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EL SILENCIO DEL ALMA
El templo de Dios está dentro de tu
alma. Penetra en esa quietud y permanece allí en meditación,
con la luz de la intuición brillando sobre el altar. En ese
lugar sagrado no hay intranquilidad, ni búsqueda, ni esfuerzo
alguno. Sumérgete en el silencio de la soledad.
Penetra en el íntimo Santuario del
Alma. Recuerda y toma plena conciencia de la olvidada imagen de
Dios que mora en tu interior.
Cada uno de nosotros es un hijo de
Dios, nacido de su Espíritu, en toda su pureza, gloria y
gozo. Esta es una herencia inalienable. En la Biblia se
dice "¿acaso no sabéis que sois el templo de Dios y
que su Espíritu habita en vosotros?". Ten siempre
presente que tu padre te ama incondicionalmente.
No necesitamos huir hacia la selva para
buscarle: podemos encontrarle en medio de la jungla de la vida
cotidiana, en la gruta del silencio interior.
La verdadera oración es una expresión
genuina del alma, un impulso que brota de ella; es un hambre de
Dios que surge de muy adentro y que le manifestamos ardiente,
silenciosamente.
Habla constantemente con Dios en tu
interior, y el no podrá permanecer alejado de ti.
Yogananda |