|
SANTA RITA Patrona de las Causas Imposibles
|
![]() |
|
Santa Rita es una de las Santas más populares, conocida como abogada de los pobres y desamparados y Patrona de los imposibles. En 1381 nació en la población de Rocco Porrena, cerca de Casia, en la región italiana de Umbría. Aunque sentía inclinación por la vida religiosa, por causas familiares se caso con su vecino Pablo Fernández, un hombre violento que le hizo la vida imposible. Tuvo con él dos gemelos. Un día Pablo fue asesinado como consecuencia de su vida desordenada y agresiva. La vida de Santa Rita cambió de rumbo cuando sus dos hijos murieron víctimas de la peste. Este trágico suceso le animó a consagrar su vida a Dios, ingresando en el convento de las Agustinas de Casia. Allí se dedicó de lleno a la contemplación con una vida de total abandono en Dios. Enamorada de Cristo crucificado, como Francisco de Asís se vió sellada con uno de los estigmas de la Pasión: Una espina en la frente que le produjo una llaga dolorosa y el martirio de ser despreciada por los demás, a causa del repugnante olor que despedía. Murió el 22 de mayo de 1457, a los 76 años de edad. Fue Canonizada en 1900 por el Papa León XIII: Su cuerpo permanece incorrupto reposa en su Santuario de Casia, en Italia. “SANTA RITA, SIEMPRE DA Y NUNCA QUITA”. CANTICO A SANTA RITA: Salve, salve Santa Rita, heroína del amor; inocente jovencita, vivo emblema del dolor. Rita, acepta nuestro afecto, te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. Rita Esposa atribulada, del Calvario hermosa flor; tú de Cristo Esposa amada, acrecienta nuestro amor. Rita ,acepta nuestro afecto; te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. Rita, madre dolorida, con tu gracia y tu favor, de lo madre desvalida, calma el llanto y el dolor. Rita, acepta nuestro afecto, te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. De imposibles abogada, te pedimos con fervor, soluciona Rita amada, los problema del dolor. Rita acepta nuestro afecto, te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. Amén.
|