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EL PODER DE LA RELAJACIÓN Y LA CONSTANCIA (ejemplo Budista)
Es muy importante no agotarnos por ejercer demasiado esfuerzo. Si descansamos en el momento oportuno, pronto seremos capaces de renovar nuestro esfuerzo. El relajarnos en el momento adecuado mantiene nuestra práctica de manera constante. Si desdeñamos la necesidad de descansar, nos agotaremos y no podremos volver a aplicar de manera gozosa nuestro esfuerzo. Se dice que la relajación es un poder porque protege y mantiene nuestro esfuerzo. Es bien sabido que cuando se pone esfuerzo, incluso en tareas que no aportan ningún beneficio espiritual es posible lograr cosas inimaginables. Por ejemplo, los seres humanos han conseguido llegar a la luna, algo que hace años parecía imposible. Si es posible lograr esto con una motivación ordi- naria y mundana, no cabe la menor duda de que, con esfuerzo, podremos completar todas las tareas espirituales y alcanzar la iluminación, porque ésta no es una meta imposible y muchos seres la han logrado ya. En cierta ocasión, Asanga fue a hacer un retiro con el fin de obtener una visión directa de Maitreya. Al cabo de tres años aún no había logrado su objetivo, y acabó desanimán- dose tanto que decidió abandonarlo. Entonces, salió de su cueva y al bajar por el camino se encontró con un hombre que limaba un gran bloque de hierro con una pluma. Asanga le preguntó qué estaba haciendo y el hombre le contestó que quería partir el bloque en dos. Asanga dijo: «¿Cómo piensas cortar un bloque de hierro con una pluma?» El hombre repuso: «¡Por supuesto que puedo hacerlo! ¡Mira! Ya he hecho un surco. Lo puedo conseguir si pongo el suficiente esfuerzo en ello.» Asanga pensó: «Si este hombre es capaz de esforzarse tanto en esto, yo también puedo perseverar en mi retiro para lograr una meta mucho más significativa.» Entonces regresó a su cueva y finalmente tuvo la esperada visión de Maitreya. Meditando de esta forma generaremos la resolución de desarrollar Un esfuerzo fuerte, continuo y gozoso.
Gheshe kelsang gyatso
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