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La "Presencia YO SOY" es el anuncio de la Presencia del Dios del Universo focalizada en un punto en
particular. lista para manifestar los Poderes y la Maestría de la Vida, para un propósito establecido, sujeto, sin
embargo, al libre albedrío de la corriente vital que hace la declaración. Sin embargo, sobre y más allá de las
palabras YO SOY", está la Conciencia en la Energía del Aliento-de-Aquel-Sin-Nombre que anuncia Su
Ministerio con las palabras "YO SOY".
El Poder Cuya Presencia es anunciada a través del pensamiento del sentir o mediante el pronunciamiento
del "YO", es la Presencia Cualificada de la vida no formada o de la sustancia.
Este Centro grandioso de Dios o sea del Sol Central del Universo dota a Sus Hijos con el privilegio de
compartir Sus Poderes de Creación el uso del reconocimiento de la Presencia "YO SOY. Todo ego autoconsciente
puede usar el "YO". pero la Actividad Cualificadora que sigue al pronunciamiento de la Presencia de Dios
dentro de él por medio de su cuerpo y de los sentidos se convierte en la Ley de su vida individual.
La esencia de la vida prima, que sustancia el latido del corazón de cada individuo, es bella, armoniosa,
pura, inteligente, obediente y neutral en sí. La corriente vital es un flujo constante de esta vida desde la Gran
Fuente de la Vida hacia la Presencia de Dios que es el Patrón Divino de cada Individuo. Desde la Presencia
Individualizada, esta obediente e inteligente vida incualificada fluye hacia el corazón físico. La conciencia
estabilizada en la forma física que los latidos del corazón sustancian (la cual está investida con el honor de llevar
el nombre de la Presencia de Dios "YO SOY") se convierte en la presencia cualificadora y los usos a los
cuales se somete esta actividad cualificadora determinan la forma o apariencia que esta sustancia de vida tomará.
Por consiguiente todo Ser Emancipado que se libera en Dios, adiciona el poder total del "momentum"
de Su propio Nombre o Naturaleza a la Presencia "YO SOY" y se convierte en un Centro de Cualificación de
la perfecta Vida de Dios, donde quiera que se encuentre.
Saint
Germain
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