LA LEY DEL RITMO
Como
consecuencia de las oscilaciones entre un extremo y otro, creadas por la
polaridad, el universo se ve sometido a ciclos que se cumplen inexorablemente
con un ritmo determinado. “Todo fluye y refluye, todo tiene sus períodos de
avance y retroceso, todo asciende y desciende. La medida de su movimiento hacia
la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es
la compensación”. Con estas palabras definió
Hermes Trismegisto lo que él llamó “La ley del ritmo”.
Este
es el milagro del momento en que vivimos. Estamos ahora saliendo de la noche cósmica
y renaciendo a la luz de un nuevo día. Durante los próximos doce años de
transición estaremos observando como nuestro pequeño mundo azul, rebozante de
vida, vive un momento dramático de cambio. Somos nosotros, los hombres de esta
generación, quienes seremos los testigos de este salto trascendental, que en
pocos años llevará la vida, que la Tierra alberga, a un nivel superior de
existencia. Y en el caso de la raza humana al completo despertar espiritual, que
abrirá su corazón al universo.
En
lo profundo de su ser cada miembro de la familia humana sabe que estos no son
tiempos normales. Muchos juzgan con la visión miope de quienes no perciben más
allá de lo aparente. Por eso no pueden apreciar que el exceso de violencia
tiene como segura consecuencia el retorno del péndulo a la vivencia plena de la
paz, y el amor. Esa es la próxima etapa que nos corresponde, y su visión
seductora ya debe comenzar a anidar en nuestra mente, desde donde debemos
apoyarla y nutrirla con todo el poder del pensamiento.
Por:
Hortensia Galvis Ramz
ANGELES SOLARES