ESTUDIO  SOBRE  LOS  SIETE  RAYOS

                                             1 -     INTRODUCCIÓN

Quisiera  mencionar el propósito que me  impulsa a comunicarme con ustedes.

Dentro de los designios del plan divino, la educación de los pueblos es prioridad, para  garantizar que la Voluntad   de Dios  se  cumpla en la Tierra. La educación de los pueblos ha sido, desde siempre, una preocupación constante dentro de la jerarquía de  Maestros   (Ascendidos)  Por esta  razón,  una de  las  labores  más  importantes que  cada uno de  los directores  (los  chohanes de los  Rayos)  de la Jerarquía   emprende  en la tierra, es  justamente,  la de  instruir a  aquellos  discípulos   (en la  tierra) se encuentran afinados a  las  vibraciones en cada  uno de los  Maestros se  desenvuelve.

Impartiré  una serie de  lecciones dedicadas exclusivamente a entender   los métodos bajo los  cuales  la  jerarquía  (espiritual de   Maestros) actúa, en su papel de  instrucción para  la  humanidad.

Tocaré  muchos de  los  puntos que ya anteriormente han tratado  ustedes, tales  como  la afluencia de  energía  (divina) la instrucción directa, la  inspiración de  las  grandes mentes  de  la tierra e, igualmente, el contacto indirecto a través d e  los  hermanos  de  Shamballa (una  institución  con base  en Mejico)  con aquellos otros  que  están en las  decisiones  mundiales.

Esclarecer  la  metodología  que  la Jerarquía sigue en su labor de instrucción, es un punto que consideramos esencial en la formación de los estudiantes  de  la luz.  El entendimiento de estas  formas de  trabajo,  los llevará  a desechar  algunas  opciones ( de otros pseudos maestros) que venían considerando  como estudiantes de  la Luz y, a  la vez,  a retomar  algunas  otras que tal vez habían olvidado, pero son las  que  los llevarán, directamente  a  la  alineación con los propósitos humanos  con los  divinos

Como encargado de  la  instrucción del planeta, me corresponde  definir  líneas de acción,  procedimientos  y metas a las  que todos podemos  ajustarnos.  Compartimos  un mismo idea, tanto ustedes  como nosotros  buscamos    exactamente  lo mismo,  la  iluminación completa  de  la raza humana.  Cuando la  enseñanza  se torna  en Luz y disipa las  tinieblas en que el hombre camina, la tierra  se  vuelve  un paraíso y las maravillas  que  antes  se  escondían, surgen ahora plenas y dispuesta a hacer mas ágil el camino de  los  estudiantes.

 Estudio de  los rayos.

En estas pláticas  abordaremos cada uno de  los Siete Rayos, explicando,  con ciertos detalles, cuáles  son los propósitos que se  persiguen en cada  uno de  esos  siete grandes departamentos.  Entenderemos, que los  discípulos que conscientemente  trabajan  en cada  uno de  esos  aspectos[1]  no siempre  lo  hacen al abrigo de alguna escuela espiritual, es probable que no pertenezca a  ninguna sociedad de  enseñanzas, pero,  muy en su interno, ellos saben que están cumpliendo con los designio divinos.  Muchas  de mis palabras caerán  en los  oídos de  los  discípulos, pero muchas  otras  hasta donde  deban llegar, hasta aquellos  hermanos  que  caminan libres de la influencia  de cualquier  escuela, siguiendo una luz que  los  ilumina  internamente.

Cada uno de  mis  Hermanos directores de Rayos, tiene funciones  perfectamente definidas, que cumplen con la mayor  diligencia  posible. La interpretación de  los designios divinos que llegan de  las  emanaciones  de  nuestro  Logos Solar [2] (el Sol nuestro) son responsabilidad  de cada  uno de  ellos, pero como directores, tienen la capacidad para retrasmitir, en la  frecuencia adecuada todo lo que el plan divino ha dispuesto para  esta hora.

Las  energías del Logos Solar se adaptan a la Tierra.

El mecanismo de  adaptación de las  energías del Logos Solar, para  la  humanidad terrestre, es, sin duda,  un proceso  interesante.  El Logos Solar transmite su plan en forma de  energía de alta frecuencia;  cada  uno de  los  directores  (los  chohanes de  los  Rayos)  toma esa  energía y transforma, concediéndole  la polaridad  (y la frecuencia vibratoria) que requiere  de  acuerdo al Rayo que está  trabajando . Esa Luz, ahora  cualificada con los aspectos  específicos de cada  uno de  los Rayos, baja  hasta la mente de los grandes  iniciados de la humanidad. Ellos, a su vez, perciben la Luz   y la transforman en emociones;  estas emociones son de orden elevado, son,  a su vez retransmitidas mas abajo y cuando las mentes de  la  humanidad mas avanzadas y armonizadas, en cada  uno de  los departamentos  (Rayos), recibe esas emociones, son transformadas  en acciones y, de esta forma,  llegan al mundo convertidas en  conductas. En este proceso de  ajustes y reajustes de las  energías, la voluntad  divina va descendiendo (de vibración) hasta ponerse al acceso de  la mente  del hombre.

La humanidad, sin  embargo, una vez que una  acción o una idea llega hasta sus dominios, empieza a actuar  en dualidad,  se forman polémicas y el libre  albedrío humano puede, o no,  tomar  la decisión si está

 de acuerdo a los planes  de Dios; de ahí que  la importancia de  los  instructores de  la  humanidad, sea  cada vez  mas acrecentada. Los  formadores  de criterios, los  normadores  de  conductas,  los  inspiradores espirituales de la  humanidad,  son aquellos  discípulos  nuestros que tienen la  capacidad  para  entender  los  designio divinos en su mas  alta pureza y los transmiten  en forma  de  principios, en forma  de  leyes y reglamentos,  que son un claro reflejo de  los principios divinos.

 

 Cada departamento desarrolla una  labor  múltiple;  si bien tiene  una característica  específica, colabora  con el resto, para, de esa manera, formar  una  gran labor que, combinada, pueda dirigir  los destinos  de  la humanidad.  La separación en 7 departamentos  (los Rayos) obedece, principalmente, a la séptuple naturaleza de las  emanaciones  divinas[3];  sin embargo, la sociedad  humana es una  sola,  y forma,  en sí misma, una amalgama de seres  humanos que vibran en cada  una  de  las  siete  energías, aunque sin haber  desarrollado las  cualidades que son necesarias  para  recibir, de una manera pura,  la  inspiración de  alguno de  los Rayos, es decir:  los seres humanos  normales,  no entrenados, son aquellos  que  vibran en diferentes frecuencias, se armonizan o desarmonizan con cada  uno de  los  Siete Rayos;  todavía no emiten la  nota  adecuada que les  permita  identificarse con el Rayo al cual pertenecen, y todo esto dificulta, en gran parte, la  labor que Shamballa viene  desarrollando.

¿ Porqué  existen las  escuelas  espirituales?

 Por esta  razón, las  escuelas  espirituales  del mundo buscan intensificar la  chispa divina  del hombre, a fin de  que,  el ser  humano armonice  su personalidad con alguno de  los 7 aspectos divinos y, de  esta  manera,  pueda  asociarse  al trabajo de  alguno de  los  directores  de Rayo.  Mientras esto no  ocurra,  el individuo no está  capacitado para  trabajar dentro del  ashram[4]  de alguno de  los  Maestros;  su frecuencia vibratoria le hará confundir todo lo que  reciba y no será capaz de mantener  la unión con el resto del  grupo. Por esta  razón, las  escuelas  espirituales trabajan  en los  siete  Rayos, buscando siempre  purificar  la Luz interior que emana desde  adentro de  cada  ser  humano, preparando para que, llegado el momento,  pueda sumarse a las filas de  los servidores de la luz  conscientes.  Pero mientras  esto ocurre siguen con su labor, muchas  veces  calladas, pero de una gran utilidad al servicio del Padre.

Dispónganse, pues  a escuchar, la forma en que  cada uno de  los departamentos de Shamballa trabaja en medio de  la humanidad.  Que  cada una de estas  frases,  que cada  una  de estas  palabras, encuentre el eco apropiado dentro de  ustedes, para que puedan identificarse como estudiantes en alguno de los departamentos.


Mi Luz y mis  bendiciones los acompañarán a  lo largo de  la lectura. Así será  por  siempre

   

Saint Germain .Junio 13 , l993.

 


[1] Ver los  rayos  en el libro Yo soy DIOS,  Los  Siete  Rayos   (En http://www.actosdeamor.com/metafisicamoderna.htm.)

[2] Los  amados  Helios  y  Vesta, los Dioses  Padre-madre  nuestro que  moran  en el Sol nuestro.

[3]  Por  eso  hay,  siete  colores,  siete  notas, y otras  en siete.

[4] Pequeño  santuario