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LA NOCHE DEL 9 DE ENERO DE 1986 Y LA HUELLA DEL PAJARILLO CONTADA POR EL CONTACTADO DANTE FRANCH |
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Día 9 de enero: Nos levantamos temprano, desayunamos y junto con Eduardo Barradas nos dirigimos hasta el campo del Sr. Conti. Luego de sosegar un caballo que nos impedía el paso, nos acercamos a la casa y somos cordialmente atendidos
por el Sr. Conti y su hijo, el cual se dirige a Charbonier en camioneta con el fin de acercamos un baquiano: el Sr. Sanchez, conocedor hasta los últimos recodos de estas tierras, hombre de baja estatura, morocho y de elevados principios éticos y morales, con una gran predisposición para ayudamos a encontrar la entrada a las sierras.El Sr. Conti nos presta una mula a la que cargamos el equipo más pesado y así bordeando el alambrado del campo del alemán, seguimos hasta la entrada de la quebrada de Maceros. Hasta aquí caminamos unos seis km.; al terminar los campos del alemán que lindan con los de Conti, hay que cruzar otro alambrado y pasar a otra propiedad, donde comienza ¡a la quebrada de Maceros.
Desde aquí hay que caminar 5 km. siguiendo el camino hasta un lugar que se corta por un arroyo, el cual hay que subir alrededor de 60 mt. y luego entrar a derecha por un sendero hasta la mitad más o menos.
Al llegar casi al pie de los Cerros que limitan esta quebrada, hay unas casillas y una construcción en donde se puede acampar a orillas del arroyo.
Aquí establecimos nuestro campamento y por la noche preparamos un telescopio que yo había llevado y lo instalamos en la posición más conveniente.
Organizamos todo el campamento y cenamos temprano ya que debíamos estar preparados a la noche entre las 23 y las 24 hs.
Desde allí pudimos observar la noche del jueves 9 al viernes 10 de enero movimientos de naves y un gran resplandor, en los cerros frente nuestro, que pudimos fotografiar. A las 23 hs aproximadamente tal como lo habíamos recibido, nos quedamos todos parados sobre las piedras del arroyo que estaba frente al campamento y comenzamos a preparamos pues sentíamos que se acercaba el momento del contacto.
Graciela se encargaba de accionar el grabador de aúdio para recoger todos los testimonios de lo que viéramos. Frente nuestro aparece una nave brillante color naranja y de esta salen otras más pequeñas que van y vienen y en algunos casos hacen como una señal de la cruz. Se queda allí como 15 minutos y recibo en mi
cabeza indicaciones precisas para el futuro del contacto, siento como una voz que me dice: ¡El hombre debe ver para creer... Aquí tienen la prueba difúndala!., (en ese momento creí que se referían a lo que veíamos, pero en realidad era sobre la huella que en ese momento dejaba la nave). Luego de unos 15 minutos las naves pequeñas ingresan a la más grande y desciende detrás del cerro.En ese momento vemos un resplandor y son tomadas varias fotos, luego todo quedó en calma.
*Estos textos pertenece al libro de dante Franch titulado "Erks y las ciudades subterraneas"