¿A que se debe que no recuerdo mis antiguas reencarnaciones de vidas pasadas ni premonición alguna de vidas futuras y que este conciente solo de mi vida presente?, preguntó el discípulo a su maestro. Paramahansaji respondió: La vida es como una gran cadena, sumergida en el océano de Dios. Cuando extraes de las aguas una porción de ella, solo ves esa pequeña parte que se encuentra sobre su superficie. El comienzo y final de la cadena permanecen ocultos. En esta encarnación, estás contemplando un eslabón de la cadena de la vida. El pasado y el futuro, aunque invisible, permanecen en las profundidades de Dios. El señor le revela sus secretos a los devotos que se encuentran en sintonía con Él.
|