En momentos de tu vida pensante, una sensación extraña invade tu cuerpo, piensas y generas ideas, pero solamente en el cerebro... separado de tu cuerpo, o mejor dicho, de lo material. Es semejante a gravitar en el espacio, pero encerrado en una cápsula pequeña e inmensa a la vez... la cavidad cerebral. Recorres el mundo y espacio sideral sin tener una razón o una idea determinada. Eres un extraño en tu mismo cuerpo. En un estado de inercia, tu alma y sentimientos dormitan dentro de tu espíritu, y solo las ideas logran arrebatarle dicha inercia a tu ser, y rescatarlo de ese estado. Vislumbras ideas, pensamientos, que generan imágenes del pasado y en algunos casos del presente... Es soñar despierto o gravitar...? El espacio físico del cerebro pareciera ser infinito, y dejas entrever que eres una mente que jamás emplea sus energías sin tener una meta fija, definida y lógica. En líneas generales, el cerebro esta dividido en dos partes: el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo -cada uno con su definición y funciones- lógica, inteligencia, lenguaje y sentimientos; por lo tanto nos hace conscientes, inteligentes o emocionales, pero en ambos casos es una sola masa que genera algo positivo o negativo. Somos masa, pero también esencia. Es este el tiempo y el espacio donde debemos saber separar los dos conceptos, para poder situarnos en un punto, y desde una visión o una óptica, decir: Somos materia o esencia. Ivan Baltodano Miami, Florida 4-01-03
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