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Honro
a hombres y mujeres víctimas y/o instrumentos del sistema de mobbing
establecido como modelo educativo a seguir. Seres que, empoderados de
sí mismo/a, vencen a la patología convertida en éxito MOBBING,
PATRON EDUCATIVO SILENCIOSO Introducción.-
Los
Mass Media.- Mascaradas.- ¿Qué
demuestra acosar a alguien por su honestidad?- Desde la
Psicología Individual.- Copia, como instrumento de mobbing.- Separar
la espiritualidad.- Pérdida
de poder y control.- Cuento para pensar.- Anexos.- Bibliografía. Principio
del formulario
Final
del formulario INTRODUCCIÓN “Para
beneficio y luz de aquel destinado a leer y comprender… Los derechos
de autor de lo que el Espíritu me inspira, a él pertenecen…
Soy-Somos canal corporizado de su expresión..." El
vampirismo energético llamado mobbing, hostigamiento psicológico,
acoso moral, violencia perversa, psicoterrorismo, asesinato psíquico,
etc., teme
la presencia de la luz –conocimiento- que pone al descubierto sus
ocultas maniobras, que convierte la oscuridad -ausencia de
conocimiento- en luz, rechazada, para evitar se descubra su vacío
alimentado del despiste de hacer aparecer lo circunstancial como
principal y lo principal como circunstancial, el centro como periferia
y la periferia como centro, la estructura como accesorio y el
accesorio como estructura. Observar
para comprender -práctica de ver sin juzgar, culpar ni justificar-,
descubre la raíz transnacional del pensamiento que gobierna a quien
(s) acepta como medio y/o fin normal, racional, necesario el uso de
cualquier tipo de violencia; iceberg que resucita la acción de pensar
desde la reflexión -no desde el impulso- sobre ¿con
qué patrón educativo se moldea a la población? Animada
por la Intensión holística de entender para sanar, servir e
iluminarnos. Me doy cuenta que el aislamiento o disociación de sí
mismo/a, del otro/a, de la naturaleza, del entorno, de la vida.
Obedece al chip desconector -a propósito- instalado en la mente de la
población mimetizadora del combate a la violencia, con violencia,
para dominar vía educación academicista, política, religión,
ciencia, creencia, etc. Sistema que educa para avalar la violencia con
cualquier razón negada y reeditada en sí mismo/a, a la vez, en el
otro/a señalada. Acto (masculino) y actitud (femenino) que vuelven
letra muerta el articulado legal que desde ella declara combatir. Por
ejemplo, cuando más cómodo es hablar de la violencia de “x, y,
z”, que de la salida del propio corazón. Comienzo
que me conduce a la ensenada contaminada y contaminante,
banalizadora del acoso moral, al hacer ver como “normal modo
de vida” la sistemática violencia verbal, gestual, actual, y
actitudinal vomitada en diversos escenarios, siendo –hoy- la mayoría
de medios de comunicación, las cajas de resonancia usadas para lacrar
a la población con el dogma explicativo de su cercenación mental: “haz
lo que digo, no lo que hago”. La
población víctima y/o instrumento cotidianamente estimulado para
acreditar la violencia, reproduciéndola desde sí, se convierte en
contribuyente del saqueo público no solo a la reglamentación
configurada para fungir su erradicación, sino a su psiquis. Problema
de Salud Pública del colectivo silenciosamente programado para atacar
a quien presente cualidades de diferencia, honradez,
honestidad, liderazgo, profesionalidad, inteligencia, sociabilidad,
energía, espiritualidad, emancipación, soberanía, mayor, igual, o
menor nivel económico, cultural, de relaciones humanas, sociales y
familiares. Guerra
psicológica, tranquilamente implementada por el poder financiero
global reproductor de atraso, que adueñado de riqueza a no ser
compartida, se sustenta en el privilegio de estar y actuar por sobre
el Estado de Derecho. A pesar de que Carlos Marx definiera
al derecho como “la voluntad
de la clase dominante erigida en Ley”, notamos
que el mobbing discernido como pensamiento de poder, para depredar,
su propia ley viola. Trinchera codificada para luchar teóricamente
contra la violencia en la práctica fortalecida, el instante en que
valida como defensa el ataque guerrerista degenerador de la virtud de
paz, verdad y justicia ejercida como valores de sana convivencia. Fraude
y paradoja –a mi entender- transparentada en la palabra de un
acosado llamado Chivo-Jam, quien dijera: "Es
la voz de la perversión, confusamente clara".
Fraudulencia que según el caso y circunstancia, especializadamente se
mantiene con el discurso dictador de quererla erradicar y sancionar,
cuando de su reproducción sobrevive. ¡Es su gallina de los huevos de
oro! La
metodología que hace del mobbing un proyecto eficaz de exclusión,
inyecta en la psiquis humana la costumbre, tradición y contenido
curricular y extracurricular cultivador del miedo concebido como la
sensación de creer entender la vida y sus propósitos, desde una
constante de vacío e inseguridad. Sensación invertida para acosar al
subconsciente individual y colectivo de la raza humana paralizándolo,
movilizándolo, dividiéndolo, e idiotizándolo con axiomas tales
como: el “divide y reinarás”, hoy mejorado al “idiotiza y
vencerás”. Lo que en suma hace que el individuo, por dividido o
idiotizado, al reproducir desde sí la violencia, acepta y fortalece
el sistema del mobbing como patrón educativo silencioso. Así,
la población en general, y la estudiantil básica, media y superior
en particular sigue siendo progresivamente conducida: a
dejar de usar su capacidad de pensar inteligentemente sobre su condición
individual, y manera como esta dirigida y organizada la sociedad; a
no remediar la ausencia de introspección que mina su capacidad de análisis
y sentido crítico/autocrítico ante lo que ve, siente, oye; a
no superar el comodismo, consumismo, y desánimo incitado; a
no asumir el reto de superar lo hallado. Sujeción orquestada para que
voluntariamente acepte ser convertida en espectadora silente o
enervada de lo que siente le asesina, y no sabe como expresar. La
estructura del miedo y facilismo sobrevive de la dependencia –tú-
maniobrada para que otro haga lo que yo renuncio a hacer, de que otro
sea lo que yo no me dispongo a ser, de que otro diga lo que yo no
quiero decir. Ariete usufructuado cada vez que la necesidad de mayor
control social impone azuzar el divisionismo patrocinado con la manía
clasificadora de personas santas/ pecadoras, pensantes/no pensantes,
capaces/incapaces, buenas/malas, morales/no morales, etc.
LOS
MASS MEDIA El
mobbing como patrón educativo silencioso, tiene en los medios a su
agente y aliado reproductor. Así, la producción de violencia mediática,
muestra su vínculo con el modelo de conquista psíquica a clientes
entretenidos con la patología reglada por el exceso, derroche y
desenfreno convertido en exitismo “asequible”. Programación
inoculadora de adicción
-sin restricción- compulsiva a drogas socialmente aceptadas, entre
algunas: tranquilizantes, fama, poder, dinero, imagen, somníferos,
alcohol, moda, cirugía estética, comida basura, etc.
Discernir
la presencia del mobbing como patrón educativo silencioso, exige
distinguir lo integro de lo fraudulento. Libertad posible al usar la
herramienta del conocimiento entendida en pensar para comprender lo
observado. Ejercicio que devela la toxicidad de campañas de medios
diseñadas para simultáneamente fabricar, enquistar e ir haciendo se
acepte la “opinión pública” que interesa al modelo económico
global. Tramoya con la que la población, gradualmente es conducida al
estado de disociación psicótica, silencio deliberado, autoflagelación,
y falta de criterio ante lo que los mass media proyectan. "El
monopolio público o privado de los medios de prensa atenta contra los
derechos humanos por violar la libertad de expresión y el derecho a
la información, en tanto restringe "informaciones que serían
falsas a criterio del censor" y en tanto intentan "moldear
la opinión pública según un solo punto de vista[1]". Público
emotivamente sujeto al nivel más primario de egocentrismo o ego
estima implantada e implementada para reforzar el gusto por el
conflicto sin conciliación, la competitividad sin competencia, los
consensos sin discensos, la unidad sin diversidad, lo único sin
distinto. Disfuncionalidad psicosocial inventariada en el estanque de
violencia, guerra, y sexo sistemáticamente administrado por el brazo
ejecutor del poder financiero global: los medios reproductores de
atraso útil. Alumnado
pasivamente cebado con la violencia del exceso afincado como tecla
desactivadora del equilibrio que el espíritu da y necesita. Táctica
que descentra la atención del núcleo a la periferia, de lo esencial
a lo superficial, de lo importante a lo circunstancial. Maniobra mediática
experta en crear problemas, para acto seguido poner a circular su
solución; imagen forjadora de la falsa seguridad patriarcal sostenida
desde afuera, no desde sí mismo/a. “El profesor Francisco Umpiérrez
Sánchez dice que: 'una de las características del mundo actual es el
predominio de lo aparente y de lo superficial frente a lo esencial y
de fondo”[2] El
patrón educativo de violencia actuante desde los mass media, trasmite
diversión solo competitiva, ingrediente minador de endorfinas y
ambientes de fraternidad. Montaje útil para mantener cautivo al público
desentendido de la realidad; acoso cristalizado en su notorio
apresamiento a entretenimientos y juegos preconfigurados para debajo
del séptimo año de educación básica (sexto de primaria). Público
direccionado a que su falta de tiempo, desánimo y agotamiento lo
mantengan dopado, para no usar sus reservas en pensar acerca de su
condición y circunstancia social, económica y política posible de
ser superada ante un modelo sostenido para resignarlo. Trampa
educativamente puesta para inducirlo a que renuncie a ejercitar su
potencial de introspección, robusteciendo con ello la involución que
lo lleva a reaccionar por solo impulso e instinto, sin reflexión. Público
avasallado por el engaño que vacía el conocimiento, al dispersar el
entendimiento de seguridad venida del útero natural –estructura
espiritual-. Hábilmente suplantada con la mátrix educativa mediática,
que antepone la ficción configurada para normar cómo debe ser un
buen ciudadano, cliente, estudiante, consumidor, empleado,
revolucionario, rival, servil, contradictor, opositor, político, técnico,
sociólogo, activista, economista, artista, etc. Artificio con el que
se condiciona a la población, a creer que la seguridad y protección
le es dada desde lo externo a ella, no desde la soberanía interior
que le habita. Cascarón del que el establishment medra para sostener
la inestabilidad que garantiza su estabilidad. Violencia
psicológica con la que los medios de comunicación –la mayoría-
intoxican los sentidos del público encadenado al menú educacional,
que sin asomo de conciencia ni responsabilidad, sistemáticamente se
repite en la dirección prevista: enajenar mediante una desbordada
insistencia en pasar crónica roja, reportería marginal, denuncia
amarillista, faranduleria política, beneficencia social, escándalos,
humanerismo, etc. Comercio con el que se desensibiliza, y habitúa al
público a estar como receptor de la aberración disfrazada de
programación, encuestas, y sintonía. Mobbing mediático al que día
a día se asiste, y que en muchos casos, sin siquiera sonrojarse, se
lo admite desde la normalidad de los hechos que, por su cotidianidad,
ya no molestan ni preocupan, o se los cree son parte del desarrollo.
Contaminación
ejecutada, por el consentimiento implícito del disociado/a de su
estructura primigenia (espiritual). Toda vez que existe una diferencia
fundamental en como afronta circunstancias, ataques, y problemas quien
divorciado de su mátrix de origen se encuentra, de quien conectado a
ella comprende lo que los ocasionan, siendo su factotum de superación. La
población condicionada con la producción de patrones alienantes,
cuya directriz sostiene el miedo promovido con programas de TV
vaciados de contenido e información, exhibe el grillete de su
consecuencia: vaciada de contenidos e información, deja de pedir
programas con contenido e información. Anulada la necesidad, anulada
la demanda. Adolfo Sánchez Vásquez expresa: “si
bien los medios han de ser considerados instrumentalmente, o sea, por
su eficacia, deben ser juzgados también por criterios que imponen límites
a su uso, aun siendo eficaces”[3] MASCARADAS El
hostigamiento psicológico, mascarado en el pensamiento disociador de
la vida en todas sus formas, sobrevive de fracturar la comprensión de
la violencia diversificada en tipos, especializada en su combate,
dispersa en la asociación de sus víctimas y/o instrumentos,
desmembrada en el nombramiento, análisis, acompañamiento, y sanción
a la multiplicidad de ramas del mismo tronco: el mobbing como patrón
educativo silencioso. Consigue
“normalizar” la falta de integridad psíquica de quien diciendo
luchar por la defensa de derechos y no violencia a la mujer, al niño,
al anciano, a la naturaleza, al ambiente, al trabajador, a la
humanidad…; transita indolente de quien lo hace por el no mobbing a
estos mismos destinatarios. Incomunicación partera de anomia
institucionalizada. Separatismo que alejando a la criatura de la
creación, al hombre-especie de su ambiente, al sujeto de su entorno
social consolida la insatisfacción gestada por la educación pública,
privada, fiscomicional, particular laica o religiosa, municipal, etc.
Estructurada para hacer que su personal docente, administrativo,
estudiantil y demás opere como oficial agente neurocopiador y
neurotransmisor de acoso moral preprogramado, resultante en que la
mentalidad del opresor, antes necesaria de ser exportada, hoy sea en
situ automáticamente reproducida por el oprimido. Para
cumplir su objetivo: devastar, el mobbing dispara la baja calidad
educativa dada a la población marginal y elitista, porque considero
que ambas –con variables de por medio- se encuentran diseñadas para
multiplicar la pobreza direccionada a excluir, agredir, controlar, y
sobrevivir de la teoría sin práctica, de la letra sin espíritu, de
la filosofía sin vivencia. Flagrante boicot a la Calidad de Vida
nutrida en la excelencia de la unidad, la colaboración, la
solidaridad, la equidad y crecimiento a ser activados, aplicados y
desarrollados. La
infraestructura pedagógica física y didáctica familiar, escolar, y
social desmantelada, se muestra en la brecha de ignorancia del
individuo respecto de su núcleo individual, familiar y comunitario.
Criatura bloqueada de darse cuenta que para controlar, el modelo
intencionalmente suscita en todos los niveles socio-económicos, la
peremnización de luchas por “comida y territorio”. Argolla que
sostiene la pasarela de mendicidad y esclavitud a diferente escala,
con variados actores, y diversos medios. Puesto que considero, que
igual mendigo y esclavo es quien su mano extiende por unos centavos,
que quien se enajena por mantener prestigio, empleo, fama, poder,
dinero, status. Miller, A. (1984), por ejemplo, estudió la pedagogía perversa, denunciando los prejuicios de una educación tradicionalmente dirigida a cumplir su objetivo: quebrantar la voluntad del niño/a (luego joven, adulto, anciano) a fin de convertirlo en un ser dócil y obediente. Pedagogía con la cual los niños/as se vuelven incapaces de reaccionar porque "la fuerza y la autoridad aplastante de los adultos (el sistema) los silencia y pueden incluso hacerles perder conciencia". Violencia
teóricamente considerada como “Maltrato Psicológico”, por la
Asociación de los derechos de los niños -no superada- en sus múltiples
prismas de violencia verbal, comportamiento sádico o despreciativo,
repulsión afectiva, exigencia excesiva sin correlación con la edad
del niño/a, consigna o inyección educativa contradictoria o
imposible, resumida en su brújula pedagógica: “haz
lo que digo, no lo que hago”. Violencia nunca anodina, porque
siendo indirecta puede afectar a los niños/as por rebote o
salpicadura. O muchas veces puede trastocar a un niño/a eliminado vía
domesticación. Situación que pone al descubierto que el acoso moral,
u hostigamiento psicológico está presente en la cotidianidad de
un hombre o mujer, incluso desde su niñez.
Vía
educación, el acoso psíquico forjado para depauperizar material, y
emocionalmente al género humano, se mascara por ejemplo: al
reducir el presupuesto para educación básica publica; al
dejar que se acrecienten las condiciones infrahumanas en los
establecimientos escolares, haciendo de la insalubridad en ellos
procurada, el distractor de atención que vuelve imposible se cumpla
el objetivo trazado; al
institucionalizar la educación repetitiva memorista -ficticiamente
mejorada- sin contexto socio político, económico, vivencial,
cultural, nacional, regional, continental ni mundial; al
implementar un modelo educativo selectivo e indolente con lo
colectivo; al limitar la
difusión de conceptos poderosos, entre algunos, de economía, filosofía
vivencial, física cuántica, sociología, holismo, neurobiología,
cibernética, sinergia cósmica, así como conocimientos científicos
sobre el control de los sistemas vivos o no vivos, premisas que
facilitan la activación de procesos de pensamiento nuevos; al
focalizar la proliferación teórica de tertulias, foros,
conferencias y seminarios de tecnología sin ciencia, conciencia ni
introspección práctica. El
mobbing como patrón educativo silencioso curricular y
extracurricular, basa su ganancia en debilitar la energía de la
población seducida al cotidiano frenesí de conflictividad entre el
ser con el tener, el decir, el hacer. Población que mental y físicamente
agotada por esta dicotomía, cae presa de la inacción, o inhibición
de la acción que contiene el potencial de rebelión ante su condición
y modo como el poder funciona, para condenar al ser humano al
reduccionismo de estar como máquina operante de un fin sin horizonte;
sujeto –objeto- condicionado a una cada vez más precaria y
competitiva sobrevivencia físico-material. Esquema dotado con
servicios, por ejemplo de transporte público, marcados por el
hacinamiento, congestión, atropello, y ruido. Ambiente urbano
marginal concebido para hacer del cemento la regla referencial de
orden, decorativamente matizada con la referencia de orden venido de
la naturaleza, vegetación que desplazada de ser centro, es fijada
como accesorio. Movida cocausante de confusión existencial. Contaminación
mental y ambiental detonante del incremento de estrés traducido en
violencia familiar, barrial, escolar, urbana y marginal dosificada por
los mass media -con segmentos de sensacionalismo, crónica roja y
disputa prolongada- en su rol de activadores audiovisuales de
depredación mental, emocional y física a quienes ajenos, por
ejemplo, a la industria agro- alimentaria y farmacéutica, ignoran el
interés creado que éstas comparten: “menos y peores alimentados, más
enfermos, más consumo de fármacos”. Prosperidad surgida de la mono
causa llamada enfermedad. Violencia orquestada, puesta al descubierto
por los sistemas de seguros de salud, afanosamente promovidos como
salvación. El
mobbing como patrón educativo silencioso, hace que la población
atrapada en el miedo reproductor de pasividad o agresividad –no
acertividad-, defienda el modelo de
seguridad y salvación mercadeado sin responsabilidad devenida
del uso de su libre albedrío, y voluntad recuperada. Actitud inducida
con promesas de un edén pospuesto y sin esfuerzo; falsificación que
legitima el saqueo, depredación, mutilación, y muerte a los demás
sin la complicación de pensar sobre la ética de la vida y la muerte
como valores no permeables a circunstancias. Patrón que confina al
“infierno” a quien no acate sus dictámenes. Abordado
como pensamiento de poder, el psicoterrorismo revela su logro: mandar
de forma absoluta sobre la materia, como lo prueba la mayoritaria
pobreza y marginalidad mundial. Así también, devela que por estar la
realidad en el interior de la cabeza de cada sujeto, cultura, pueblo.
Tiene implementada, implantada y en ejecución la ofensiva psicológica
disparada para obtener el control mental absoluto. Objetivo
progresivamente logrado en quien enquistado replica la opresión del
miedo, culpa, sufrimiento, disociación psicótica, humillación, ego
estima, baja estima, delirio de pobreza y/o riqueza.
Para
comprender el porqué y para qué de la violencia psíquica.
Precisamos ver que el mobbing como patrón educativo silencioso, es
diseñado para maniatar sin liberar, enseñar sin aprehender, recitar
sin entender, creer sin obrar, escribir sin compromiso de ser o no lo
escrito. “Nestor Kohan señala que: 'más allá de los distintos
ministros, presidentes, periodistas o empresarios, el discurso de la
sociedad oficial tiene por detrás una concepción del mundo que lo
sostiene y articula”[4] Ancla
de seducción usada según el “talón de Aquiles” o debilidad del
sujeto ávido/a de garantizar su permanencia con fama, poder, dinero,
prestigio, paz, honorabilidad, heroicidad. Vacío existencial en mayor
o menor grado previsto por el modelo que suple la fractura ocasionada,
con el estado de insatisfacción actora de obsesión por coleccionar
posesiones como sinónimo de éxito económico, currículo social,
oropel intelectual, influencia política, o marquesina académica dueña
de status, precio, letra, apariencia, poder, o teoría sin real valor,
sustancia ni práctica que la sustente. Modelo
que hace signo de éxito la violencia compulsiva por tener sin ser.
Por ejemplo: tener una casa, un auto, un título, un empleo, una
familia era antes aceptado. Hoy, volver su inventario un fin sin fin,
lo es. Patrón conductual que desestructurado el sujeto-objeto lo
reconduce de la antaño voracidad nobiliaria, al laberinto hoy mutado
en exhibicionismo inmobiliario y/o mobiliaria retenedor de casas (sin
hogar), de bienes (sin uso), de títulos (sin sabiduría), de
prestigio (sin reputación), de relaciones (sin amor). Manía
gobernada por la educación obediente a la lógica patriarcal de la “neurona
única.- que sólo es capaz de afirmar o negar alternativamente, con
la única condición de que si afirma A, ha de negar su contrario, o
supuesto contrario, no-A”[5].
Dicotomía del bueno/malo, premio/castigo, reconocimiento y
desconocimiento, aceptación/rechazo establecida como medio maniqueo
de virtud o pecado. Siendo virtud para el sistema, la disposición del
ente a consumirlo todo, incluso la opinión ajena acreditada como válida.
Éxito interesado en capitalizar conexiones, amistades,
y contactos prevalecientes sobre el respeto a los derechos del
hombre y ciudadano. Forma
de matar, herir, exterminar, estigmatizar, destruir, en la que sí
bien antes se disparaban balas, hoy se disparan situaciones
articuladas para activar el hostigamiento psicológico previsto. Acoso
explicado por
el Prof. Leyman, como
la repetición de una o varias prácticas hostiles llevadas a cabo al
menos una vez a la semana y durante un periodo de seis meses como mínimo.
Comportamiento mafioso que describe el perfil psíco-profesional del
acosador/a, como el de una persona que experimenta miedo e inseguridad
hacia su propia carrera profesional, su prestigio o su posición en la
organización, motivo por el que se dispone a denigrar a la persona
que percibe como peligro (ciudadano pensante). Y que, debido a que
es imposible difamar al "famoso", sino a quien tiene
"buena fama", busca terminarla con el arma del rumor
malintencionadamente rodado. Hostigamiento
psicológico calificado por
la Profesora Morán Astorga, como el maltrato persistente, deliberado
y sistemático de varios miembros de una organización hacia un
individuo con el objetivo de aniquilarlo psicológica y
socialmente, y de que abandone la organización. Diferenciando el
rol que juegan quienes asumen un papel estratégico, diplomático y de
trato exquisito -verdaderos delincuentes de guante blanco-, de otros más
burdos, generadores de injurias y calumnias. Determinando, que la
ordenanza de realizar el vacío a la víctima de violencia psicológica,
ordinariamente viene de una única persona. La
estructura del mobbing visto como patrón educativo silencioso, actúa
a través de diversas presencias y lenguajes de violencia. Por
ejemplo: el poder de
exclusión exhibido por el hambre,
la miseria, la desnutrición, el trabajo infantil, el abuso sexual, la
pedofilia, el tráfico de personas, la prostitución, el desempleo; el
poder
de obligar por miedo, temor u horror a ser rechazado, atacado,
abandonado, objetado, no aceptado, perseguido/a o señalado en
represalia al no acatamiento de lo impuesto como norma (normal); el
poder de convencimiento inoculado con la manipulación de símbolos,
significados, estigmas y prejuicios fabricados la víspera, los que a
fuerza de repetición inhiben o enervan la reacción; el
poder de conocimiento dosificado, parcelado, editado y entregado por
los mass media, para hacer de la versión oficial declarada, la única
verdad; el poder de dar
reconocimiento, premios, condecoraciones, beneficios, oropeles,
prestigio, aplauso y ensalzamientos a cambio de acatar lo que el
sistema dicta está bien.
Mobbing que para funcionar,
necesita exista el infierno –ataque y marginación- al cual condenar
a quien (s) no obedece el patrón; destino sin el cual no sería
posible usar el chantaje como arma. Salvo
la precisión de especialistas para quienes guardo profundo amor,
admiración, y gratitud por clarificar este tema-sistema de asesinato
psicosocial, cuyo embate lo experimenté/o. Discierno que la mascarada
separatista del mobbing, lucra de abordar desvinculadamente el acoso
moral sectorizado, por ejemplo, en el campo del Derecho al Trabajo
(accidente laboral); en el campo del Derecho Penal (delito de trato
degradante); en el campo educativo (maltrato escolar); en el campo de
la Psicología (psicoterror); en el campo de la política (acoso político),
etc. Arenas
en las que el uso confluyente –holístico- de medios
multidisciplinarios, hace la
diferencia: superar la tesis del ataque tribal como mejor
defensa, arma que
disparada prolonga la violencia en contra de la humanidad. "Arrastrar
a las personas es una de las cosas más sencillas, ya sea en una
democracia, en una dictadura fascista, en un parlamento o en una
dictadura comunista. Con o sin voz, siempre es posible poner a la
gente a las órdenes de los dirigentes… Lo único que se
tiene que hacer es decir que están siendo atacados y denunciar a los
pacifistas por falta de patriotismo y por poner a su país en peligro.
Funciona igual en cualquier país[6]".
Modificar
es gradualmente ir rebasando la
burocratizada violación de derechos humanos mascarados de
institucionalidad nacional e internacional. Tinglado en el que todos
somos ejecutores de una parte del acto de asesinar o no la vida. ¿QUÉ
DEMUESTRA ACOSAR A ALGUIEN POR SU HONESTIDAD? “Tienes
un gran nombre… Deben matar tu nombre antes que a ti”,
película “Gladiador”. Observemos
como ejemplo del mobbing como patrón educativo silencioso, lo señalado
por los especialistas cuando sostienen que “acosar a alguien por
su honestidad demuestra la disposición a no querer oír la
verdad”. Violencia
psicológica librada a que prime la domesticación sobre la educación,
la adulación sobre la producción, la alineación sobre la deliberación,
la enajenación sobre la libertad. Ambiente que reduce las relaciones
humanas a lo que de ellas se obtiene; interés que sin el concurso de
valores éticos, convierte en medio y fin a la víctima y/o
instrumento del mobbing. Perversidad
dispuesta a dar a la víctima, la presencia e imagen de lo desleal e
insolidario, dado que atacar la sinceridad, o la lealtad (cualidades
que en realidad posee la víctima) no está bien visto socialmente.
Fraude de la ley, o paradoja visible al acusar de insolidaria a
la persona que siempre se ha distinguido por "mojarse" por
los demás, de desleal a quien no afecta al chismorreo,
disiente del método de escalamiento con zancadillas, de insincera
y con intenciones ocultas a la persona incapaz de dobleces. La
marquesina que exhibe el acosador moral evidencia su juego: difamar a
la víctima de acoso, de desleal por desobedecer el patrón
educativo establecido al elegir Ser Leal a sí, lo que le vale ser señalada/o
como amenaza, peligro, inmoralidad; de insolidaria por no
asociarse al patrón conductual seguido por el grupo que,
confabuladamente, defiende la norma por sobre la ética del amor y
respeto; de insincera por no azuzar la hoguera encendida por
quien resuelto a ser denunciante y/o delator, esconde el sicariato del
acoso encubridor del mero interés de aplauso, ganancia, y figuración.
Circunstancias
que analizadas en lo social, político y económico develan la
capitalización de poder y control, olvidando honrar ser
factotum de desarrollo educativo, al hacer de la educación el altar
de servicio, no el pedestal del cual servirse para conseguir ascensos,
categorías, consignas, fama, dinero, poder, “éxito” y
reconocimiento. Vislumbrar
la operatividad del mobbing, descubre la moral del doble estándar
del sistema educativo que enseña “cero tolerancia” a la
violación de derechos humanos, pero que a la vez, con este argumento
fomenta su irrespeto. Por ejemplo: la libertad a condición de no
usarla; la inteligencia a condición de no molestar a quien ante ella
se siente opacado/a; la diferencia prontuariada al no representar la
moral oficial; la igualdad venida del pensamiento único, eficaz
mancuerna de control social. “Quien tiene un espíritu contrario
al nuestro es llamado peligroso; quien no comparte nuestra moral, es
hallado inmoral”, Anatole France Impostura
previsible en la supresión agresiva de la verdad dicha por quien (s)
su palabra es silenciada mediante el estigma o desprestigio edificado.
Mutilación del derecho a la palabra que contraríe lo sellado como
verdad única; estratagema que intimida el uso y/o expresión del
pensamiento propio de lectores de la realidad no enlatada.
Hostigamiento psicológico más frecuente en el ambiente
educativo-académico-universitario, donde el prestigiado
"valor-inteligencia" o “valor agregado” se norma para
ser cacareado, no implementado. Contradicción que ensalza el “acto
inteligente” de no discutir, máxima de acatar premiada con no
atacar. Discernir
el mobbing como patrón educativo silenciosamente infiltrado en la
trama mental socio-política-económica transnacional y transpersonal
global, nos alerta y posibilita “no olvidar que el acoso és un
mecanismo perverso, por tanto cuando se recurre a él como estrategia
de ataque és la evidencia de que nos situamos frente a dinámicas
perversas…”, como sostienen los especialistas del tema. Complot
ante el que elegir retomar el Centro o quién soy, sin
resistirse a lo que digan que soy, para accionar desde la
dignidad de la no violencia, predice salir a flote de la
atarraya lanzada para cazar, aniquilar, entontecer y matar al
acosado/a (la presa) en su honestidad. Victoria Secreta celebrada
sobre sí mismo/a, no los demás, posible el instante en que el
soberano/a (uno) se desconecta del molde educativo establecido por élites
con relevancia, y a la vez, se reconecta con el gradual empoderamiento
de la estirpe educativa que le habita; tecnología interior plena de
facultades, talentos y virtudes lista para ser usada por la elite cósmica
constituida por los/as hijos/as de Dios/a. Considero
que la violencia vista como el ansia de titulación, jerarquía y
cargos, paliativo del vacío existencial fomentado, es el cautiverio
usado para hacer del desprestigio personal, instrumento de veto,
acallamiento y/o persecución al inteligente dispuesto a pensar.
Operación psicológica para la que juega un papel preponderante
atacar situaciones personales de la futura víctima, como blanco o
"diana" designada para ser moralmente acosada. Escenografía
en la que el miedo inoculado, juega un papel estelar, ya que hace que
se "animen" los testigos mudos resueltos a decantarse en
contra de la víctima. Situación que facilita el que la violencia
perversa destruya al acosado, basando su eficacia
en la repetición sistemática de una misma historia, como factor
determinante para su aceptación. Trama dentro de la que el
rumor puesto a rodar, es la técnica de manipulación usada para
controlar y edificar el estigma. “Una
mentira mil veces repetida se convierte en una verdad imaginaria”,
decía Gobbels, asesor de comunicación de Hitler. DESDE
LA PSICOLOGÍA INDIVIDUAL “El
olvido de mi mismo es mi verdadero yo. El amor es mi verdadero carácter”.
Thomas Merton Observar
la psicología individual del mobbing instrumentalizado como patrón
educativo silencioso, nos induce a discernir el
objetivo de quienes gobernados por su
personalidad autoritaria, de mil modos disimulada, buscan
realizar su meta: controlar a los demás, no a sí mismo, someter o
ser sometidos, conquistar o ser conquistados. Nos abre la posibilidad
de comprender a través del conocimiento (luz) empleado como medio,
las proyecciones en aquello que el ocultamiento y la negación
encuentra límites. Así,
la actitud (femenino) y acto (masculino) autoritario de
“dominar/someter” (Vanse), esconde una disfuncionalidad que sanar,
por dependiente de la falsa seguridad basada en controlar, o ser
controlado; péndulo del escapismo conductual adictivo a endosar a
otro la culpa; muestra del “miedo a la libertad” (Eric From) de
quien huye del reto de responsabilizarse por lo que es, y no es. Comportamiento
que preso de la violencia mental neurocopiada recurre a la muletilla
de culpar; que creyente de dominar se distrae de su sometimiento al
statu quo. Reflexión que nos lega descubrir ¿quién se beneficia del
patrón autoritario? para respondernos: el patrón defensor de la
esclavitud disfrazada de libertad a favor del interés: controlar.
Degeneración
causante del holocausto judío, que analizado por Eric From desde la
psicología individual, evidenció
que la personalidad autoritaria de quien busca dominar, o ser
dominada/o, lo permitió. “El
esclavo critica y culpa, el libre encuentra soluciones y las
emprende… Quien mucho sabe, mucho comprende, y mucho perdona” (Génesis).
Discernir
la violencia psicológica inmersa en educar para no pensar desde
temprana edad, antes incluso de tener la oportunidad de hacerse
preguntas y cuestionamientos, nos despierta a ver su objetivo:
mantener la falsificación del modelo
de paz y desarrollo simulado con control social, económico, político
y religioso. Comprender la esclavitud y mendicidad de quien aliEnado/a
de su interior, es con lo exterior a él alineado. Por ejemplo: cuando
se acepta sobrevivir maniáticamente preocupado/a de cubrir
necesidades básicas entorno al tener, decir, hacer, o estar, sin
ocuparse de Ser. Auto inmolación que atrofia el potencial de
inteligencia, amor y voluntad creadora; involución que por no superar
esta tranca, desciende al individuo víctima y/o instrumento de ella,
a la condición prevista por el sistema, la de estar como animal (no
pensante) domesticado por elección y consentimiento (de sí mismo). El
individuo social y colectivo distraído de sí, no cae en la cuenta de
que es tiempo lo que separa a quien ayer fue, de quien hoy, o mañana
será acosado/a y
excluido/a por el patrón educativo de psicoterror que contribuye a
sostener. Regla del sistema de control impositor de exilio económico,
social, político, laboral, educacional, etc. a la mayoría de
habitantes del planeta. Como norma de eficiencia basada en desintegrar
como método. Por ejemplo: el desarraigo del núcleo individual,
familiar, comunitario, cultural prevaleciente sobre el discurso de
integración. Factor desencadenante del incremento de violencia, y daño
psíco afectivo a quien (s) experimenta el elevado ausentismo de
padres, madres, hijos cada vez más presionados de cubrir demandas
materiales básicas y/o suntuarias; y/o de migrar por falta de empleo
en sus países de origen, decisión estigmatizada, perseguida y
prontuariada en los de destino. La
maniquea violencia de juez,
o justificador individual del patrón de acoso moral u hostigamiento
psicológico, aupa la ceguera social ante esta camuflada forma de
matar con libreto activado mediante el disparo de situaciones
funcionales al poder financiero global, que con cotidiano silenciador
mina la psiquis. Circunstancia percibida para un observador entrenado
en defender la vida, siendo vida sin excepción; sentida por la
población como que algo no anda bien, pero incomprendida por el
diario bombardeo mediático del que es su víctima y/o instrumento,
con repetitivos análisis y opiniones voceadas por la locución
alineada, que vaciada de información y conocimiento, cumple la labor
de enajenar de lo real al receptor embriagado de lo irreal. Ante la
cual, plantearse pensar y tener criterio propio, aborta el armado de
conspiración en ciernes. El
carácter técnico del patrón educativo del mobbing usado como arma
silenciosa[7],
paralelamente opera bloqueando la capacidad de expresar de forma
“racional” lo sentido, o de tomar en la mano el problema a ser
observado con inteligencia libre de la impronta del miedo conducente
al enervamiento o inacción. El
poder intimidatorio de la violencia psíquica, como arma sistemáticamente
gatillada, coarta la facultad de gritar por ayuda, de asociación para
defenderse ante un daño que no se distingue, un sonido que no se
discierne, o una situación que no se cree. Hecho direccionado a
acrecentar la ansiedad del sujeto víctima y/o instrumento de este
estado, que desbordado tira a matar al primer blanco, situación, o
chivo expiatorio que el sistema le pone al frente para canalizar el
desfogue de carga, violencia y frustración acumulada. Acto
reincidente en la historia marcada por el engaño conducente a atacar
las ramas no el tronco, causa o raíz de la insatisfacción enervada o
silenciada. “Por cada mil
que machetean contra las ramas del mal, solo hay uno que va buscando
la raíz”, H.D. Thoreaw “Vayamos
a las causas, hay demasiados en los efectos”, Madre Teresa de
Calcuta. "A la raíz va el hombre verdadero. Radical no es más
que eso: el que va a las raíces. No se llame radical quien no vea las
cosas en su fondo. Ni hombre, quien no ayude a la seguridad y dicha de
los demás hombres", José Martí. La
desarticulada capacidad de respuesta ante la violencia normalizada que
lacera el alma, hace del mobbing como patrón educativo silencioso,
inductor gradual de adaptación a su presencia. Hasta que el nivel de
repercusión por la presión social y económica, vuelto inmanejable,
hace que la persona se hunda a vista y paciencia de un colectivo
silente ante el acosamiento del que es
objeto. Problema de Salud Pública[8]
que ningún gobierno asume prevenir ni tratar con una política pública
real. Son sin fin los casos de mobbing o psicoterrorismo múltiple,
laboral, escolar, social, político, económico, cultural con
desenlaces fatales, hay muchos. Desde
la psicología individual, esta arma de violencia psíquica debilita
la disposición de acción y movimiento del individuo manipulado por
el sistema que conoce como atacar sus fuentes de energía social y
natural, así como su fuerza y debilidad física, mental y emocional
(a propósito vulnerada). Patrón
de acoso reforzado al sobreponer Identidad (estructura original) con
identificación (estructura artificial).
Modelo
de violencia que concibe la existencia de clientes no de ciudadanos,
de códigos no de individuos, de demandas no de necesidades, de
clasificaciones, no de integraciones. Teatro de operaciones forjado
para insertar sed de diversión
a una población que vaciada de
temas de importancia real, es conducida a no ver la operatividad que
el sistema maniobra. Población intencionalmente llevada al estado de
confusión, desorganización, distracción, conflicto, confrontación;
ofensiva que medra su potencialidad de concepción, análisis,
creatividad e imaginación. Población
diariamente saboteada a nivel mental, emocional, espiritual y
actitudinal con programas
curriculares y extracurriculares obedientes a la consigna: mantener la
pobre calidad educativa en disciplinas tendientes a activar el
desarrollo del pensamiento reflexivo en general, de calculo, estético,
lógico en particular, ante un sistema configurado para agudizar
diferencias que bloquean la comprensión de la semejanza material: su
exclusión social-político-económica. Y, semejanza espiritual: su
poder de vencerla desde la libertad interior traducida en pensar sobre
lo impuesto para controlar. Por
ejemplo, la estructura política de una nación, o el recurrente uso
del gremio, la cofradía, el club, etc. sin conexión con el
organigrama interno, evidencia la codependencia a pertenecer y ser
cuidados por un organigrama externo. Deseo
sub-consciente de perpetuar la relación del infante que busca la
salvaguarda que le evite afrontar los “riesgos” que por múltiples
factores no quiere asumir; ficción encubierta con la certeza de una
seguridad volante sin raíz
–Dios-, ni libertad –Amor-. Ansia
de protección visible en quien se aferra a creer lo increíble de
ofertas lanzadas para saciar la inseguridad interior, obsesivamente
buscada en lo exterior. Al extremo de llegar a canjear libertad
–responsabilidad de no culpar- por retribución intelectual,
material, espiritual, político, religiosa, etc. Situación que
suscita preguntar: ¿qué tan
mentiroso es el oferente (político-económico-religioso), ante una
sociedad programada para demandar ser alimentada de esa manera
primaria, artificial y superficial? Recíproca necesidad del oferente
y demandante, por detentar la seguridad y protección que los dispone
a aceptar reeditar el patrón autoritario configurado
como forma violenta de organización. Ambos
–oferente/sociedad- vaciados de identidad (internalización),
alimentan el modelo de “dominación/sumisión” (Vanse),
“sadomasoquismo” (From), que hoy no solo infiere acoso moral o
mobbing cotidiano a la población, sino que sus episodios de saqueo y
depredación están a la vista de quien (s) quiera apreHender para no
repetir. “Quien ignora la historia está condenado/a a
repetirla”. Entre
algunos: el Holocausto, la Conquista en Sudáfrica, Sudamérica, la
Santa Inquisición, las religiones que provocaban ofrendas humanas a
los dioses, privando de la vida a los seres humanos, el fascismo, las
bombas atómicas, el exterminio masivo de seres humanos, las torturas
y actos inhumanos contra poblaciones enteras. El genocidio, la
esterilización masiva, las guerras, etc. Despojado
el individuo, merced al mobbing usado como patrón educativo
silencioso, incentiva la degradación colectiva militante de la ley de
la selva operada contra si mismo/a. Violencia visible en el aislamiento
orquestado para conseguir que la natural búsqueda de convivencia al
interior del núcleo individual, familiar, social –por varios
factores desmantelada- sea hoy suplantada con el desmembramiento de niños,
adolescentes, jóvenes y adultos constituyentes del hoy ambulatorio
peregrinaje en busca de socialización, comunicación y convivencia
en/con grupos, pandillas, y/o reuniones organizadas fuera del núcleo
familiar, que al dejar de reunirse entre si, facilita el objetivo de
devastación impuesta por el sistema. “El
gran filósofo de la guerra, el alemán Clausewitch, insistía que la
política es el uso de la fuerza por otros medios”.
Juego de disimulo y simulación sostenedora de solo rivalidad y/o
servilismo ante el sistema que reclama lo alternativo de una oposición
comprometida con ser estructura conceptual, procedimental y
actitudinal distinta, por no reeditora de lo mismo que desde la otra
orilla busca cambiar. Como dice un graffiti quiteño “mientras
jugaban en la orilla, nadie se metía al río”. Río concebido como
la fuente de lo alternativo. “Educar
para ser Paz, es un fin obtenido por medios distintos a la fuerza” (Génesis).
Recordemos
al Benemérito de las Américas, Benito Juárez, cuando decía que el “Respeto
al derecho ajeno es la paz”. “Comprender,
que hasta que no cese la Filosofía del despojo, no cesará la Filosofía
de la Guerra”, nos abre la cosmovisión de un mundo en el que el
mobbing como patrón educativo silencioso, no tiene cabida. “Cese
la filosofía del despojo para que cese la filosofía de la guerra”,
Fidel Castro. COPIA,
COMO INSTRUMENTO DE MOBBING “La
copia no superada, reproduce atraso” (Génesis) “No
nos percatamos de la ignorancia de quien repite una y otra vez las
mismas ideas, conceptos, teorías “científicas” y creencias. No
puede haber revolución…, si no comenzamos con nosotros mismos. Esto
requiere de un acto de libertad interior, de un retorno, de un
reencuentro con la realidad, porque ahí está la Verdad que hemos
perdido. Esta transformación radical comienza con la convicción de
que es necesario un conocimiento de calidad diferente: la comprensión
de uno mismo”[9]. El
mobbing como patrón educativo silencioso, se nutre de la copia que al
uniformar garantiza la estabilidad a continuar. Sistema valido de la
novo filia (novelería) cautiva de la pasarela de moda, consumo,
“que dirán”, y estilo de vida importado con su auge de violencia,
delincuencia, corrupción (moral de decir una cosa y hacer otra) y pérdida
de eficacia –por ejemplo- de los cuerpos de orden público estilo
“barbarie” proyectados con literatura fútil, filmes y videos
creados para incentivar el consumismo masivo del transnacional patrón
de entretenimiento embrutecedor. Moda
-mudable en su forma, y constante en su fondo- portadora de paradigmas
en los que prevalece la moral de la dependencia (tú) e independencia
(yo) sin interdependencia (nosotros), de los excesos, del robo, de lo
sin compromiso o Light, del alcohol, de la droga, de la prostitución,
del crimen, de la estética mediática, de lo humano depredador, y de
todo tipo de violencia hacia sí, en consecuencia hacia la humanidad.
Patrón mercadeado por sicarios y mercenarios profesionalizados
funcionales a cumplir -por encargo- el acoso, hostigamiento y
asesinato psíquico a disidentes del circulo vicioso conformado por lo
servil y/o rival; individuos dispuestos a defender desde su
consistencia el paradigma de verdad, justicia, amor, y armonía no
vaciada de libertad. La
–hoy- mimetizada cultura de lo sin compromiso, aplaude la violencia
tercerizada (mercerizada) e incentivada por lo transnacional que,
agazapado en el laberinto de especializaciones evasoras de
responsabilidades, no solo de impuestos, parcela conocimiento,
comprensión, producción,
productividad y derechos legales/sociales públicos y privados,
inmersos sus trabajadores y empleados destinados al
desecho –desempleo-. Violencia rentabilizada por el capital
especulativo-financiero reproductor de atraso, vendedor de
“eficacia” en la protección –seguridad- de valores,
establecimientos, viviendas, economías y personas con el aval y
licencia de gobiernos locales y/o nacionales permisivos al gradual
desmantelamiento de la soberanía del Estado Social, en sus
obligaciones básicas: salud, educación, seguridad. El
mobbing como patrón educativo silencioso, copia la violencia
mascarada de eficiencia autonómica, descentralizadora,
racionalizadora, modernizadora concentrada en el privilegio de unos
pocos. Trama con que justifica la reedición de marginación o exilio
social a la mayoría de la población privada del acceso gratuito y/o
económico a bienes y servicios básicos de alcantarillado, agua
potable, luz eléctrica, vivienda, salud y educación pública. Derechos
–ahora- encubierta o abiertamente mutilados con pueriles coberturas
financiadas por la red de bancos u organismos internacionales, Ongs,
Fundaciones, Agencias, Consultoras, Corporaciones erigidas en aláteres
de lo social. Vampirismo medrador de la caridad sin alma, humanerismo
recubierto de medallas, asistencialismo social sin política
direccionado a saquear el valor humano y social de la solidaridad, hoy
sustituido por el suntuario comercial. Por
ejemplo, el mercenarismo y sicariato -oficio que cobra para asesinar
personas u objetivos seleccionados- antaño clandestino. Hoy, visto
como desmantelamiento
bajo pedido, es practicado por dinero, especie, oropel, éxito, fama,
poder, impunidad e inmunidad garantizada a quien acepte cercenar
mentes, economías, culturas, pueblos, instituciones. Lo admite John
Perkins, autoproclamado “sicario económico”, cuando funcionario
del Banco Mundial, quien
a más de develar el trabajo sucio de grandes empresas,
“reconoce que a un sicario económico no le importa el
hambre, la falta de salud o educación…”, agregando “…como en
la mafia, pedimos nuestra libra de carne, que a menudo incluye los
votos de la ONU, instalación de bases militares y recursos como el
crudo”[10]
Zaga
de una violencia aceptada como adecuadamente exitosa, que seduce con
el interés formateado en la educación emuladora de creencias,
culpas, estigmas, prejuicios y ficciones inductoras de auto enajenación,
estancamiento, y castigo con frases tales como: “si hubiera dicho...
si hubiera hecho... si hubiera sabido...”. Forma de mobbing sobre
otros seres humanos, sus cuerpos, y sobretodo sus mentes, que inocula
la idea de expiación, condicionamiento y sufrimiento como merecido,
por tanto, aceptado. “Otro
dogma propio de la actual fase del Patriarcado capitalista neoliberal
es el de la modernización. Nada que ver con el concepto de modernidad
que advino en el siglo XVIII.
Para muchos mastuerzos, la modernidad es la fibra óptica, los parques
temáticos, Internet, los campos de golf o las grandes autopistas. La
modernización se ha convertido en copiar un modelo único,
la sociedad norteamericana, en la que el divertimento, el consumo y el
ganar dinero son los alicientes supremos de la ciudadanía. La
contradicción interna de la modernización es que la tecnología sin
una verdadera educación en los valores de la modernidad -razón,
libertad, igualdad, solidaridad- se vuelve contra nosotros[11]”. Viviane
Forrester lleva muchos años advirtiendo del déficit democrático al
que nos está llevando la libertad absoluta del mercado, y con una
gran ironía pone de manifiesto cómo muchos de sus principios
terminan contradiciéndose hasta el ridículo. Por
ejemplo “el empleo depende del crecimiento; el crecimiento, de la
competitividad; la competitividad, de la capacidad de suprimir puestos
de trabajo. Lo que equivale a decir: para luchar contra el paro, ¡nada
mejor que el despido!”. Forrester nos alerta del perverso mundo
que nos aguarda, ya que en ausencia de ética, no existen límites. El
dar prioridad a los beneficios contables sobre el conjunto humano
es la peor de las dictaduras que podríamos padecer”. SEPARAR
LA ESPIRITUALIDAD "No
hay más que un Poder: la conciencia al servicio de la justicia. No
hay más que una Gloria: el genio al servicio de la verdad...
Arrancaron nuestros frutos. Cortaron nuestras ramas. Quemaron nuestros
troncos, pero Nunca pudieron matar nuestras Raices"[12]. Separar
la dinamia surgida de la espiritualidad, por subversiva al molde, es
la estrategia del mobbing como patrón educativo silencioso. Emprende
la ofensiva conducente a medrar de la separación de lo espiritual con
lo mental, emocional y corporal. Bloqueo que mientras el destinatario
desde su inacción lo consienta, no divisa que la cruzada persigue
destruir su espíritu humano -el divino es invencible- en pedazos a
ser luego armados como el establishment dicta y necesita. Por
ejemplo, al distraer al individuo de su referente espiritual interno
movido en la naturaleza, frena su reconexión con el original orden de
vida reflejado en ella, paraíso libre de cercas, límites y estuches.
Aislamiento que lo esclaviza a seguir el modelo, mátrix, o útero
artificial montado para controlar obteniendo su obediencia a lo normal
(normado), no a lo natural. Mundo
meramente emocional de temor, odio, miedo, envidia, inseguridad,
celos, envidia, rabia, traición, acoso moral, hostigamiento psicológico,
tormento, competitividad y triunfalismo personal entre aplastadores y
aplastados. Sistema despiadado cada vez más utilitario del
sufrimiento, escasez u opulencia forjada y usada como mancuerna
garante de que el sujeto síquicamente disociado, no se plantee la
existencia de otras emociones y opciones.
Modelo
educativo prefabricado para que quien más vaciado esté, más preso
de la codicia se vuelva. Obsesión patológica del modelo de posesión
material que todo depreda, somete, instrumentaliza, usa, controla,
saquea, desecha. Situación que no es un mero accidente de recursos, o
situaciones sucedidas para agigantar la brecha económica entre países
desarrollados y no, si no la consecuencia de una programada cadena de
acción u omisión individual, colectiva y transnacional. Hecho que
nos alerta a saber que, siendo el mobbing una política, "nada
ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede
estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa
manera." Franklin D. Roosevelt Presidente de los Estados
Unidos (1933 a1945). El
mobbing como patrón educativo silencioso, visto desde la
espiritualidad, atraca el humanismo y la libre enseñanza. Violencia
que basada en el derecho omnímodo a la privilegio manía, opera por
encima y fuera de la Ley; que sustentada en el escudo de la
“moral” legitima conductas individuales y sociales de “poncio
pilatos” –lavado de manos-, de “judas” –entrega a cambio de
prestigio, reconocimiento, dinero-, “francotirador” –dispara a
matar la imagen y vida de quien en la mira es colocado/a-. Acoso
moral sobreviviente de la adicción industrial y técnica que le
asegura mercado para sus drogas empacadas de moda, buen nombre,
negocio, diversión, éxito. Patrón detonante de la conducta
arribista, por ejemplo, en quienes atados a la droga económica, están
dispuestos a hacer lo que el sistema impone, para satisfacer demandas
artificiosamente fabricadas; necesidad que les hace ir a la elite,
grupo o atmósfera que les asegura acceder a una dosis. Comprender
que el mobbing se alimenta de la consuetudinaria enajenación del Ser
interno superpuesto de estar, tener, hacer externo. Nos acerca a la
enmienda que recupera el poderío bloqueado, retorno de la mirada a
donde toda simiente de educación se encuentra: el espíritu-esencia-núcleo-centro-sí
mismo, en el nombre no está la trascendencia. Estado de lactancia
primigenia que sobrevuela las mascaradas del sistema. Acción
succionadora espontánea, que descubre la unidad múltiple con el hilo
de conductor de poder invencible e invisible (interiormente visible):
la espiritualidad, que derroca al poder implantado para dañar y
matar la psiquis humana de quien no se aviene al patrón de
domesticación socialmente legitimado como “la verdad”. Paisaje
urbano/marginal en el que la espiritualidad sentida como la conexión
con el orden real, es el antídoto salvador. “Pueden
infectar, cortar, mutilar ramas, arrasar frutos y follaje. Tú raíz
espiritual hará que rebroten más bellos, fuertes y majestuosos
sarmientos” (Génesis). Desde
la opción al silencio o palabra perseverantemente activa, se
retoma el poder de pensar y contemplar la patología hecha pensamiento
de poder. Renacimiento invertido en educar para Ser-siendo factotum de
erradicación de esta plaga social. Saber de quien acepta conocer para
aplicar la enmienda cifrada en transparentar que lo proclamado como
normal: el mobbing o violencia con sus mil disfraces, es una aberración
montada por el sistema de odio -ausencia de amor-, engaño –ausencia
de conocimiento-, e injusticia –ausencia de verdad-. Génesis de la
soberanía venida de la luz (conocimiento) del descubridor de su
propia oscuridad (ausencia de conocimiento). "Somos
responsables de reaccionar como manda la costumbre y la cultura. O
detenernos a pensar, y asumir el riesgo de INNOVAR ante ella" (Génesis). Desde
el amor, cuna de espiritualidad multidisciplinaria sin religión, es
posible discernir la entraña de lo que alimenta al mobbing como patrón
educativo silencioso: la fractura psíquica de la criatura respeto a
su creación, del sujeto respecto a su entorno, del individuo social
respecto a su ambiente. Verdugo que atribuye a la víctima o
instrumento de él, la causa de lo ocurrido, sin caer en cuenta que
todo obedece al libreto ejecutado por las huestes del poder financiero
global reproductor de atraso, que hace de la copia sin superación ni
valor agregado, la base del no crecimiento-evolución ni cambio del
personal funcional a él. Quien
conoce el Amor como la disposición de amar y tender puentes por sobre
necesidades a cubrir, cruza las murallas levantadas por el acoso
moral, y rompe las cadenas que lo esclavizan a bregar por lo básico.
Elección que lo encumbra a volar por lo realmente trascendente: la
libertad, cuya voz suena más alto que el
redoblar de tambores llamando a los hombres a luchar por el
saqueo de sí, en el otro reflejado. Voz potente, que habla por
intermedio de lo simple. "Ninguna voz va a enseñarte mejor
que la tuya propia. Eres tu propio salvador, tu propio maestro y tu
propio profesor", Ramtha Transparentar
el mobbing como patrón educativo silencioso, es cumpliéndonos
cumplir con el objetivo inspirado en lo dicho por Jesús:”Vosotros
sois la Luz del mundo; una ciudad situada en la cima de un monte no
puede ocultarse”. Mateo 5:14. "Educar no es dar carrera
para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la
vida" (Pitágoras). "Todos somos originales copias de
DIOS” (Miguel Angel Arcel). “Tenemos el poder para elegir
no ser copias de la vanidad humana y sus intelectualizados
conceptos" Saint German. Lo
anotado inculca sanar la ruptura psíquica del humano con su Centro de
origen –el espiritual-, para entender que la libertad no está en lo
supuesto y sentado en la
Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, más otros
Pactos y Declaraciones Internacionales, la Constitución de la República
y demás leyes. Si
no en la perseverancia de decir no a un sistema diseñado para violar
lo consagrado en la teoría, sin comprometerse con su praxis. Sistema
pedagógico declarante de conceptos procedimentalmente
desnaturalizados, y actitudinalmente boicoteados, alimentado por híbridos
tales como “más importa
creer que obrar”, “haz lo que te digo, no lo que hago”. “La
espiritualidad no es religiosidad, a escala humana, espiritualidad es
aquello que humaniza la política, la educación, la economía, el
arte, la terapéutica, todos los campos relacionales que cualifican
nuestra vida. La espiritualidad es la esencia misma del vivir humano.
Es aquello que llena de vida el comportamiento y da sentido a la
rutina del cotidiano vivir. Aunque ha sido mirada en general como si sólo
fuera un capítulo de la religión, es en realidad el más importante
de los constituyentes de la vida humana. Está inmersa en la economía,
en el arte de vivir la vida, en la fe, en la confianza, en la
responsabilidad y la alegría. Podríamos decir que la espiritualidad
es el sentido mismo de la vida humana. No
han alcanzado su humanidad los hombres y las mujeres que no ejercen su
propia humanidad desde su esencia espiritual. Vivir espiritualmente es
posible cuando se comprende que aún las cosas más sencillas y
elementales están constituidas de la materia prima invisible del espíritu;
cuando comprendemos que todo: materia, energía e información, son
distintas vibraciones del espíritu; cuando en la profundidad de
la crisis se revela el potencial constructivo y regenerador del alma.
Lo trascendente es inmanente al espíritu y el espíritu es inmanente
al hombre. El hombre es trascendente porque es espiritual, y tal
descubrimiento podría poner fin a ese nihilismo[13]
suicida en el que negamos hasta el presente, porque hemos perdido la
visión de futuro. Al
mismo tiempo, al vivir espiritualmente – o más humanamente-
deshipotecamos la vida anclada a un futuro sin presente: ya la salvación
no es sólo en otra vida y se
es salvado en cuanto se descubre la más íntima realidad en la unión
con Dios adentro. En uno mismo. Más allá del poder, del placer o
los sentidos físicos, la vida humana tiene un sentido espiritual
en el constante ejercicio de aprender, para ascender en el proceso de
humanización. Este proceso es, en si mismo, una poderosa corriente
espiritual que, en la hermandad, nos aproxima a la unidad. Es esta una
unidad que no homogeniza, que reivindica la individualidad y las
diferencias; una unidad que de todos modos conserva los dones
preciosos de unicidad e interdependencia. Y éstos son requisitos de
la auténtica libertad: aquélla en la que podemos vivir la paradoja
de unirnos desatándonos, para hacernos interdependientes. Libres”.
(Jorge Carvajal Posada. La
espiritualidad: Esencia de nuestra humanidad, enlace http://www.davida-red.org/editorial/default.asp?Id=2370) La
libertad siendo la resurrección en permanente re-evolución sanadora
de vicios hallados
y superados al vincularlos con el núcleo de vida aplicante en la co-evolución
de tres ámbitos de ella. “Uno, político: la estructura y el
sistema de derecho que te permite o no, con las menores trabas,
expresarte, ser, hablar, sentir, dar, recibir, crear según tus
opciones, tus necesidades y tu historia de vida. Otro, social y ético:
un sistema de valores, principios, formas y normas, más o menos explícitos,
implícitos o hipócritas, por los que cada persona o grupo, renuncia
a la posibilidad de aniquilar a sus semejantes, y sobre el que
se basa la convivencia posible. Un tercero y subjetivo: que es
el sentimiento personal y colectivo de que eso es realmente cierto,
que funciona, que en él se puede vivir, amar, elegir y crecer…” Integro
Un cuarto: el
espiritual:
fundamentado en Ser por sobre cualquier circunstancia de adulteración
y/o inexistencia de los tres anteriores. Estructura primigenia que nos
empodera de la majestad de SER -a la vez- saber, tener, hacer, decir,
estar expresado desde las distintas vibraciones
del espíritu que nos habita. Cualquier
modelo educativo fundamentado en la estructura interna primigenia del
individuo (la espiritual), lo impulsa a ser extensión y expansión unísona
del orden natural optado como guía, imagen, semejanza e instrucción
del, a la vez, maestro, aprendiz, hacedor. Paisaje del que se lacta,
discierne, aprehende y recupera Ser presencia de armonía sin
desperdicio ni devastación. Creación,
por esencia, distinta de la fabricada para licenciar el mobbing como
patrón educativo silencioso. Cuya moral se empeñada en mantener el
control y explotación de sus moradores, como práctica de la libertad
teorizada sin encarnar. Espiral de violencia –anomia- que hace del
enajenado/a del poder que Es, dopado creyente y contribuyente
reproductor del saqueo oficializado como norma y necesaria. "El
mundo se divide en tres categorías de gentes: Un muy pequeño número
que produce acontecimientos, un grupo un poco más grande que asegura
la ejecución y mira como acontecen, y por fin una amplia mayoría que
no sabe nunca lo que ha ocurrido en realidad." Nicholas
Murray Butler Présidente de la Pilgrim Society, miembro de la
arnegie, miembro del CFR (Consejo para las Relaciones Externas,
Council on Foreign Relations). PÉRDIDA
DE PODER Y CONTROL “No
puede haber libertad en la ignorancia. Si desconocemos aquello que nos
controla, angustia y agobia, no puede haber libertad. Pero es
precisamente la búsqueda de nuestra realidad lo que menos nos
preocupa; preferimos entregar nuestra capacidad de indagar a quienes,
en un claro proceso de control social, ofertan la “trascendencia”,
la “felicidad” y la “libertad”[14]. El
mobbing como patrón educativo silencioso, pierde toda posibilidad de
poder y control social, ante un educare derivado del espacio interior,
no del orden preestablecido; educare en el que cada criatura es única
por diversa y semejante en pos de modificar las estructuras que
aprisionan para aislar la voz proyectada desde
dentro de sí mismo/a (educare) hacia fuera de si mismo/a (educación).
Alquimia de lo visto y no visto en sí y el prójimo. Cádiz
comulgante con “aquello que promueve la paz universal… que
fomenta la unidad y la
cooperación… verdadera Educación… a la que el estudiante
debe aspirar […] ¡Encarnaciones del Amor! […] Hay dos clases de
estudio: el que mira hacia adentro y el que mira hacia fuera. Lo
que aprenden de memoria y desembuchan en sus hojas de examen es el
estudio que va hacia fuera… el otro lado, el llevar sus estudios a
su corazón, sintiendo su plenitud y experimentando su bienaventuranza
es el estudio que va hacia adentro. Éstos han sido diferenciados
por los términos: Educación y "Educare". Su meta debe ser
de adquirir "educare" y no una simple educación. Esto
marca la diferencia entre los estudios de Rama y Ravana; mientras
que el estudio de Rama concernía a educare, el de Ravana se limitaba
solamente a educación..."[15] Educare
activado para la autonomía ejercida por el individuo empoderado de su
Ser, no para la codependencia inoculada desde fuera de él, con el
objeto de hacerlo cautivo de un estar sin ser espiritual
materializado. Educare pedagógico sustentado por maestros/as
dispuestos a cumplir nuestra meta: volvernos innecesarios/as. Educare
dueño de actos -no de culpas- en pro de la humanidad libre de
ceremoniales de ego, miedo y avaricia incrustada. Educare
que de cualquier diferencia y semejanza hace puerto y océano de
crecimiento y depuración. Que de todo problema o circunstancia su
tesoro extrae. Que hace del conflicto, ocasión enaltecedora de
la novedad que acarrea. Que invierte lo desconocido como masa de
ideas, proyectos y conceptos imposibles de ser entendidos sin nuevos
procedimientos, prácticas, medios, actos (masculino) y actitudes
(femenino). Reto asumido por quienes defendemos la vida en todas sus formas. Principio desarrollado con la práctica cotidiana |