|
LA CRUZ A CUESTAS Cuenta la historia de un hombre que caminaba por el rumbo de la vida cargando su cruz sobre sus hombros. De repente se le apareció un señor muy imponente, vestido con un extraño traje rojo que le dijo:
El hombre, luego de pensarlo por un breve momento, creyó que ésa era una buena idea para evitar tanto esfuerzo. Fue así que limó los extremos de la cruz y siguió caminando. A los pocos metros, el señor de rojo se hizo presente otra vez.
Y el hombre esta vez cortó los extremos de la cruz. Sintiéndose ahora un poco más aliviado, continuó su camino. Ya el tamaño de la cruz había disminuido notablemente y el hombre podía cargarla con más comodidad. Al poco tiempo de avanzar, el señor de rojo volvió a cruzarse ante él y le insistió:
Entonces el hombre se detuvo y volvió a cortarle los extremos hasta que pudo cargarla con una sola mano. Siguió caminando y a medida que avanzaba, pudo divisar una gran luz blanca al final del camino. Cuando llegó a este punto estaba Dios aguardándolo.
Y el Señor, con su dedo índice apuntando hacia arriba, señaló una puerta en lo alto y le dijo:
Evidentemente abrir la puerta no era el inconveniente, pero sí lo era alcanzarla.
Moraleja: Todos debemos asumir que la cruz que nos ha tocado en la vida es la que debemos soportar hasta el final para poder traspasar las puertas del Cielo. este hermoso cuento lo envió Mariana
|