El Santo Ser
Crístico -- Energía
de Amor Sanadora Porqué hay que demandar o sea pedir en nombre de una entidad Superior? Porque
nosotros los seres humanos no
tenemos el poder de llamar, de invocar a las energías que desciendan
desde la Cuarta Dimensión y
aun más allá. Pero no
nuestra Divina Presencia, nuestro Cristo, los Seres
ascendidos sí,
Ellos tienen porque están vibrando
en la Conciencia
Perfecta y las llamas con
las que trabajamos
son similares a Ellos En
la curación de la Nueva Era se nos enseña a trabajar a través del
Cristo Recordamos
que el Santo-Ser-Crístico es
una esencia curativa que está
en el corazón etérico en los planos
sutiles y que está
cargado por Dios con todo el poder interno, o sea
metafísico, de curación.
Es una energía Amor que
revierte lo manifestado en el
plano físico, y si hay mucha
Fe, amor y paz en el pedido de sanación, revierte
lo aun no manifestado por la Gracia
del Cielo. El
mas Grande Curador que ha
caminado en la Tierra, fue Jesús
El Cristo, curaba a través de Su Cristo, que El expandió en toda
su plenitud. Pero esa
esencia Crística que todos tenemos, de curación
en el corazón de cada
uno de nosotros y está esperando que
le demandemos curación para nosotros mismos y para los demás. La
Nueva Era fomenta el protagonismo de cada ser en lograr
la propia liberación, curación y demás cosas, porque ya han
pasado los tiempos en que confiábamos la
sanación a medios externos
solamente, ahora sabemos que dentro nuestro está el inmenso
potencial de curación.
Pero cada cosa debe ser hecha con balance, con equilibrio, no vaya
a ser que por leer
este artículo
se cometa el GRAVE ERROR de
abandonar tratamientos médicos,
en tanto no se aprenda a dar poder y
la Fe suficiente al Santo Ser Crístico dentro de cada uno de nosotros. Es
precisamente el Cristo
interno que comanda, que regula y aminora
la intensidad de vibración de la Luz
de nuestra
Divina Presencia, para que podamos recibirla en plenitud. Lo que
hace a través del mas puro Amor Divino expandiendo la luz a través del
sistema nervioso y llenando,
saturando, curando la carne, huesos, órganos, etc.,
si estamos en paz. Si
no estuviésemos en paz, la luz encuentra
obstrucciones en nuestro ser y la sombra producida por un desagrado
o un disgusto hace que las
vibraciones de los electrones de esa Luz aminoren o pierdan luminosidad. Entonces
la vibración se hace mas lenta que lo habitual, y al no llegar la
luz, desciende esa vibración y se manifiesta
lo que llamamos enfermedad.. Por eso es que a mas paz
, mas salud, a mas amor en el
corazón, mas alegría y
bienestar se siente. En
la curación de la Nueva Era, todo tiene su explicación y respuestas. Los
Maestros nos hacen meditar sobre los tesoros internos que el Padre nos dio para que
recordemos ir primero
dentro nuestro ser para
buscar la solución (en este caso la curación)
y si, aún no tenemos
la suficiente FE y constancia como para hallar
esa curación, recién
entonces busquemos alivio externo, pues también se nos dice que no se
debe alargar ninguna apariencia de enfermedad,
ya que lo normal es ser divinamente
sano, luego, la
enfermedad es apariencia
, ya que esto sería agredir a un gran “amigo” interno
nuestro llamado Elemental del Cuerpo , gran aliado de nuestra
curación y mantenimiento de nuestra
salud. Recordemos
que el elemental del cuerpo es una
energía de curación metafísica,
que recorre nuestro ser y que hace por nosotros aun sin saberlo,
las curaciones, por ejemplo, hace crecer el pelo, las uñas, hace la
digestión, nos restaura, cura
heridas, renueva y
regenera tejidos, etc. Etc. Solo
nos resta recordar lo que nos enseña
un Ser de Gran
Luz: Todo aquel que
es amigo del elemental, de su
cuerpo, jamás estará
enfermo. Las reglas de amistad
con una energía metafísica, son las mismas (
como es abajo, es arriba) reglas
de amistad para con nuestros amigos:
no agresión con pensamientos, con hechos y reacciones
no positivas. Llenarlo de paz, amor, saber escucharlo cuando nos dice no comas mas de la energías que gastas, no bebas mas de lo necesario para satisfacer tu sed, no consumas sustancias impuras, Ya que lo contrario es agredir nuestra salud. Texto enviado por José Ignacio Rigoni prestado de organización Fuego violeta
|