EL VEHÍCULO...DE OTRO MUNDO

Están por tomar el asfalto de la ruta 10 cuando Felipe pide que miren hacia los costados ya que los médanos impiden ver claramente si otro vehículo está por pasar el cruce. Lo hacen sin percatarse de nada. Ingresan a la ruta e instantes una repentina e intensa luminosidad desde la parte de atrás hace pensar a Felipe en un auto muy cercano, éste protesta a los otros porque no le han avisado como pidió, pero en eso momento ve las miradas de Sanchez y Bernal clavadas al visor trasero de la cabina. "no es camioneta" dice entrecortadamente Bernal, y pide a Felipe que se detenga al costado de la ruta.
A unos 150 la camioneta para, y los tres descienden para contemplar un verdadero prodigio. A unos 200 metros, casi pasando el cruce y entre un médano que cruza la ruta se halla detenido un objeto elíptico, enorme y fuertemente iluminado, ligeramente elevado sobre el camino. Es como una luz celeste semejante a la de una soldadura eléctrica, y tiene un orificio central que despide un haz de luz blanco que es el que los ilumina intensamente.
Bajo el cuerpo principal hay dos hileras de luces multicolores que cambian rítmicamente la tonalidad, y a los costados de la elipse se hayan suspendidas a distintas alturas otros dos cuerpos elípticos mas pequeños que son una copia en escala del objeto grande. La visión es impactante y sobrecogedora.
El Ovni es de gran tamaño. El relato señala que llega sus extremos al borde de los médanos a los costados de la ruta, por lo tanto tiene un diámetro que supera los 50 mts.
De pronto el intenso frío de la noche se diluye bajo cálidas ráfagas de aire tibio, y con ello un aroma similar al del ozono invade el campo. Los cazadores empiezan a sentir picazón en la garganta y el rostro, empiezan a temer algo así como una contaminación producida por e1 sistema de navegación o propulsores de esa cosa. Y casi sin pensarlo suben a la camioneta y parten raudamente. Al principio no teníamos miedo, sino emoción, todo eso nos sobrepasaba. Cuando sentí el olor ácido grite instintivamente "¡RAJEMOS DE ACA!".
LA ESCOLTA
La enorme masa luminosa se eleva de su estancia en la ruta y se aproxima al vehículo de los cazadores a no más de 150 mts. Claramente tenía la intención de navegar cerca de la camioneta pues se ponía de un costado y después de otro. Los testigos afirman que había momentos en que el objeto parecía materializarse y desmaterializarse para aparecer en otro lugar.
A poco de salir el ovni se eleva y queda estacionado como sobre otro médano, pero desde dentro de una serie de luces emergen "como si se tratara de una caravana de autos puestos en fila", y estas llegaban muy cerca de la caja. Unos instantes después la luz más grande vuelve a absorber a las restantes y hace una maniobra veloz que la pone ahora, justo frente a la camioneta. "Parecía querer demostrar todo lo que podía hacer porque se movía en direcciones distintas en milésimas de segundos delante y detrás nuestro, iluminándonos con haces de luz verde cuando pasaba por arriba nuestro. Por momentos viajaba por encima de los alambrados, y en otros se ponía adelante, de la mano contraria siguiendo nuestra misma velocidad. Es algo imposible de describir, parecía estar jugando con nosotros".
Realizando este juego de escolta acompaña al vehículo hasta unos kilómetros antes de la ciudad de Telén. Felipe hace un esfuerzo enorme por mantenerse al volante, pero no está decidido a detenerse. En esos momentos percibe los focos de otros vehículo viniendo desde la ruta por delante. Hace múltiples señas para que se detenga, ponen la camioneta al costado del camino y realizan insistentes guiños pero el otro vehículo no aminora su velocidad "vimos que el ovni en ves de mostrarse se alejó dos mil metros campo adentro poniéndose casi detrás de la camioneta que venía desde Telen. Esa camioneta no paró, y una vez que nos rebasó, el Ovni empezó a acercarse otra vez, por eso arrancamos inmediatamente.
Ya casi a la altura de Telen el ovni asciende por la derecha y se aleja, quedando como lucero en el cielo.
SIN NOVEDAD EN EL CIELO
A partir de aquí Felipe y Bernal hacen dos paradas contando a la gente y policías lo que habían visto: Las personas le aconsejaban que se quedaran a descansar, pero ellos decidieron continuar, cargaron gasolina en una gasolinera y continuaron viaje.
Apenas pasada la caminera de González Moreno, ya sobre la provincia de Buenos Aires, Bernal ve a la distancia un destello celeste que le es familiar. El ovni no ha desaparecido.
LA EXPERIENCIA MÁS ALUCINANTE
Oscar Felipe se niega a creer que sea el ovni, y asegura que debe tratarse de otro automóvil, pero no bien piensa en ello, el objeto despliega un juego de luces sorprendente. Entre tantos colores hay un haz verdoso que llega a bañar la camioneta. Las manos de Felipe no sueltan el volante, pero Bernal está recostado en sus rodillas murmurando cosas inaudibles. El hombre está tratando de establecer una comunicación telepática, convencida que la inteligencia que gobierna aquel objeto está queriendo demostrar algo y en un intento de ser escuchado dice: "Por favor, somos gente inofensiva, como ratones de laboratorio y queremos comunicarnos con ustedes de algún modo para saber si nos entienden, para que nos digan de donde vienen y que hacen" y en un emocionante momento Bernal pide que si lo escuchan, dejen de iluminarlos con la luz verde y al instante el haz se apaga.
El ovni sigue delante de ellos, mas allá hay una curva por donde vienen dos camiones y en total control de la situación el objeto luminoso se aleja nuevamente para no ser visto. Los camiones pasan y se alejan. La luz empieza a crecer frente a ellos. Bernal empieza a probar la validez de su contacto y vuelve a pedir que si le escuchan le ilumine con luz naranja o roja, al instante un destello rojo invade todo y penetra sin dejar sombras la cabina. Esto deja sin palabras y sin la menor duda sobre quien tienen delante......Ya sobre el cruce de las rutas 33 y 70, a unos cinco Km de la ciudad de América, el ovni se pone sobre la intersección y despliega allí toda su capacidad luminosa. Cientos de luces multicolores emergen diáfanas de una suerte de arcoiris que abarca toda la vista. Enmudecidos por el imponente espectáculo quedan paralizados: "jamás vimos una belleza tan impresionante como las luces que despidió el ovni frente a nosotros, no podíamos ver otra cosa". En ese último instante, y ante la proximidad del objeto, Felipe suelta el volante y se abraza con Bernal murmurando unas pocas palabras: "esto es el fin", y penetran en la luz.
Instantes después el ovni parece elevarse y sorpresivamente la camioneta de los cazadores aparece sobre el camino de América sin que ninguno se haya percatado de cuando se hizo la maniobra de giro. Ambos tratan de localizar el ovni pero éste ha desaparecido, en ese instante Bernal pide que el contacto no se corte.