SER
SALVAJE ¡un Honor!
Maná
responsable de materializar lo espiritual, y espiritualizar lo material
de la violencia discernida en cualquier acción o conducta animada con
intensión de causar muerte, daño, dolor, sufrimiento y bloqueo
físico, mental, emocional, sexual o psicológico, tanto en el ámbito público
como en el privado de las personas. Depredación que una vez inhalada
con el filtro de recuperación Mayor:
la DIVINA PRESENCIA
YO SOY que nos
habita, exhala el asombro de poderío descubierto: el de sabernos
salvajemente indomados por formas preconcebidas para maniatar nuestro
linaje, savia vivificante que nos despierta a la ancestral sabiduría de
origen.
Experimentar
y paladear los ES de
la vida sin calificativos ni descalificativos, NUTRE lo natural que
brota de la entraña, y que con el alma en los labios dice un
magnificado y magnificante: Ser Salvaje, un Honor. Bendición
que nos empodera para comparir (omito la t para parir y departir sin
suprimir, oprimir ni partir) los
sonidos hallados en el mobbing, acoso moral o linchamiento fático
ejecutado por una gavilla maquillada de relevancia, eficacia, razón,
justicia, verdad; en el
destierro impuesto por una cultura opresiva dueña de dinero, no de
conciencia; en el
cautiverio vivido por y para no hacer de la libertad un utensilio
reducido a la mera libertad de transito coartada; en
la clandestinidad forzada por un poder que depreda y silencia para
ser dueño de verdades
oficializadas e inoculadas; en
la muerte civil que significa el despojo de todo derecho humano,
civil, constitucional a quien el destierro no consigue se destierre de sí;
en el exilio previsto para
quien opta por la valentía del alejamiento, sobre el primitivismo de la
confrontación en escenarios configurados para eliminar;
en la violencia psíquica
dispuesta para la declarada “culpable” de SER por HACER, de HACER
por SER, útero matriz de una diferencia incomprendida. Mobbing,
destierro, cautiverio, clandestinidad, muerte civil, exilio, violencias
invertidas en crecer, despertar y recorrer los velos de una historia
contada para mutilar lo natural, exaltando lo normal.
Elegir
ser proscrita de un sistema acostumbrado a hacer de la tortura psicológica,
instrumento obtentor de absoluciones y confesiones que inflan el ego e
importancia personal idolatrada por la cultura que camufla su adulterio
a la vida. Es nacer a la habilitación de unas alas que vuelan por sobre
trampas de oropel, estafa y engaño montado para sujetar y devastar.
Ajeno
al ambiente familiar, social, laboral, político, etc. en el que seamos
atacados por depredadores hombres y mujeres. Es el hecho que encierra y
detona el potencial de Gracia, Misterio y Alquimia capaz de hacer de la
barbarie del mobbing, acoso moral, violencia perversa o depredación
experimentada, la Gema de nuestra soberanía individual: Yo Superior
activado para SER siendo diferente a lo observado, vivido, recibido.
Alcurnia Nata de los hij@s de
la LUZ.
Sacritud
que nos recupera como am@s y señor@s del salvajismo divino que la
Creación suministra a sus criaturas. Victoria Secreta de la que todo
Honor y toda Gloria proceden. Mosaico de virtudes bebidas con los
multisentidos del alma, desde los confines del dolor y amor sentido,
observado, digerido y comprendido. Iluminación filtrada sin clasificar,
cuando se fuera destinatari@ del ataque depredador de la cultura
patriarcal, que legitima la estigmatización como método de anulación
del conocimiento, la palabra, y la LUZ entendidas como faro de
aprehendizaje, muestra y educación.
Cuando
Ser Salvaje, es un Honor, se
discierne el patrón diseñado para bloquear, controlar y oprimir a la
mayoría en beneficio de la minoría. Degeneración, que al margen del
nombre con que se la etiquete, o de la Ley que viole, representa el
sistema de barbarie develado en lo que Konrad Lorenz (premio Novel 1973)
dijera: Sería
cuestión de preguntarse qué es lo que le causa un mayor daño al alma
de la humanidad: si la codicia enceguecedora o el apuro devastador.
Las
coordenadas de operatividad -como sistema y actitud- son ejecutadas por
el mobbing,
asesinato psicológico, psicoterrorismo, saqueo, o violencia perversa,
para hacer del vulnerable al bloqueo psíquico que provoca, su mancuerna
de dominio; disociación psicótica -incapacidad de distinguir lo real
de lo ficticio- invertible como una transitoria maestría experimentada
para comprender, aprehender, entender, elegir, crecer. Nunca, como un
estado de permanente sobrevivencia.
Ser
Salvaje, un Honor, significa darnos cuenta de que un ente disociado de
si mism@: su FUENTE de sabiduría multidimensional, es por añadidura y
en consecuencia una persona fragmentada, por tanto influenciada,
gobernada, manipulada desde lo externo sin vinculo de verificación ni
reflexión interna. Ausencia de introspección develada en los síntomas
la alienación o división psíquica de la que medra el depredador de la
libertad que la vida en unidad provee. Alienación comprobable en los
niveles de adicción, disfuncionalismo, extravío, codependencia y
dicotomía experimentada como tránsito, no como destino.
Desafiar
la “verdad oficial” de una historia contada con sesgos, escenografías
y comparsas funcionales a justificar la depredación como triunfo de la
civilización y la moral. Versión que solo admite, ensalza, y legitima
lo homogéneo; e ignora, elimina, desprecia y estigmatiza lo distinto, y
que exige empuñar la espada-armadura-escudo del Amor Universal
significado en SER por sobre el estar, tener, hacer, decir. Porque
SIENDO, por añadidura se hace, se está, se tiene, se dice. Huella de
energía evolutiva sin tiempo, que una vez impresa, nada ni nadie puede
borrar ni exterminar.
Enos
aquí, compariéndonos el néctar de Esencia
Femenina diversa e igual; Núcleo detonado, goteado, encendido,
sincronizado al leer y releer “
La Mujer Salvaje
” de Clarissa Pinkola Estés.
Cristal de chispeante movilidad que, llegado el momento, sin importar el
espacio de tiempo ni lugar laboral, familiar, social, político, etc.,
en que ocurra el embate depredador. Él será discernido con los
sentidos del Espíritu que nos conecta con los eones de savia
invulnerable a sus mañas, disfraces, bambalinas, encantos, promesas,
paraísos, salvación; ropajes de disimulo y simulación envuelta en
palabras, actitudes, estratagemas y comportamientos que
“incomprensiblemente” no nos depredan más, porque elegimos NUTRAN
el empoderamiento renacido desde el instante de nuestra eternidad, en
que elegimos ejercer
la Tiara
de linaje incorporado que somos quienes asumimos el origen y destino de
estar como seres espirituales viviendo una experiencia humana. Inspiración
que marca la evolución, involución o estancamiento del Honor encarnado
que significamos.
Mis
sentidos disciernen a la autora de la obra “
La Mujer Salvaje
”, Clarissa Pinkola Estés,
sabia psiquiatra y psicóloga norteamericana de raíces latinas, como
una Mujer Salvaje, Diosa, Hermana, Madre, Anciana… Obra,
autora y lectora preñadas de realidades y ficciones decodificables para
quienes parimos el grito de nuestra Real Emancipación.
Eh
aquí la obra, ataviada de negrilla, variante y subrayado no
perteneciente al original tomado de
http://www.el-refugioesjo.net/
http://www.el-refugioesjo.net/ap/ms.htm.
Gemidos y claves impresas en mi/nuestra Alma Única.
.
"Mujeres
que corren con los lobos" es una invitación a recoger la
sabiduría de la mujer de antaño y de la mujer primitiva que circunda
la tierra.
INTRODUCCIÓN
La
mujer salvaje representa la esencia femenina instintiva, ya que
dentro de toda mujer, alienta una vida secreta, una fuerza poderosa
llena de buenos instintos, de creatividad apasionada y de sabiduría
eterna. A menudo los constantes esfuerzos de la sociedad por
"civilizar" a las mujeres y constreñirlas a unos roles rígidos
las han dejado sordas a los dones que albergan en su interior.
Pinkola Estés ha creado una psicología femenina en su sentido más
verdadero: el que lleva al conocimiento del alma.
La psicología tradicional se agota demasiado pronto cuando se
trata de analizar a la mujer creativa, talentosa, y profunda. La
psicología tradicional se muestra a menudo (...) silenciosa a propósito
de las cuestiones más profundas e importantes para las mujeres: lo
intuitivo, lo sexual y lo cíclico.
Cualquiera que sea la cultura que haya influido en una mujer, ésta
comprende intuitivamente las palabras "mujer" y
"salvaje".
Cuando las mujeres oyen esas palabras, despierta y renace en ellas un
recuerdo antiquísimo. En lo más hondo de nuestro ser la conocemos,
(...) sabemos que nos pertenece y que nosotras le pertenecemos.
Si las mujeres han perdido (esa esencia femenina), cuando la vuelven
a encontrar, pugnarán por conservarla para siempre. Una vez que la
hayan recuperado, lucharán con todas sus fuerzas para conservarla, pues
con ella:
* Florece su vida creativa
* Sus relaciones adquieren significado, profundidad y salud
* Sus ciclos sexuales, creativos, laborales y lúdicos se restablecen.
Y en consecuencia ya no son el blanco de las depredaciones de los demás,
y tienen el mismo derecho a crecer y prosperar según las leyes de la
naturaleza.
EL
CAMINO PARA SER MUJER SALVAJE
El
camino conduce a las mujeres hacia el conocimiento cada vez más
profundo de sí mismas: las edades de las mujeres, la manera de actuar
de la mujer, su sabiduría y su fuego creador.
Las mujeres salvajes, saben instintivamente cuando tienen que
morir las cosas y cuando tienen que vivir; saben cómo alejarse y cómo
quedarse.
La palabra "salvaje" se utiliza en su sentido original que
significa VIVIR UNA EXISTENCIA NATURAL: en la que se posee una
integridad innata y unos límites saludables.
Las palabras "mujer" y "salvaje" hacen que las
mujeres recuerden quiénes son y qué es lo que se proponen. Personifica
la fuerza que sostiene a todas las mujeres.
Cuando una mujer ha recobrado su naturaleza sabia o inteligente, es
al mismo tiempo amiga y madre de todas las que se han extraviado, de
todas las que necesitan aprender, de todas las que tienen un enigma que
resolver, de todas las que andan vagando y buscando.
Desde las antiguas tradiciones,
la Mujer Salvaje
, es el alma femenina:
* Es todo lo que pertenece al instinto.
* Es la intuición.
* Es la que sabe escuchar.
* Es el corazón leal.
* Es un conjunto de ideas, sentimientos, impulsos y recuerdos.
* Es la protesta a voces contra la injusticia.
* Es todas las cosas que nos inducen a seguir adelante, cuando pensamos
que estamos acabados.
De entrada las puertas que conducen al mundo del YO salvaje son pocas
pero valiosas.
Si tienes una profunda herida, eso es una puerta.
Si tienes un cuento muy antiguo, eso es una puerta.
Si amas el cielo y el agua hasta el extremo de casi no poder
resistirlo, eso es una puerta.
Si ansías una vida más profunda, colmada y sensata, eso es una
puerta.
La naturaleza salvaje, no exige de una mujer que sea de un
determinado color, tenga una determinada educación y un determinado
estilo de vida o pertenezca a una determinada clase económica. De
hecho, no puede desarrollarse en una atmósfera de obligada corrección
política ni puede ser doblada para que encaje en unos moldes.
Se desarrolla con la mirada pura y la honradez personal. Se desarrolla
con su propia manera de ser.
Para encontrar esa esencia femenina, las mujeres deben regresar a sus
vidas instintivas, a sus más profundos conocimientos.
El desarrollo de una relación con la naturaleza salvaje forma parte
esencial de la individuación de las mujeres.
Las facultades instintivas de la mujer son:
.
La perspicacia
. La intuición.
. La resistencia.
. La capacidad de amar con tenacidad.
. La aguda percepción.
. La previsión.
. La agudeza auditiva.
LOS
ENEMIGOS DE
LA MUJER SALVAJE
: “LOS DEPREDADORES”
Ellos
ansían la superioridad y el poder sobre los demás. Tienen una especie
de inflación psicológica por la que el ente pretende ser tan grande
(...) que deseen controlar las misteriosas fuerzas de la naturaleza,
incluyendo los sistemas de la vida y de la muerte.
La consecuencia del intento de un ser de quebrantar, doblar o alterar
las normas de la naturaleza humana se castiga con una merma de sus
facultades.
Todas las criaturas tienen que aprender que existen depredadores. Y
aunque nos compadezcamos de ellos, lo primero que tenemos que hacer es
reconocerlos, y protegernos de su devastadora actuación.
Comprender al depredador significa convertirse en un ser maduro que no
es vulnerable por ingenuidad, inexperiencia o imprudencia.
LAS
MUJERES INGENUAS COMO PRESA
Al
comienzo de la vida de una mujer, su comprensión emocional de lo oculto
es muy débil y por ello su punto de vista femenino es muy ingenuo.
Pero
ahí es donde todas empezamos: somos ingenuas y nos empeñamos en
colocarnos en situaciones muy confusas. Ignoramos quién es el
depredador y quién no.
Las enseñanzas iniciales a "ser amables" inducen a las
mujeres a pasar por alto sus intuiciones. En este sentido, se las enseña
deliberadamente a someterse al depredador.
Se es ingenua en el caso de muchachas muy jóvenes o de mujeres que no
han sido mimadas.
La mujer que no presta atención a su instinto de advertencia
es porque todavía está demasiado identificada con la ingenuidad. Una
mujer ingenua se equivoca una y otra vez en la elección de su pareja.
En algún lugar de su mente ella sabe lo que tendría que hacer, que esa
pauta es inútil, que tendría que abandonarla. Pero una especie de
hipnosis la induce a seguir la pauta destructiva.
Cualquiera que sea el dilema en el que se encuentre atrapada una
mujer las voces de lo más hondo de la mente le susurran las
verdades que tal vez no desea oír, pues destruyen su fantasía del
"Paraíso Encontrado". Muchas mujeres se casan cuando todavía
son ingenuas y eligen a alguien que destruye sus vidas, pues creen que
podrán "curar" a aquella persona con su amor.
Con el tiempo, la mujer que se ha dejado atrapar de esta manera se
dará cuenta de que sus esperanzas de una vida digna para ella y sus
hijos son cada vez más escasas.
Mientras se obligue a la mujer a creer que está desvalida y se la
adiestra a no percibir conscientemente lo que ella sabe que es cierto,
las dotes y los impulsos femeninos seguirán siendo exterminados. Cuando
el espíritu juvenil se casa con el depredador, la mujer es apresada o
reprimida en una época de su vida inicialmente destinada al desarrollo.
En lugar de vivir libremente, la mujer empieza a vivir de una manera
falsa.
Existe un medio para salir de todo eso, pero hay que tener la llave:
la llave del conocimiento.
La mujer ingenua accede tácitamente a "no saber".
La mujer ingenua o lastimada se deja arrastrar fácilmente por las
promesas de comodidad, de alegre diversión o de distintos placeres,
tanto si son promesas de una posición más elevada (...) como si son
promesas de mayor seguridad, amor eterno, arriesgadas aventuras, o sexo
desenfrenado.
LA
LLAVE DEL
CONOCIMIENTO
La
llave del conocimiento es la naturaleza instintiva, es la innata
curiosidad que la ayudará a descubrir más allá de lo evidente. Sin
ese conocimiento la mujer carece de la debida protección.
Formular la pregunta apropiada constituye la acción central de la
transformación. La pregunta debidamente formulada siempre emana de una
curiosidad esencial acerca de lo que hay detrás. La pregunta clave da
lugar al desarrollo de la conciencia.
Las preguntas no se pueden ocultar ni olvidar. Se tiene que formular. Se
tienen que responder.
La mujer valiente no teme investigar lo peor de su psique. Una mujer
valiente y juiciosa utilizará las percepciones y oportunidades de
examinar de nuevo la propia vida y el propio yo.
LA
DESTRUCCIÓN DEL
DEPREDADOR
Destruimos
al depredador conservando nuestras intuiciones y nuestros instintos y
oponiendo resistencia a sus seducciones.
Si hiciéramos una lista de todas las pérdidas que hemos sufrido hasta
este momento de nuestras vidas, recordando las veces que sufrimos
decepciones y fuimos impotentes contra el sufrimiento.
Destruimos los ataques del depredador, tomándonos en serio y
trabajando con lo que hay de cierto en lo que dice el depredador y
descartando lo demás.
Destruimos al depredador conservando nuestras intuiciones y
nuestros instintos y oponiendo resistencia a sus seducciones. Si nos
negamos a prestar atención al depredador, éste se queda sin fuerzas y
no puede actuar sin nuestra colaboración.
Extraer la energía del depredador y convertirla en algo útil se puede
entender de las siguientes maneras:
*La furia del depredador se puede transformar en un fuego espiritual
capaz de llevar a cabo una gran tarea mundial.
*la habilidad del depredador se puede utilizar para inspeccionar y
comprender cosas desde lejos.
* La naturaleza asesina del depredador para matar lo que conviene que
muera en la vida de una mujer o lo que conviene que muera de su vida
exterior.
Entonces la mujer es libre de buscar las verdaderas respuestas a sus
más profundas y oscuras preguntas.
Adquiere la capacidad de formular cualquier tipo de pregunta acerca
de la propia persona, la propia familia, las propias actividades y la
vida circundante.
Entonces es libre de los poderes de lo que la ha atacado y de
transformar estos poderes, que antes se habían utilizado contra ella,
en su propio beneficio. Eso es la mujer salvaje.
LA
CULTURA OPRESIVA
El
proceso destructor se intensifica cuando la cultura que rodea a una
mujer fomenta, alimenta y protege las actitudes destructivas contra la
naturaleza instintiva y espiritual más profunda. De este modo, estos
valores culturales destructivos se van fortaleciendo en el interior de
la psique colectiva de todos sus miembros. Cuando una sociedad exhorta a
la gente a desconfiar y huir de la profunda vida instintiva, se refuerza
e intensifica un elemento auto depredador en cada psique individual.
Sin
embargo, hasta en una cultura opresiva, cualesquiera que sean las
mujeres en las que su esencia (de mujer salvaje) siga viviendo,
prosperando e incluso resplandeciendo se harán las preguntas clave,
no sólo las que consideramos útiles para conocernos mejor sino también
las que se refieren a nuestra cultura.
Abrazar el mundo y comportarse con él de una manera sentimental y
fortalecedora del sentimiento es una poderosa manifestación del espíritu
salvaje.
Aunque una mujer sufra una lesión si es atrapada y/o inducida a engaño
a seguir siendo ingenua y sumisa, aún le queda la energía suficiente
para vencer, ya que se ha mantenido en contacto con su profunda
naturaleza instintiva salvaje.
Cuando la naturaleza instintiva de una mujer es fuerte, ésta
identifica intuitivamente al depredador innato a través del olfato, la
vista y el oído , se anticipa a su presencia , lo oye acercarse y
adopta medidas para rechazarlo. Una mujer cuyo instinto ha sido
lesionado, sobre todo por culpa de introyecciones que la exhortan a ser
amable , a comportarse bien y, especialmente , a mostrarse ciega ante
los abusos de que está siendo objeto.
A primera vista es difícil establecer la diferencia entre las
mujeres que son jóvenes y, por consiguiente, ingenuas, y las mujeres
cuyo instinto ha sido dañado. La cura, tanto para la mujer ingenua como
para aquella cuyo instinto ha sido lesionado, es la misma:
* Practicar la escucha de la propia intuición.
* Escuchar la propia voz interior.
* Hacer preguntas.
* Sentir curiosidad.
* Ver lo que se tenga que ver.
* Oír lo que se tenga que oír.
* Y actuar después, de acuerdo, con aquello que una sabe que es
verdad.
Si conseguimos sacar esta capacidad de las sombras de la psique,
ya no seremos unas simples víctimas de las circunstancias internas o
externas.
Esa esencia de mujer salvaje, enseña a las mujeres a no ser
"amables" cuando tengan que proteger sus vidas emocionales.
Cuando la vida emocional está amenazada, el hecho de trazar en serio
una línea de contención es no sólo aceptable sino también
preceptivo. Cuando la mujer así lo hace, su vida ya no puede sufrir
intromisiones durante mucho tiempo, pues ella se da cuenta
inmediatamente de lo que ocurre. Ya no es ingenua. Ya no es un blanco ni
un objetivo.
A veces una mujer se siente acosada por las mezquinas exigencias de
su psique que la exhortan a acceder a cualquier cosa que deseen los demás.
Pero el cumplimiento de las exigencias ajenas da lugar a una terrible
comprensión de la que todas las mujeres tienen que tomar nota. La
comprensión de que el hecho de ser nosotras mismas hace que muchos nos
destierren y de que el hecho de acceder a las exigencias de los demás
hace que nos desterremos de nosotras mismas. La tensión es un tormento
y se tiene que resistir, pero la elección está muy clara.
En los cuentos de hadas, el papel del forastero o del proscrito
suele estar representado por el personaje que está más profundamente
relacionado con la naturaleza sabia.
Para poder ver algo necesitamos intuición y fuerza para resistir lo
que vemos. Es posible que tratemos de ser amables en lugar de ser
astutas. Es posible que nos hayan enseñado a apartar a un lado la aguda
perspicacia para poder llevarnos bien con la gente. Sin embargo, la
recompensa que recibimos a cambio de ser amables en circunstancias
opresivas consiste en una intensificación de los malos tratos.
Las mujeres que se han criado en familias que no aceptan sus
cualidades se lanzan una y otra vez al cumplimiento de impresionantes
hazañas...sin saber por qué. Llevan a cabo toda suerte de arriesgadas
y costosas proezas que les ocupan mucho tiempo para demostrar su valía
a su familia ¿Ahora me aceptáis?
Tal como ocurre con el conflicto entre el hecho de someterse a los
deseos de los demás y el de ser una misma, esta presión conduce
a un buen final. La mujer ha de distinguir lo que es bueno para ella y
lo que no. No podrá desarrollarse mientras siga siendo la criada de
todo el mundo. Las mujeres que tratan de ocultar sus más profundos
sentimientos se están matando.
LA
MEJOR ELECCIÓN
La
intuición percibe el camino que hay que seguir para poder sacar el
mayor provecho posible de una situación. Tiene instinto de conservación,
capta los motivos y la intención subyacente y opta por aquello que
causará la menor fragmentación posible en la psique. Alimentamos el
profundo yo intuitivo prestándole atención y siguiendo sus consejos.
La exagerada amabilidad y ese afán de acomodarse a los deseos de los
demás suelen producirse cuando las mujeres temen desesperadamente ser
privadas de sus derechos o ser consideradas innecesarias. Para que los
hombres puedan comprender a las mujeres, éstas les tendrán que enseñar
las configuraciones del femenino salvaje. La mujer sabia mantiene
ordenado su ambiente psíquico. Y lo hace conservando la cabeza clara,
conservando un espacio libre para su trabajo, y esforzándose para
llevar a feliz término sus ideas y proyectos.
A
muchas mujeres dicha tarea les exige que cada día dejen libre un
espacio para la meditación, un espacio para vivir que sea
indiscutiblemente suyo.
Una mujer tiene que estar dispuesta a arder, arder al rojo vivo, a
arder con pasión, a arder con palabras, con ideas, con deseo de
cualquier cosa que ella aprecie sinceramente.
La mujer debe aprender los propios ciclos femeninos, de tal manera
que ha de:
* Purificar los propios pensamientos y renovar regularmente los propios
valores.
* Eliminar las trivialidades que ocupan la psique, limpiar los propios
pensamientos y estados emocionales.
* Potenciar la vida creativa.
Las tareas psíquicas que debe hacer una mujer, para recobrar su
naturaleza salvaje, son dos:
- Aprender a separar una cosa de la otra, con el mejor criterio
posible, establecer sutiles distinciones de juicio, y observar el poder
del inconsciente.
- Aprender algo más acerca de la vida y de la muerte. Tener la
capacidad para infundir energía y fortalecer la vida, y también para
apartarse del camino de lo que se muere.
La falta de intuición y de sensibilidad ante los ciclos femeninos o
el hecho de no seguir los consejos de la propia sabiduría da lugar a
unas decisiones desacertadas e incluso desastrosas.
Si la mujer está rodeada de personas que ponen los ojos en blanco y
levantan despectivamente la mirada al techo cuando ella entra en la
estancia, dice algo, hace algo o reacciona a algo, no cabe duda que se
encuentra en compañía de personas que apagan las pasiones, las de la
mujer y probablemente también las suyas propias.. Estas personas no
sienten interés por ella, ni por su trabajo ni por su vida.
La mujer tiene que elegir con prudencia tanto a los amantes como a
los amigos, pues tanto los unos como los otros pueden convertirse en
perversos.
Un amante puede crear y/o destruir hasta nuestras conexiones más
duraderas con nuestros ciclos e ideas. Hay que evitar al amante
destructivo. Un amante y unos amigos que presten su apoyo a la
criatura que hay en ella, son las personas que le convienen a la mujer,
pues serán sus amigos del alma para toda la vida. La esmerada
elección de amigos y de amantes es esencial para conservar la
conciencia, la intuición y la ardiente luz que ve y sabe.
Con
amor intimo, GRACIAS por elegir dejarnos tu huella de No Mobbing o No
depredación.

Salvaje
Soy, ¡¡¡ que Honor, Gloria y Dignidad!!!... ReUnión de sabiduría
antigua y actual
Génesis
victoriassecretas2002@yahoo.com.ar
http://www.actosdeamor.com/victoriassecretas.htm
Imagen
de No Mobbing, tomada de http://www.el-refugioesjo.net/
Contenido
de “
La Mujer Salvaje
” de Clarissa Pinkola Estés,
tomada de http://www.el-refugioesjo.net/
http://www.el-refugioesjo.net/ap/ms.htm