Hay que vaciarse para poder llenarse.

Una taza, dice Krishnamurti, sólo sirve cuando está vacía. No sirve una taza llena, no hay nada que se pueda agregar en ella. Manteniendo la taza siempre llena ni siquiera puedo dar, porque dar significa haber aprendido a vaciar la taza.

Parece obvio que para dar tengo que explorar el soltar, el desapego, porque también hay una pérdida cuando decido dar de lo mío. Para crecer entonces voy a tener que admitir el vacío. El espacio donde por decisión, azar o naturaleza ya no está lo que antes podía encontrar. Esta es mi vida. Voy a tener que deshacerme del contenido de la taza para poder llenarla otra vez. Mi vida se enriquece cada vez que yo lleno la taza, pero también se enriquece cada vez que la vacío...porque cada vez que yo vacío mi taza estoy abriendo la posibilidad de llenarla de nuevo.

……Dentro del sendero del SOLTAR espiritual materializado, indianidad inhalada y exhalada, aletear del viento dulce y fuerte, confluencia de la frecuencia multidimensional alquimizadora del cerrojo que limpio de moho da paso al portal galáctico de luz multicolor. IDENTIDAD de SER el/ la Dios Diosa Creador-a encarnado en UNICIDAD dispuesto/a a fusionar-Sé, decir-Sé lo susurrado por Kwan Yin: "Respírame a mí como respiras a las Flores… más profundamente, más profundamente con compasión, sentándote en quietud, respírame profundamente hasta tu vientre…. Date cuenta, familiarízate tanto con mi olor, como lo hace una Madre con su Bebé, deleitándose el uno en el otro, respiración por respiración… ApreHende a comerme en la respiración, a comer la energía profundamente y llevarla a mi vientre… Contempla como uso los colores de las Flores y el movimiento de las Palmeras para invitarnos y movernos más profundamente, y más profundamente en mí.  Atrévete a venir y a sentarte en la energía que está en tu vientre…,  pues entonces quiero hablarte de la compasión…”

Identidad de filiación divina compasivamente respirada desde la matriz, hara, paila, bajo vientre, recreando-Sé, diciendo-Sé. “…respira aquí y ven aquí, siente, siente cada respiración… Me sentaré aquí contigo y respiraré contigo hasta que me dejes fundirme contigo más profundamente, más profundamente…., -Kwan Yin- nos dice quiero que me comas, para que cuando respires, esté yo aquí contigo, pues cuando lo hacemos juntas tú podrás respirar con ellos y así podré tocarlos…” 

Indianidad es disponer-Sé a experimentar la voz envolvente de la maternidad universal diciéndonos:”Déjame tocarlos sí, esta es la compasión, yo los esperaré desde ahora hasta siempre, pues ellos se han hecho temerosos de su propia magia, ellos se han hecho temerosos de su propia belleza, y piensan que el mundo está afuera pero el mundo está dentro, aquí…”

Identidad es comparir lo lúdico de Ser fecundado por la tersura de la ternura, sin fuerza, sin imposición, con gracia, inspiración, donaire, y com-pasión diciendo-Sé: “… vamos a jugar juegos divertidos, historias chistosas y les respiraremos y les preguntaremos qué tipo de Flor son ustedes…. cada uno de ustedes es una flor… cuando te acerques a tu amigo, respíralo y dile, tú hueles tan bien el día de hoy, bellísima, bellísima flor. Y como cada flor de un jardín que se abre, respiración por respiración, sí con suavidad, cada vez más profundamente dentro de ti, más profundamente dentro de ti, esto está bien…”

Indianidad es sentir la energía de la Madre Diosa , la Pachamama, la Tierra que en su seno nos transporta a los confines del amor omniversal; es SER a la vez Sol /Luna, Suelo/Cielo co-sentidos y llevados a “…  lugares a los que nunca ni siquiera soñé. Y eso es exactamente lo que le dice a cada semilla de cada flor. No importa cuántas vidas hayan pasado o tengan que pasar, nosotras esperaremos. La compasión de la Madre espera, es para ti. El despertar a la Mágica tú… Yo quiero que tú les enseñes a respirar… Haz que me coman como si fuera una galleta dulce. Que respiren la respiración hasta su vientre, sí, transformación, sanación, cambio, preparación para la Nueva Energía … Compasión respirando…. invitándome a enamorarme. Pues en  el vientre de cada humano hay un gran estanque de amor, no un amor manipulador sino el amor que viene del ombligo umbilical, de conexiones de pura compasión…. vengan y naden en el estanque de amor en su vientre una y otra vez, ellos se atreverán a respirar aquí y vivirán aquí (en el vientre) Atrévanse a vivir y a coexistir, así que continuamos a respirar la compasión… “

“…Aprendí tanto sobre integración, Kwan Yin me mostró que la integración se da a través de la Compasión y el Amor,  la aceptación, pues requiere que me ame tal cual soy y no esperando o queriendo que yo sea más alta o más pequeña o más gorda o flaca, aceptarme tal cual soy. Respiración por respiración naces si te amas, respiración por respiración, porque este ahora, esta respiración te está esperando a ti….”

Identidad es apreHender a decir-Sé: “…atrévete a quedarte tan quieta, y a medida de que la brisa de la vida vaya pasando, los miedos y los dolores pasan y solo experimentas la perfección, y ya no ves nada mal en ti, tú ya lo entiendes en tus entrañas, que Dios ha creado la perfección… Entonces tú eres el Creador y tú ves toda esta perfección que estás creando tú, juega con esto, respira con esto, atrévete a ser extravagante y extraordinaria con esto… a medida que te dices VEN PASION (COME PASION)… sucede que tu Pasión se muestra, sí, y comienza a hacer más grande y más grande… Y qué pasa si yo respiro más grande sobre ustedes ahora, ustedes ven la transformación de Kwan Yin a Omaha es una respiración más grande, una respiración extraordinaria…, no quiero asustarte, porque ahora que están floreciendo ¿qué vamos a hacer, a dónde vamos a llevar todas estas flores hermosas? Sí. Sí vamos a deleitar al resto del mundo y de esto se trata la Nueva Clase que vamos a comenzar Él y yo, pues todas las personas que están despertando, que están ilusionadas y dicen que sí, yo quiero jugar, la compasión se siente (no se entiende) y les estamos invitando a venir a jugar y se llama Maestría…”

Indianidad es primero enamorarnos de la ESENCIA para ser autoridad venida del espíritu, océano en donde: “primero me tengo que Enamorar y luego tengo que Reclamar la Posesión, Adueñarme, y ahora me atrevo a Entrar en Autoridad. Es parecida a la Jornada que realizo Yeshua pues a medida de que hablaba con autoridad, la gente sentía la quietud que venía de la Autoridad Compasiva pues la Fuerza del Corazón soporta a tu Ser, a todo lo que tú eres. La Perfección de todo lo que tú eres. Y jugará a su vez contigo de maneras Mágicas,…” 

Identidad es sabernos compasivamente activos. “... (no se entiende) en esta vida pude haber despertado y eso puede ser Seguridad, este es un tiempo muy diferente. Esta compasión que te está deteniendo que me está deteniendo a mí es una invitación que se extiende invitándote a despertar tu pasión, invitándote a estar lo suficientemente en Seguridad para vivir una vez más. Respira risa a través de cada fibra de ti, invita a cada gota de fragancia en ti, a respirar profundamente y hacer entrar a tu cuerpo todo lo que puedas. Tú eres amada…”

Indianidad es discernir que “…los eventos de esta vida no lucirán menos importantes por tu nuevo conocimiento, pero ya no  volverán a intimidarte porque sabes que los puedes controlar. Ningún infortunio aparente tendrá ya poder alguno para romperte el corazón o debilitar tu valor. Entenderás la vida como la maravillosa oportunidad y el glorioso regalo que es…”

Identidad -en este tiempo- es vivir como las flores, a la sazón del bello diálogo citado:

-Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?.. Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

-¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.

-Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

-Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.

-Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse... Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.  Esto, es vivir como las flores.

IDENTIDAD es ver la condición del mundo y sus circunstancias, dispuestos/as a servir, sanar e iluminarnos, sin permitir que nuestras mentes se afecten por estas condiciones, ya que ceder a la “tentación” de reproducir sus discursos, lamentos, carencias, es no poder hacerlo. A la vez, es darnos cuenta de que  una mente que esté llena de ira o tristeza no le es posible servir, así también, que un individuo conectado con la fuente de origen: su identidad: Dios Diosa, se evidencia en las vibraciones de una mente poderosa y limpia que afecta la atmósfera externa, proporcionando fortaleza a los demás.

Identificados con nuestra IDENTIDAD gozamos de la oportunidad de discernir ¿cómo creamos una mente que esté llena de poder espiritual?, ¿cómo cultivamos una mente que esté cualificada para servir, sanar e iluminarnos?, ello nos viene de reflexionar respecto a lo comulgante en muchos a quienes agradezco por emitir el sonido adoptado y adaptado por mi consciencia: que hay tres aspectos que hemos de comprender a fin de cultivar y expandir este empoderamiento.

Primero, plantados/as en nosotros/as mismos/as reconocemos que nuestra naturaleza innata es intrínsecamente buena, virtuosa. Recordando lo olvidado, fracturado, separado, esto es que nuestra naturaleza original es y esta en esa bondad innata, jamás perdida, si transitoriamente bloqueada, olvidada. Esta bondad personifica el amor, la paz, la felicidad, la verdad y la pureza. Por tanto somos amor, paz, felicidad, verdad, pureza por origen y destino, declararlo así, activa nuestro poder de manifestarlo.

Segundo, plantados/as en nosotros/as mismos/as nos preguntamos ¿a quién pertenezco? Como alma, soy hijo/a de Dios. Por tanto Soy no-violento/a. Soy pacífico/a. Soy amoroso/a. Soy puro/a y poderoso/a, del mismo modo que Dios es puro y poderoso, dispongo de todas las potencialidades, facultades, talentos y virtudes con las que ÉL/ELLA me dotó confiando en que las manifieste y desarrolle en esta experiencia humana. Mi naturaleza inherente es como la naturaleza de Dios/Diosa. Estos son los regalos divinos para mí – estos poderes, estas virtudes, estas cualidades. Dios es otorgador/a. De la misma forma que un hijo adopta a menudo el trabajo de su padre, nuestro trabajo también es, como donadores, el de dar nuestros pensamientos puros, nuestros buenos deseos, nuestras virtudes y poderes a los demás, a partir de primero y ante todo, enraizarlos –manifestarlos- en nuestra tierra, nosotros mismos.

Tercero, plantados/as en nosotros/as mismos/as reflexionar acerca de ¿qué es especial acerca de este tiempo? Discerniendo que esta es la Edad de la Confluencia, la Nueva Energía , la Nueva Tierra , el tiempo más elevado en que el mundo viejo va siendo relevado por el mundo nuevo. En que la vieja energía es elevada a nueva energía. Es un tiempo en que el barco ha izado su ancla y ha dejado las orillas de la oscuridad, atraído por un horizonte, y paisajes nuevos y brillantes. La Edad de la Confluencia es la era que amanece en el momento más oscuro de la humanidad, trayendo los primeros rayos de luz desde el mundo que siempre estuvo ahí puro y pacífico, ignorado por desatendido. En este tiempo podemos obtener a la vez que ejercer el poder de discernir. Este es el tiempo en que la comprensión de que soy un hijo/a de Dios despierta en mi interior, permitiéndome conectarme con Dios Diosa, tomar de su fortaleza. Soy capaz de sentir cuánto me he cansado. Puedo ver cuánto se ha agotado el mundo bajo la influencia de la avaricia de poder, la ira ante la injusticia y el miedo de la violencia y la ignorancia. Empiezo a comprender que la manera de sanar el mundo es sanarme a mí mismo. Cultivo los poderes sanadores de la fe, armonía, compasión, compromiso, tolerancia y respeto. Veo cómo estas cualidades iluminan el camino hacia el océano de la vida en fraternidad. Es un tiempo en el que podemos conocer nuestro verdadero ser, podemos conocer a Dios Diosa y podemos conocer el experimentarlo en el aquí y ahora del infinito. Empezamos a percibir los contornos del brillante mundo de lo interno y eterno. Viendo ese mundo emergente, nos sentimos co-inspirados. Usamos nuestros sentimientos puros y pensamientos elevados para llenar el mundo con todo lo que le da vida, le nutre, le fortifica, lo ennoblece. Sin ceder al juego de la devastación mental, emocional, psíquica, espiritual.

Uno de los primeros pasos en Ser desde esa esencia verdadera es Estar en silencio, sabiendo que en silencio se desata la intuición y descubrimos que Dios Diosa es nuestro origen, nuestra fuente. No es el Dios del pequeño enfoque del ego y la personalidad, sino el Dios Padre Madre Espíritu verdadero, eso mismo que somos, libres de ataduras intelectuales sin amor, apostolantes sin compasión, predicantes sin comunión. 

Identidad es sabernos emergidos de lo que experimentamos en carne y espíritu propios, conociendo que en el mundo de lo científico como de lo espiritual, nada se impone, todo se vivencia, de ahí la certeza nacida de conocerlo por inspiración, no por imposición. Recibida así la IDENTIDAD con la que Dios /Diosa nos creó, recuperamos la identificación con su/nuestra presencia y esencia latente en la variedad de formas, colores, sonidos, palpitaciones, ella nos RESTABLECE a lo que somos, no a lo que digan que somos, nos enraíza al Centro, no a la transitoria periferia.

Merced al ejemplo, en consonancia con el alma meditemos sobre el don de sanar y curar trascendido del solo sancionar y castigar:

En una tribu de cultura africana, cuando una mujer  sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño/a por llegar. Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito. Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás. Cuando nace el niño/a, la comunidad se junta y le cantan su canción. Luego, cuando el niño/a comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción. Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su  canción. Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición.

En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción. La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; ES EL AMOR Y EL RECUERDO DE SU VERDADERA IDENTIDAD.

Esto es el sanar por sobre el sancionar, el curar por sobre el castigar. Esto es reconocer reconociendo nuestra IDENTIDAD. Esto es recuperar recuperando amable y gradualmente nuestra IDENTIFICACIÓN con la IDENTIDAD que sana y nos restablece a la armonía tonal primigenia.

Contemplar (nos) compasivamente en los tránsitos en los que por desconexión con nuestra IDENTIDAD o INDIANIDAD de origen y destino nos permitimos agredir (nos), al hacerlo al prójimo; cuando por separados de la Esencia nos desidentificamos con el UNO de la Creación y sus frutos. Nos reempodera de Sabiduría y Gracia, a la vez que muestra la (in) DIFERENCIA ante un mundo gobernado por circunstancias; permitiéndonos SER amos y señores ante ellas; Grial surgido de la intimidad-identidad-invocación-convocación-activación DIVINA,  estirpe alumbradora de Nuevos pensamientos, sentimientos, acciones, actitudes, comportamientos, elecciones, comprensiones.


”Cuando reconocemos nuestra propia canción (el AMOR Y EL RECUERDO de nuestra VERDADERA IDENTIDAD) el vacío que nos induce a degenerar la naturaleza de amor, luz, verdad, libertad, vida, salud que somos se transforma en completud… ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste (AMIGOS TAMBIÉN CONSCIENTES DE SU IDENTIDAD). Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás (PRODUCTO DEL TRANSITORIO OLVIDO DE TU IDENTIDAD, O EXPERIENCIA DE DUALIDAD). Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sentís culpable y tu propósito cuando estás confundido”[1].

Es común a todas estas características, que en todo lo que hace-mos o sentimos-mos, ustedes-nosotros/as realmente no esta-mos ahí. Su/nuestra conciencia reside en las capas externas de su/nuestro ser, donde es direccionada por modelos de pensamiento y comportamiento orientados por los implantes del miedo, la culpa, la violencia en todas sus formas...

Dios Diosa mediante su/nuestra conciencia de IDENTIDAD/IDENTIFICACIÓN con nuestro SER primigenio se está elevando sobre los modelos de pensamiento y comportamiento motivados por el miedo, la culpa, el ataque que ustedes/nosotros han/hemos dado por supuesto por tanto tiempo. Aquí y ahora están/estamos tomando corresponsabilidad por sí a la vez que por nosotros/as mismos/as. En todo lugar se/nos hacemos cargo de la pena, enojo y herida interna, como un padre-madre se hace cargo de sus hijos/hijas vivos y no reconocidos como fallecidos, cuyo duelo y dolor por su partida nos remuerde evitando sigamos el sendero del crecimiento.

Para finalizar, co-reflexionemos sobre las características de la dualidad liberada, superada, dejada amorosa y gradualmente; sátori de retorno al HOGAR del co-Razón identificado con el suministro de IDENTIDAD plantada, no más suplantada.

1) Escuchan el lenguaje de su alma, la cual les habla a través de sus emociones.

2) Actúan basándose en este lenguaje y co-crean los cambios que su alma desea realizar.

3) Valoran el tiempo en que están completamente solos, ya que sólo en silencio ustedes pueden oír los susurros de su alma.

4) Cuestionan la autoridad de los modelos de pensamiento o reglas de comportamiento las cuales bloquean la libre expresión de su verdadera inspiración y aspiración.

Los tonos de sentimientos predominantes en este centro son tranquilidad, compasión y total alegría...

Los filósofos griegos tuvieron premoniciones de este estado al que llamaron ataraxia: o sea imperturbabilidad. Estado de IDENTIDAD o imperturbabilidad reconociente de que el olvido o ignorancia de nuestra Real IDENTIDAD se alimenta del juicio y miedo fabricado para mantenernos divididos de tu/nuestro Centro Crístico, GEMA de impulso, productividad, prosperidad instructora de SABER por ciencia y experiencia, que desatarnos de los nudos urdidos por la creencia de la dualidad lleva tiempo, que cursado nos reNace al destino de unicidad original.

Contemplarnos en la magia y trascendencia de imitar como viven las flores, merced al diálogo  citado:

- MAESTRO, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?.. Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo ocuparse con las propias responsabilidades, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse... Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien. Esto, es vivir como las flores.

Inhalar Aprehendizajes obtenidos de cómo viven las flores, nos abre al sin fin de maneras de ver, oír, recibir, resolver e interpretar la vida, estaciones, y circunstancias, sin formatos ni guiones pre-establecidos por la dualidad y sus creencias, desde el trono de IDENTIDAD sapiente y activante de nuestro empoderamiento ante ellas. IDENTIDAD DIGNA de vivir siendo huella dactilar –divina, terrenal- de Dios Padre Madre omniversal. IDENTIDAD significada en la madurez espiritual vitalizada desde el SER…

Gracias por elegir dejarnos tu eónica huella de IDENTIDAD-INDIANIDAD omniabarcante

Achik Ñan Kasi

victoriassecretas2002@yahoo.com.ar

http://www.actosdeamor.com/victoriassecretas.htm



[1] Tolba Phanem (poeta africana y luchadora por los derechos civiles de las mujeres).