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Me
senté a orillas del mar y le pregunté a Dios:
¿Cuál
es mi motivo de existir?
¿Cuál
es la razón de mi vida?
Me
miró atentamente y caminó a mi lado en silencio.
Respóndeme
le exigí,
Encontré
mi mundo- grité
Dejé
ego,
Un
empleo mediocre
Y
me lancé a vivir
Me
dediqué a ser yo
A
soñar.
Y
hoy no se cual es mi camino. Mi alma está desolada, incomprendida, sola
y triste. Y tu callas.
En
la oscuridad de mi alma
En
el silencio de la noche grito: ¡Sálvame! Y solo hay silencio.
Dios
seguía caminando a mi lado, callado, solo había silencio.
Sentí
impotencia, dios callaba, solo me miraba inmutable, sereno , feliz.
Y
su silencio me invadió, me lleno de gracias. Pero seguía silencioso a
mi lado. No había respuesta. No había regaños ni deberías. Solo
silencio.
Lo
miré fijamente, había caminado a su lado toda mi vida. Su apoyo
y regalos infinitos de mayor me habían acompañado durante 25 años
y comprendí que la noche oscura de mi alma era un regalo para abrirme a
la vida.
Por
25 años cada experiencia me había enriquecido, no veía porque esta
noche oscura tuviera que ser diferente.
Era
un regalo.
Dios
no se había ido,
Solo
callaba
Quería
que saliera de mi noche oscura
Y
me hiciera más fuerte.
¡FUE
MI REGALO DE CUMPLEAÑOS Nº 26”
Marie
Rose Indjayan
Comencé
a escribir el 13-06-2002 y lo terminé 2l 8-07-2002. |