La auténtica meditación no es relajación física para encontrar descanso de los músculos corporales. No es tampoco sugestión mental para cambiar los contenidos de la mente. No es una ensoñación, adormecimiento o auto hipnosis para olvidar los problemas cotidianos. La meditación es ante todo, la percepción clara y comprensiva de La Verdad de ti, que es la misma Verdad única y total del Ser. Con La Verdad los problemas se disuelven y se encuentra sentido a toda manifestación de la existencia cotidiana, desde los más triviales hasta los más graves y trascendentes. Tito |