página principal de actos de amor

Por favor, ayúdeme, soy ciego

ASCENDER
Diario despertar
Cuentos
Reflexiones
Pensamientos
Onda positiva

SANAR
Cadena de sanación
Oraciones
Actos de amor

DESCUBRIR
Relajación
Esoterismo
Ovnis
Uritorco
Milagros
Sucesos extraños
Grandes maestros
Gnosis
Miscelánea

DESTINO
Horóscopos Predicciones

VARIOS
Novedades
Tus escritos
Foro actos de amor
Noticias
Club actos de amor
Web amigas
Premios
Traductor
Mensaje en la botella

OTRAS WEB
Remedios Naturales
Metafísica
Madrid

Había un hombre sentado en la esquina de una calle, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía:
“Por favor, ayúdame, soy ciego”.
Un creativo de publicidad que iba de camino al trabajo se detuvo frente a él, leyó el letrero y se quedó pensativo. El ejecutivo observó que sólo había unas cuantas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso, cogió el cartel, le dio la vuelta, tomó una tiza y escribió otra frase en la parte de detrás. A continuación volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego, y se marchó sin decir una palabra.
Por la tarde, el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él quien había cogido su cartel y había garabateado en él. “¿Qué es lo que usted ha escrito o pintado en mi tabla?”, le preguntó con curiosidad el invidente.
El publicista le contestó:
“Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, aunque está expresado con otras palabras”. El publicista sonrió y continuó su camino.
El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel rezaba:
“Hoy es primavera, y no puedo verla”.


La moraleja de esta historia nos dice: hay que cambiar de estrategia cuando no nos sale algo bien. Da una vuelta a tu pensamiento y obtendrás un resultado mejor.